Cómo hacer papel reciclado en clase

Reutilizar y reciclar el material que usamos es una de las maneras de construir una sociedad más sostenible. Como ya vimos, un cuaderno puede tener aún mucho uso antes de acabar en el cubo de reciclaje. Pero si ya no queda ni una página en blanco y no las queremos conservar, entonces hay que reciclar ese papel; dejándolo en el contenedor azul o bien haciéndolo nosotros mismos. Esta actividad, que se puede hacer tanto en casa con toda la familia como en el colegio con toda la clase, ayudará a reforzar este mensaje, además de permitir explicar otros conceptos como la transformación de la materia.

Material

• Papel usado (las hojas del cuaderno que no queramos conservar)
• Agua
• Dos marcos de fotografías iguales y de la medida que queramos hacer el papel (A4, A5…)
• Una malla
• Un recipiente donde quepan los marcos
• Telas viejas de algodón (por ejemplo la de una sábana)
• Una licuadora
• Una esponja
• Cinta adhesiva
• Grapadora

Cómo hacer papel reciclado

1- Cortar en trozos pequeños el papel y ponerlo en un recipiente. Añadir el doble de agua caliente para cubrirlo y dejarlo reposar unas horas.

2- Para preparar el marco necesitaremos cubrirlo con la malla y graparla (usar una grapadora especial para madera o bien fijar las grapas con la ayuda de un martillo). Cubrimos con cinta adhesiva los bordes y el marco 1 ya estará listo. Al otro marco no hay que hacerle nada, ya que será la cobertura.

3- Una vez el papel se haya ablandado, lo pasamos por la licuadora hasta obtener una pasta. Esta pasta o pulpa deberá ir nuevamente a un recipiente con agua. Removemos hasta que quede bien dispersa y en suspensión.

4- Ponemos el marco sin malla sobre el que sí la tiene y los introducimos juntos en el recipiente. Movemos suavemente hasta recoger la pulpa de papel uniformemente y sacamos los marcos conservando la posición horizontal.

5- Retiramos el marco superior (el que no tiene la malla) y veremos como el papel ha cogido forma. Colocamos sobre él un trozo de tela y le damos la vuelta para dejar el papel sobre la mesa (con el trozo de tela debajo). Secamos con una esponja y con cuidado retiramos el marco.

6- Por último, colocamos otra tela encima y dejamos secar durante aproximadamente un día. Ponemos un peso encima para evitar que se ondule.

El papel obtenido puede servir para pintar, para hacer sobres, decorar, etc. ¿Lo habéis probado alguna vez?

Disgrafía, qué es y ejercicios para corregirla

Podemos definir la disgrafía como una dificultad para escribir, por lo general debida a falta de coordinación de los músculos de la mano y el brazo. En estos casos, los niños no dominan el lápiz o el bolígrafo y esto se refleja en una escritura ilegible.

Se pueden diferenciar varios tipos de disgrafía. Los principales son:

  • Disgrafía motriz: su causa es un trastorno psicomotor. El niño o niña comprende la relación entre los sonidos y la representación gráfica, pero tiene dificultades a nivel motriz.
  • Disgrafía específica: su principal causa radica en una mala percepción de las formas, una desorientación espacial y temporal, y trastornos del ritmo.

Al tratarse de una dificultad de aprendizaje, el niño o niña que la padece puede ir por detrás del ritmo general de la clase, lo cual puede causar frustración y desmotivación.

¿Cómo detectar la disgrafía?

Hay algunos signos que nos ayudarán a detectar la disgrafía. Por ejemplo:

  • Dificultad física para escribir. El niño o niña tiene que realizar un gran esfuerzo y se cansa. No sabe coger el lápiz correctamente. Además, es posible que adopte malas posturas.
  • Escribe a un ritmo por lo general más lento en relación a su nivel de maduración.
  • Las letras son de tamaño desigual, con tendencia a agrandarlas. Deja espacios exagerados entre las letras de una palabra o, al contrario, las letras pueden estar demasiado juntas. No se respetan los márgenes ni los interlineados.
  • Suele aplicar mucha fuerza en el trazo. Los movimientos son rígidos.

¿Cómo trabajar la disgrafía en clase?

  • Reforzar la motricidad fina y la grafomotricidad. Aquí encontrarás algunos ejercicios para hacerlo.
  • Practicar el agarre del lápiz. Se puede empezar con lápices gruesos o rotuladores.
  • Corregir la postura. Evitar que el alumno adopte malas posturas que le dificulten la escritura o le produzcan molestias o fatiga. Hay que vigilar la distancia con la mesa, la inclinación del cuerpo y la posición de la mano.
  • Trazo guiado. Podemos crear plantillas con cartones en las que perforaremos diferentes formas para que el alumno las resiga. En el mercado existen opciones similares, como las reglas/plantilla de letras, que normalmente incorporan todo el abecedario y los números. Para practicar lo mejor es colocarla sobre una pizarra blanca como la de los cuaderno Write&Erase, así se puede reseguir, borrarlo fácilmente y volverlo a hacer.
  • Usar pautas con refuerzo visual para controlar el tamaño de las letras.

Lo importante es dar a cada niño su tiempo y proporcionarle las herramientas necesarias para que pueda ir practicando y así mejorar su letra.

