La pedagogía del error

Históricamente, el error siempre ha sido visto como algo malo, algo a evitar especialmente en el aula. De hecho, incluso cuando somos pequeños pensamos que el que menos se equivoca en clase es el que más aprende. En realidad, es al contrario; equivocarse es parte del aprendizaje y, de hecho, es fundamental para cimentar muchos de nuestros conocimientos.
En ocasiones se evita el error por miedo a quedar en evidencia, por vergüenza o por miedo a ser reprendido por falta de atención.

Por eso debemos cambiar y alentar a los alumnos a que se equivoquen, el error es una muestra del interés por querer aprender y si los acompañamos en el error para que encuentren la solución haremos un gran servicio al aprendizaje.

Como se indica en este artículo de Tiching, el error debe servir de fuente de aprendizaje. Para virar hacia esa concepción positiva del error hay una serie de factores muy útiles a tener en cuenta:

  • Ambiente de confianza: desdramatizar el error permitirá crear un clima de confianza idóneo para fomentar la participación, ya que el miedo a equivocarse es uno de los principales frenos para los alumnos.
  • Feedback inmediato: no solo para indicar la equivocación, sino también para dar al alumno una nueva oportunidad de reflexionar y volver a intentarlo. Así también se fomenta la capacidad de resiliencia.
  • Conducir a la respuesta correcta, no resolver: en lugar de darle la respuesta correcta al alumno cuando este se equivoque, condúcele, mediante preguntas y reflexiones, hacia ella para que sea él mismo el que resuelva.
  • Potencia el ensayo-error: En educación infantil es una de las mejores estrategias de aprendizaje y permite un gran nivel de autonomía. Se puede seguir utilizando en etapas posteriores.
  • No ridiculizar: el miedo a equivocarse va estrechamente ligado al miedo a hacer el ridículo. Por ello hay que evitar y amonestar cualquier burla.
  • Analiza el error internamente: Por una parte, analizar la lógica que ha hecho servir el alumno y que le ha llevado al error, te permitirá ayudarle mejor. Pero, además, si detectamos que muchos alumnos cometen un mismo error, puede ser un indicativo de que necesitamos reforzar ese aspecto y, quizás, abordarlo desde otro punto de vista.

En esta búsqueda del ensayo/error positivo, una herramienta que es de mucha utilidad, son las libretas Write&Erase de Oxford, de las que hablamos recientemente en el post dedicado a los cuadernos de matemáticas.

Cuentan con una pizarra blanca incorporada, ideal para hacer cálculos, operaciones o borradores de cualquier conocimiento que estén trabajando. Una vez den con el resultado correcto, pueden trasladarlo al papel. De esta forma se evitan tachones y es una manera muy cómoda de trabajar.

Lo importante es que los alumnos entiendan que no es malo equivocarse, sino que es natural, forma parte del aprendizaje y nos sirve para mejorar. Y, sobre todo, que no importa las veces que lo intenten porque de todas aprenderán algo y les acercarán al resultado que desean.
#NeverGiveUp

Cuadernos Asignaturas Oxford

Los nuevos cuadernos Asignaturas de Oxford son una propuesta para identificar la asignatura gracias a su diseño (iconos relacionados con 4 bloques distintos), que para alumnos de Primaria pueden asignarse a asignaturas generalistas (sociales, naturales…) o que en ESO pueden asignarse a las especialidades, dando a cada una un color distinto (física, química, biología…):

  • MATES (matemáticas, estadística…)
  • LENGUA (lengua, literatura e idiomas)
  • NATURALES (biología, física, química, ciencias naturales…)
  • SOCIALES (demografía, ciencias sociales, historia…)

Asimismo, si el profesor quiere definir qué color asigna a cada asignatura, el alumno encontrará la combinación MATERIAS y COLOR que encaje con su necesidad concreta, pues en cada caso, se asocia un color a una asignatura, no es un lenguaje universal.

Si en un curso, un alumno necesita 2 cuadernos para una asignatura porque escribe más, puede elegir 2 colores distintos y así diferenciarlos, o simplemente, cambiar de color y renovarse durante el curso (que a veces se agradece).

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Son cuadernos 4×4 con sujeción en espiral para la comodidad de manejo, con tapa extradura para soportar el día a día escolar. Además, esta gama ya lleva incorporado Write&Erase, la pizarra de los cuadernos Oxford, que viene en el interior de las 2 tapas. Con ella se fomenta el consumo responsable y se evita malgastar papel para anotaciones temporales. También permite generar dinámicas en clase en cada asignatura (juegos de preguntas respondiendo en la pizarra y levantándola, dinámicas en grupo, prácticas lúdicas sobre el temario…) o bien para cálculos, operaciones, esbozar aclaraciones…

Interior Asignaturas W&E

Un material ideal para toda la etapa de Primaria y ESO

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Día Internacional del Libro Infantil

La lectura es una actividad que siempre se ha considerado fundamental en el proceso formativo de los estudiantes, dentro y fuera del aula.
Se anima a la lectura para que los lectores vivan aventuras y desarrollen la imaginación. Habilidades que forman parte de esos conocimientos integrados, cuyos beneficios se manifiestan en edad adulta de manera sutil, como la empatía hacia personas cuya historia y origen han sido distintas a la nuestra.
Un beneficio más directo y que por ello es recomendable seguir con esta afición, se trata de tener el “músculo” de la ortografía bien ejercitado. Leer refuerza nuestra propia ortografía, por el simple hecho de ver a menudo las palabras bien escritas y que ya nos rechinen en el momento en que no sea así.

Es por ello que desde 1967, el 2 de abril (día del nacimiento de Hans Christian Andersen) se celebra el Día Internacional del Libro Infantil con el ánimo de inspirar el amor por los libros y para llamar la atención de la comunidad sobre los libros para niños.

Desde nuestra perspectiva de adultos, ya sea como docentes o referentes de los menores, es positivo que pongamos en valor la importancia de esa lectura temprana, la experiencia que nos aporta. Muchos autores de la literatura universal exponían esas bondades con ejemplos dignos de mención:

El recientemente fallecido Harold Bloom comentaba que la lectura juvenil propicia el crecimiento humano, además de tratarse de una especie de viaje íntimo en el que se ponen a prueba las capacidades personales: “El fortalecimiento de la propia personalidad ya es un proyecto bastante considerable para la mente y el espíritu de cada uno”.

Marcel Proust, por su parte, en su ensayo “Sobre la lectura” observa su relación temprana con los libros y subraya que pone “fuera de toda duda las fascinantes lecturas de la infancia cuyo recuerdo debe ser para cada uno de nosotros una bendición.”

No olvidemos, además, lo importante que es el aspecto experimental en etapas formativas. En la lectura, la experiencia comienza en el momento en que cogemos un libro; la textura del papel, el olor, los diseños que podemos observar en portada, lomo y contraportada, la tipografía, el sonido al pasar la página…

¿Cuál es el libro de tu infancia/juventud del que guardas mejor recuerdo?

«Jugar es una actitud vital; asumir retos, abrazar la incertidumbre, vivir en el presente, tomar decisiones, arriesgarte y permitirte equivocarte.»»

En 1995 Imma Marín emprendió un proyecto en el que desarrolló su verdadera pasión: la educación a través del juego. Marinva es una empresa especializada en el diseño y la realización de proyectos comunicativos, dinamizadores, así como de formación y ocio donde el juego tiene un papel destacado. Han pasado 25 años y ese proyecto que es Marinva hoy en día es más relevante que nunca. El mundo empresarial y el mundo educativo (tanto en casa como en la escuela) se han sensibilizado con el paso de los años acerca de la importancia del juego como expresión y como herramienta fundamental para el aprendizaje.

 

Este 2020 se cumplen 25 años de Marinva. ¿Como te sientes echando la vista a tras?

Pues te mentiría si no te dijera que me siento satisfecha, muy satisfecha. Marinva es un sueño con 25 años de vida, una apuesta, hecha con mucha ilusión que se ha hecho realidad. Y en un camino que no ha sido siempre fácil,  porque en estos 25 años hemos vivido un tiovivo, especialmente en los últimos 10 con las incertidumbres, la crisis, etc. Que nos encontremos donde estamos, tras todo esto, es un éxito y una gran satisfacción personal.

También me siento retada por los próximos 10, 20, 25 años que puedan venir, venga quien venga detrás de mí, por poder estar a la altura y continuar poniendo juego a la vida, que es la misión de Marinva; el convencimiento de que el juego, la capacidad lúdica, nos hace mejores personas y organizaciones.

¿Crees por tanto que aún hay recorrido?

Hay muchísimo todavía, a la humanidad le hace mucha falta recuperar y reconectar con el niño y la niña que fue.

Tener niños cerca te ayuda, sobre todo si estas predispuesto a mantener esa inocencia, esa ilusión, esa capacidad de asombro. Esa curiosidad, ese estar en el presente.  Fíjate que los adultos siempre estamos en el pasado o en el futuro, y los niños, en cambio, viven siempre en el presente.

Son como el rio, el río siempre tiene agua, pero el agua que pasa nunca es la misma.

Una de las cosas que más me satisface es que, en estos 25 años, hemos ido consiguiendo un reto que me puse a mí misma. Marinva nació vinculada a la escuela y al mundo de la infancia. Yo fui maestra de formación, vengo del movimiento del tiempo libre y ahí me formé como educadora y intuí los poderes del juego en el aprendizaje. Pero estaba convencida de que jugar no era sólo cosa de niños y que esos poderes se mantenían a lo largo de toda la vida. Cuando fundé Marinva quise juntar todos esos poderes del juego y llevarlos al mundo de los adultos y de la empresa. En estos momentos estamos donde queríamos.

Estamos en el mundo de la educación, pero también llevándolo mucho al mundo de la empresa, poniendo juego a las formaciones corporativas, a las mejoras de la comunicación interna. Evidenciando los poderes del juego y entrenando la actitud lúdica de las organizaciones.

¿Hubo reticencias cuando se inició el proyecto por parte de las empresas? ¿Ha cambiado con el paso de los años?

Ha habido una evolución grande en el mundo de la empresa, antes decías juego y no querían saber nada. La palabra “juego” les hacía salir corriendo.

Alguna incluso que nos había encargado alguna dinámica lúdica nos pedía por favor que no pusiésemos la palabra juego en la factura.

Se asociaba mucho a actividades para sacarlos del día a día, que se refrescaran, motivarlos y ya está. Nosotros queríamos ir más lejos, había campos más profundos en los que el juego podía hacer grandes aportaciones. En el proceso lúdico, el juego s el primer paso porque nos permite la vivencia y la emoción, pero hace falta un segundo paso que es la reflexión, en donde también la emoción tiene su papel. Es el momento en que haces consciente tus descubrimientos y emociones y tu aprendizaje, para llegar al tercer paso, que es la transferencia a tu vida cotidiana. En eso consiste la metodología lúdica. Y en entender eso, la empresa, por suerte, ha  cambiado mucho. También han contribuido conceptos como “serious games” y por supuesto “gamification”.

¿Y la sociedad en general actual también conecta más con ello?

Hay más personas sensibles y más mente abierta, pero hay camino por recorrer. Cuando voy a empresas, escuelas o familias, les propongo una meditación guiada en dónde les llevo a su infancia. Después les pido que compartan en una palabra la vivencia de ese recuerdo. La palabra que sale primero es nostalgia. Un concepto que tiene dos vertientes; si la palabra nostalgia se refiere a aquel lugar o aquella persona que ya no está,  es una cosa. Pero si la nostalgia es porque ya no tenemos aquella emoción del jugar, la sensación de libertad, de empatía, de gozo, entonces tenemos un problema. Esa es la mala noticia. La buena, es que tiene solución… si queremos.

Aun hay gente que dice “a mi no me gusta jugar” o que se sienten incómodos delante del juego. Permitirte jugar, sobre todo en el mundo adulto, está relacionado con la capacidad que tengas de sentirte libre, de disfrutar del presente, de abrazar la incertidumbre. La capacidad que tengas de asombrarte, de plantearte la vida como retos y el nivel de confianza que se cree. Si tienes esas capacidades poco engrasadas, jugar te es muy difícil. O quizás no te gustan los juegos, pero te gusta bailar o cantar o la fotografía o componer… esas son también actividades lúdicas de la edad adulta. Otras maneras de jugar.

Tenemos muchas oportunidades de mejora como sociedad. No se trata solo de coger unas cartas y unos dados y ponerte a jugar. Se trata de mantener ese espíritu, esa actitud vital que pones en marcha cuando juegas; asumir retos, abrazar la incertidumbre, vivir en el presente, tomar decisiones, arriesgarte y permitirte equivocarte (en el juego, el error forma parte del proceso), tratar los objetos y las ideas de manera no convencional, disfrutar de la belleza. Aceptar que pierdes una partida, que por tanto te has equivocado en jugar tus cartas y dices “¡venga va otra partida!” en vez de hundirte en la miseria.

Cuando eres capaz de aplicar esa actitud en tu día a día entonces hemos conseguido un logro. Por eso desde ese punto de vista, la sociedad esta más abierta hoy en día a recorrer ese camino, pero aún le falta recorrerlo.

Trasladándonos ahora al mundo escolar en concreto ¿Qué papel tiene el juego propio que cada niño/a aporta al aula y al patio?

El patio es vivido todavía por demasiadas escuelas, más como una amenaza que como una oportunidad. En un reciente estudio IPA (International Play Association) se evidenciaba que, en prácticamente todas las escuelas, existe una normativa escrita o no escrita de los patios. Y esa normativa está siempre expresada en negativo. Son medidas restrictivas (no se puede jugar a pelota, no se pueda traer juguetes de casa…)

Son restrictivas y pensadas desde un punto de vista práctico. Puede ser práctico organizativo: no mezclamos niños mayores y pequeños, o que toca clase de deporte a unas horas y no se puede utilizar el patio. O bien son criterios prácticos que evitan conflictos: no se llevan juegos de casa porque si no los niños se pelean y así “muerto el perro muerta la rabia” que diría mi abuela. Pero pocas veces esas normas están construidas y consensuadas con la participación de los niños y pocas veces esas normas están pensadas en positivo y para generar y aprovechar oportunidades educativas.

Si la forma que tenemos para educar los niños en el conflicto es evitar el conflicto, no vamos bien. Evitando los conflictos no los ayudamos a gestionar estas situaciones. Es importante que los niños aprendan a crear sus normas. Si los niños pierden, les quitan sus cosas, o se pelean por los juguetes, hemos de ver con ellos que hacer para que esto no suceda.  Hemos de ver como lo regulamos para ellos y con ellos. Eso es educar.

Y por lo que respecta al papel de la tecnología en su vida, tanto en casa como en el aula ¿Existe un equilibrio sano y virtuoso entre aprendizaje, juego y tecnología?

Creo que hoy por hoy no lo hay, todavía. Existe un uso un poco descerebrado de la tecnología y cumple el papel que para los hijos de generaciones anteriores fue la televisión; la niñera, pero mucho más adictiva y omnipresente.

Ahora la niñera es el móvil. Niños de 2 años utilizan el móvil de sus padres para entretenerse. Hay un uso exagerado y poco controlado a una edad que es difícil tener autocontrol. Para los adultos el autocontrol ya es difícil; miramos el móvil estando en una reunión pendientes de si hemos recibido o no un mensaje. Imagínate los niños, aún hay mucho que mejorar con los adultos para poder ser ejemplo de nuestros hijos.

En el mundo de la escuela, por su parte, hay cierto desconcierto, se ha asociado tecnología con modernidad. Lo cual choca con el mundo de la pediatría, neurología o de la psicología, donde dicen que hasta los 6 años no haría falta que los niños estuvieran introducidos en tecnología con pantallas. A apretar botones y correr la pantalla no hace falta que les enseñemos, ya saben hacerlo solos. A tener criterio de uso, de autocontrol sí que hace falta. A los 3-4 años los niños tienen muy poco autocontrol. Por tanto, si el uso de la tecnología está realmente enraizado con el proyecto educativo quizás pueda tener sentido. Pero lamentablemente no suele ser así, si no que se suelen hacerse actividades con tecnología a petición de los padres o porque por el hecho de tenerlo da caché.

¿Entonces todavía hay lugar en el aula para los soportes y herramientas físicas más convencionales?

Hasta los 6 años el aprendizaje es sensorial (manos, ojos, oídos, tacto…), entra por los sentidos y el razonamiento es básico. Me explico, no tiene ningún sentido hacer un proyecto sobre el agua y que los niños no se hayan mojado debajo de la lluvia o jugado entre los charcos. El aprendizaje es sobre todo vivencial, y en las primeras edades esa vivencia es sensorial.

Tocar la arena, las ceras a la hora de pintar, coger un papel, moldearlo, arrugarlo… Hacer construcciones, sopesar la forma, la medida, el peso de cada pieza,  todo eso tiene un valor intrínseco para el aprendizaje de los niños descomunal.

Poco a poco, al crecer, va apareciendo el razonamiento primero concreto y luego cada vez más abstracto, y es ahí cuando la tecnología va tomando su relevancia aportando más valor.

¿Y en esas etapas más avanzadas ayuda el seguir contando con esas herramientas convencionales?

Cada vez es más importante el aprender haciendo (learning by doing y learning by play). No puede ser todo papel, ni todo vídeo. Cuanto más mayor me haga más necesitaré conocer posibilidades diferentes. Pero las primeras opciones han de ser muy físicas y concretas. Los papeles, las libretas, colores, especialmente si esas libretas además incorporan cosas como la pizarra al final de la libreta donde puedes escribir y borrar. Ese papel, esos lápices y esos rotuladores, las tizas gordas de colores,  van a hacer falta siempre.

Por mucho que avance la tecnología, no es lo mismo tocar un color en una pantalla y que se tiña la pantalla de color, que coger un pincel o poner las manos y los dedos llenos de pintura para jugar con esa pintura, para descubrir las posibilidades de los colores.

Hoy en día, por ejemplo en la comida, se habla de que los niños toquen la comida, jueguen con la comida, porque el tocar y saborear la comida crea una emoción que vincula de una manera positiva con el alimento, muy diferente a tocar un botón en una pantalla.

Además, este juego sensorial, es algo que no se recupera. Si nunca he tenido una tablet y a los 8 años me dan una, en 2 días seré un as de la tablet. Pero si hasta los 8 años no me han dado papel y colores para ensuciarme con ellos, a los 8 años me será muy difícil disfrutar con ellos y me habré perdido la experiencia de descubrimiento de los 3, los 4 los 5 años. Dejemos a cada edad su juego. Sin prisas, dejándoles disfrutar de la infancia y a nosotros con ellos.

 

 

 

Folleto escolar 2020-2021

Folleto escolar 2020-2021

En estos momentos difíciles que estamos viviendo, queremos mandaros muchos ánimos. Como siempre intentamos, queremos buscar la parte positiva de la situación y explorar las oportunidades para seguir aprendiendo y trasladar la parte positiva a nuestros alumnos. Es una ocasión para re inventarnos, desarrollar nuestra capacidad de adaptación y resiliencia; valores que necesitamos fortalecer y potenciar en los niños.

Aprovechamos para anticiparos el folleto de la gama actualizada de Oxford ya disponible para planificar el próximo curso con las mejores herramientas.

Encontrarás toda la información en el folleto en el siguiente enlace:

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Visual Thinking, dibujos para aprender

El Visual Thinking es una técnica que consiste en organizar y representar ideas mediante dibujos y frases cortas. En el aula se puede usar como un tipo de esquema más para estudiar los contenidos.

Beneficios del Visual Thinking

– El dibujo es un elemento complementario que facilita la comprensión de ideas clave, entre otras cosas porque interviene la memoria fotográfica.

– Ayuda a practicar la síntesis de aprendizajes. Hay que elegir aquellas palabras o símbolos que de forma simple resuman las ideas principales.

– El lenguaje gráfico es universal. No hace falta saber idiomas para entenderlo.

– Contribuye al desarrollo creativo.

¿Cómo hacer un esquema Visual Thinking?

En el visual thinking no hay una estructura definida. El diseño es libre. De ahí que se suelan usar folios en blanco. Para esta práctica, recomendamos especialmente el nuevo Recambio 5 liso de Oxford. Al no tener rayado es ideal para hacer dibujos y esquemas. Eso sí, sus hojas cuentan con las marcas de Scribzee, que permiten escanearlas fácilmente para que los alumnos las puedan consultar en cualquier momento, desde cualquier lugar o compartirlas, al igual que el profesor o profesora, que puede hacer una recopilación del trabajo de sus alumnos con esta aplicación. O quizás para compartir anécdotas con el Visual Thinking como esta de Rosa Liarte con sus alumnos. Además, tiene 5 colores de banda diferentes, para poder organizar diferentes asignaturas por color.

No se trata de hacer una obra de arte hiperrealista, sino de usar símbolos y dibujos simples para representar las ideas. Funcionan muy bien las líneas, formas geométricas y símbolos (marcos, flechas, etc.).

También se puede jugar con la caligrafía para destacar palabras clave y hacer más visual el conjunto.

Se puede usar para cualquier asignatura y como complemento a cualquier metodología de enseñanza.

Aunque existen aplicaciones digitales de dibujo, se recomienda usar papel y lápiz para crear estos mapas conceptuales y no perder ninguno de los beneficios de esta técnica.

El Día Internacional de las Matemáticas

Este año se celebra por primera vez el Día Internacional de las Matemáticas, aprobado por la UNESCO a finales de 2019 con el objetivo de mostrar la importancia de las matemáticas en nuestra vida diaria. Se escogió como fecha el 14 de marzo, coincidiendo con el Día del Número Pi.

Si nos centramos en el colegio, esta asignatura sufre un “clima social adverso” y la falta de motivación de los alumnos. Así lo definía Amadeo Artacho, responsable de matematicascercanas.com, a quien tuvimos el placer de entrevistar, y quien nos explicó su visión sobre cómo deberían enseñarse las matemáticas. Estos son algunos de sus consejos:

– Partir de situaciones reales y sencillas, lo más próximas posibles al alumno. Esto despertará su interés.
– Escuchar a los alumnos y mantener una buena comunicación con ellos. El profesor debe ser el mediador de sus aprendizajes.
– Usar recursos que hagan más dinámico y entretenido el aprendizaje: con los más pequeños se pueden usar materiales manipulativos y juegos. En general, también funciona muy bien el humor y la sorpresa.

En este último punto podríamos añadir el material escolar. Por ejemplo, hay cuadernos cuyas características hacen que se adapten mejor que otros al aprendizaje de las matemáticas, como los Write&Erase, en cuya pizarra blanca se pueden hacer todos los cálculos sin miedo a equivocarse. Las posibilidades que ofrece este producto son muchas, ya que cuenta con diferentes formatos: pizarra borrable con rallado 4×4 en la tapa o pizarra extraíble y rayado 5×5, entre otros. Son ideales para la realización de actividades que incluyan cálculos y gráficas. Os lo contamos en “Cuadernos para matemáticas”.

Para empezar con buen pie la asignatura, podría ir bien ver este vídeo con los alumnos el primer día de clase (también válido para cuando alguno de ellos se cuestione el sentido de las matemáticas).

Pese a todo, hay que reconocer que muchos alumnos consideran esta asignatura una de las más difíciles. En el caso de que necesiten un refuerzo, hay recursos en la web que les pueden ayudar, como por ejemplo los vídeos de David Calle y su canal Unicoos.

Y vosotros, ¿cómo planteáis vuestras clases de matemáticas?

Cuadernos para matemáticas

Cuadernos para matemáticas

Por lo general, para la asignatura de matemáticas se recomiendan cuadernos con cuadrícula ya que este rayado permite alternar mejor frases con operaciones o gráficos.

Cuadrículas hay muchas y la elección de una u otra va a depender de la edad del alumnado. Para los más pequeños, lo ideal es la cuadrícula 8×8, con cuadros generosos, mientras que en cursos más avanzados pueden usar otras cuadrículas más pequeñas como la de 5×5 o la de 4×4. Otro de los rayados que también funciona muy bien para cursos superiores es el milimetrado, ideal para dibujar grá ficos con precisión.

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En cuanto a tipos de sujeción, hay distintas opciones para que cada uno elija su preferida: A4, A5, tapa dura, tapa blanda… En www.elauladepapeloxford.com/listas puedes filtrar según el rayado que quieras y otras características para encontrar el cuaderno ideal. Si necesitas ayuda, consulta nuestra sección Guía práctica.

Estas son algunas de nuestras recomendaciones:

Cuaderno Write&Erase
Estos cuadernos no solo cuentan con un rayado cuadrícula 5×5, sino que además tienen una pizarra blanca incorporada, ideal para hacer cálculos. Los alumnos pueden hacer sus operaciones en ella y una vez den con el resultado correcto trasladarlo al papel. De esta forma se evitan tachones y es una manera muy cómoda de trabajar.

Libreta Capicua
Esta libreta es 100% reversible y tiene un rayado 4×4 simétrico para que el margen esté siempre en el lado correcto. De esta forma se puede usar un lado para una cosa y el otro para otra. Por ejemplo, en la asignatura de matemáticas, podemos tener los apuntes por un lado y los ejercicios por otro.

Libretas Openflex
Si los cálculos y las operaciones matemáticas son producto de un trabajo práctico, como podría ser el que se realiza en el laboratorio, lo ideal es usar las libretas Openflex (disponible con rayado 5×5 o 4×4) y Openflex Colours (disponible con rayado 5×5). La principal característica de esta libreta es que sus tapas y su lomo están diseñados para una perfecta apertura de 180º. Además, aún con esta flexibilidad, es una libreta muy resistente.

Libreta grapada
Si queremos priorizar una mayor resistencia porque contamos con que nuestras libretas soporten el paso de todo un curso, con trayectos y actividad frecuente en el día a día, las libretas grapadas son un buen acompañamiento. Con cubiertas plastificadas y cantos romos son ideales para aguantar mejor sin que se deterioren Las hay disponibles tanto en cuadrícula 8×8, 6×6 y 4×4.

Cuaderno espiral
Para tener la versatilidad que ofrece una libreta de espiral clásica, Oxford cuenta con una gama extensa de este tipo de material. En tres acabados distintos para la cubierta (blanda, extradura y de plástico) la durabilidad la marcará la actividad y empleo que le demos. Para tapa blanda y extradura podemos optar por FOLIO y 4º en rayado 4×4.  En el caso de la cubierta de plástico las encontramos en FOLIO, en rayado 4×4 y 5×5, mientras que el 4º solamente en 4×4.

European Book
Una gama muy extensa dentro del catálogo que ofrece Oxford. Los European Book tienen la ventaja de que son compatibles con Scribzee y las podemos encontrar en diferentes formatos; rallado 5×5, formato A5 y A4, además de contar con las opciones de diferentes colores de recuadro (1 color, 4 colores o 5 colores).

 

 

¿Cuál prefieres para tus clases de matemáticas?

“El teatro contribuye a que los jóvenes se conozcan mejor a sí mismos”

CaixaEscena es un programa dirigido a educadores que promueve la práctica teatral como herramienta educativa. En su web ofrecen centenares de recursos y además organizan actividades presenciales. Hemos hablado con sus responsables.

¿Cuáles son los principales objetivos de CaixaEscena?
El programa nació hace más de una década, con el objetivo de ofrecer recursos y apoyo a profesores y educadores que ven el teatro como una herramienta para el desarrollo integral de los jóvenes. Además, hemos querido crear una comunidad. El teatro no es una asignatura obligatoria, sino que en algunos centros se ofrece de forma optativa y normalmente por iniciativa de algún profesor o profesora con una gran inquietud artística. A menudo es una labor que realizan en solitario y con CaixaEscena intentamos que se sientan más acompañados.

¿Qué tipo de recursos ofrece el programa a los profesores?
En la web tenemos centenares de recursos como textos de obras de teatro, letras y partituras de canciones, ejemplos de técnica teatral, etc. Hay un paso a paso, para que todo el que quiera probar sepa cómo organizar las sesiones con sus alumnos, y cada año elegimos un centro de interés. El año pasado fue Lorca y éste es el teatro del absurdo. Estos centros de interés se convierten en itinerarios que están disponibles en la web.
Por otra parte, organizamos los Encuentros, que son actividades presenciales en 9 ciudades españolas. Estaremos realizando los Encuentros enfocados a grupos de jóvenes hasta finales de marzo 2020.

Todos los recursos son gratuitos. Tan solo es necesario registrarse en la web y, en el caso de los Encuentros, enviar la solicitud con la documentación necesaria dentro del plazo de convocatoria.

¿En qué consisten los Encuentros?
En el caso de los Encuentros para Jóvenes, durante un fin de semana, los grupos seleccionados asisten a talleres con profesionales de las artes escénicas, que les ayudan a desarrollar su obra. En la última jornada, cada grupo representa sobre el escenario una parte de su obra ante los demás participantes en el Encuentro. Se organizan en diferentes ciudades de España, durante diferentes fines de semana, para facilitar la participación de todos los grupos registrados en CaixaEscena.

¿En qué ciudades se realizan?
En esta edición se realizarán Encuentros en Palma, Zaragoza, Gijón, Vigo, Sevilla, Madrid, Estella-Lizarra, Barcelona y Murcia.

¿Qué beneficios aporta el teatro a los alumnos?
Además de los beneficios que puede aportar el teatro a cualquier persona, como mejorar la expresión corporal y verbal, en el caso de los adolescentes también es una forma de trabajar con ellos valores y tratar temas que les afectan y que difícilmente tienen cabida en otras asignaturas. El teatro contribuye a que los jóvenes se conozcan mejor a sí mismos. Es una manera de hacer que pierdan la timidez y los miedos, que socialicen y que mejoren su autoestima.

Y lo hacen con obras clásicas…
Sí, los clásicos siguen siendo actuales. Además de aportar conocimiento sobre nuestra literatura, cultura e historia, también sirven para que los adolescentes conozcan otras realidades y desarrollen un espíritu crítico. Es muy emocionante ver cómo se meten en sus papeles y representan con esmero obras como Hamlet o La casa de Bernarda Alba, por poner algunos ejemplos.

Cuidar el medioambiente desde el colegio

En el colegio no solo podemos dar lecciones sobre la necesidad de cuidar el medioambiente, sino que podemos enseñar también a través del ejemplo. Por ese motivo, debemos aplicar en nuestras clases la regla de las tres erres:

Reducir

Los hábitos de consumo tienen mucho que ver en la generación de residuos. Nuestros alumnos deben reflexionar acerca de ellos y conocer alternativas para hacer un consumo responsable. Por ejemplo, si usan un táper para traer el tentempié de media mañana o la merienda evitarán usar papel de aluminio o film a diario y que las papeleras acaben llenas de estos materiales cada día.

Reutilizar

Hay que abandonar la idea del usar y tirar y animar a nuestros alumnos a que piensen en las vidas que puede tener un objeto o producto que ya han usado. Por ejemplo, las hojas que solo estén escritas por una cara y que ya no sean útiles, pueden servir para hacer algunas anotaciones o borradores por la cara que aún está en blanco. Esta norma también sirve para los cuadernos escolares, aquí podéis ver cómo aprovecharlos al máximo.

Para profundizar en esta idea, podemos organizar otras actividades, como por ejemplo un mercadillo de intercambio de libros de lectura, en el que cada alumno traiga libros que ya haya leído y no desee conservar para cambiarlos por los que traigan los compañeros.

Otra idea es transformar el patio siguiendo el ejemplo del colectivo Basurama, que lo hace con materiales que el propio colegio o su entorno desecha (mobiliario antiguo, restos de construcción, neumáticos usados…).

Reciclar

Como último paso, queda el reciclaje. Los alumnos deben aprender la importancia de separar los residuos y depositarlos en sus correspondientes contenedores para que se puedan tratar adecuadamente y reducir así su impacto en el medioambiente.
Sin duda, algo que ayudará a que adquieran este hábito es contar en el colegio con diferentes papeleras marcadas con los colores correspondientes; una azul para el papel, una amarilla para los plásticos y envases, una verde para el vidrio, una marrón para la materia orgánica, y una negra para los residuos inclasificables, por ejemplo.

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Fuente: Ecoembes

Y para que sean más conscientes de la necesidad de adquirir estos hábitos, nada mejor que una excursión para que vean con sus propios ojos la realidad de los residuos. Podemos organizar una visita a un punto limpio, donde se recogen muchos de los residuos que por su naturaleza no pueden arrojarse a los contenedores (por ejemplo, electrodomésticos, aceites, etc.). También podemos organizar una visita a una planta de reciclaje, para que vean cómo es el proceso de recuperación, separación y reutilización del material que recogen. Incluso podemos organizar una visita a la depuradora, donde por desgracia también acaban llegando todo tipo de residuos.

¿Tomáis medidas similares en vuestro centro?