Herramientas para dar clases a distancia

El final del curso 2019-2020 estuvo marcado por las clases a distancia. De la noche a la mañana, se hicieron imprescindibles las aplicaciones para hacer videollamadas y cualquier otra que sirviera para intentar seguir enseñando en un contexto totalmente diferente. Hoy os hablaremos de dos de esas herramientas: Teams y Scribzee.

¿Qué es Teams?

Esta aplicación permite mantener la comunicación con alumnos y con otros profesores a distancia, a través de videollamadas y chat. Además de las reuniones virtuales, también ofrece la posibilidad de compartir contenido, por lo que es fácil asignar y evaluar deberes y trabajos. Además, se complementa con el Educator Centre de Microsoft, donde podemos encontrar ideas y cursos para mantener involucrados a los alumnos.

¿Qué es Scribzee?

Es una aplicación desarrollada por Oxford para escanear fácilmente las páginas de los cuadernos. Gracias a las marcas que estos incorporan en sus hojas, la aplicación escanea y optimiza las imágenes para que se lean bien desde cualquier dispositivo. Además, permite ordenar esas páginas en la nube, siguiendo códigos de color y en carpetas, de manera que se pueden separar automáticamente los apuntes de cada asignatura, para que sea más sencillo recuperarlos cuando y donde se quiera.

Teams & Scribzee, un buen tándem para las clases a distancia

Como hemos comentado, Teams es mucho más que una herramienta para hacer videollamadas y permite compartir contenido. Con Scribzee, los alumnos pueden seguir tomando apuntes y haciendo sus deberes y trabajos en sus cuadernos (y así beneficiarse de las ventajas de escribir a mano), escanearlos fácilmente y compartirlos en Teams, ya que es una de las opciones que ofrece la aplicación (entre otras muchas como WhatsApp, Outlook, etc.).

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“Lo que más valoraron los alumnos fue que los profesores se pusieran en contacto con ellos”

jesus-jarque-entrevista-2Jesús Jarque es pedagogo y profesor de orientación educativa en un centro público de Educación Infantil y Primaria en Castilla-La Mancha. Ha escrito varios libros sobre pedagogía, pautas educativas y dificultades de aprendizaje. Además, comparte recursos tanto en su página personal, como en familiaycole.com.

En mayo realizaste una encuesta para conocer el estado emocional del profesorado, ¿qué te impulsó a hacerla?

El estado de alarma y el confinamiento han sido duros para todos, también para los docentes. Algunos profesores cercanos y otros con los que mantengo contacto me han comentado la mella emocional que les estaba dejando realizar su labor en estas circunstancias.
El estado emocional del profesorado es algo que hace tiempo me viene preocupando. ¿Quién les cuida emocionalmente? Aunque no es responsabilidad de nadie, es importante y necesario para que desempeñen adecuadamente su trabajo. Los profesores son personas.

¿Cuáles son las principales conclusiones que se pueden obtener de esa encuesta?

Las conclusiones las expuse en un artículo publicado en mi web.
Algunas de las más relevantes han sido:

1º. El 80 % del profesorado que participó en la encuesta (255 docentes) señaló que su trabajo como docente le estaba afectando emocionalmente y produciendo algunos de los síntomas de esta alteración: sentirse superados, problemas de sueño, dolores de cabeza y/o de cervicales, sentimientos de culpabilidad, etc.

2º. La sensación de estar todo el día conectados y atendiendo a las familias y alumnos sin horario.

3º. La limitación que han tenido en el dominio de diferentes plataformas y herramientas digitales para mantener la enseñanza online.

4º. La relación con el alumnado y con las familias ha sido fría y distante, con la sensación de no saber qué estaba pasando al otro lado de la pantalla y en muchos casos sin respuesta.

5º. Los profesores también han señalado la falta de criterios y normas claras por parte de la Administración o cómo estas cambiaban con frecuencia. Además, aumentaba la burocracia.

Y a los alumnos, ¿cómo les ha afectado emocionalmente esta situación?

En el colegio en el que trabajo como orientador y preocupado por atender este aspecto, llevé a cabo un programa de apoyo emocional a todo el alumnado.

Además, a final de curso, realizamos una encuesta a los alumnos de 5º y 6º curso sobre cómo habían vivido esta situación de confinamiento y enseñanza a distancia.

¿Cuál fue el resultado?

Algunos valoraron el hecho de poder estar todos juntos en familia, algo que no suelen experimentar en situaciones normales. También valoraron el hecho de poder organizarse mejor el tiempo. Como limitaciones, señalaron el hecho de tener que compartir los pocos equipos disponibles o tener que esperar para que sus padres les ayudaran.

Desde el punto emocional ha sido una situación nueva. Algunos han perdido a familiares, otros han visto a sus padres aislados y muchos de ellos han vivido con miedo e incertidumbre. Eso se ha dejado notar en cambios de conducta, problemas de sueño, estar más sensibles o irascibles y, finalmente, miedo y negativa a salir a la calle cuando ya estaba permitido hacerlo.

Como curiosidad, en esa encuesta lo que más valoraron los alumnos fue que los profesores se pusieran en contacto con ellos y les dieran mensajes de ánimo.

¿Cómo ha sido la relación con las familias en este período?

La relación ha variado mucho en función de las familias y del profesorado.
Ha habido algunas familias “desconectadas”, con las que apenas había relación y no respondían a los mensajes. También hay familias que se quejan de algunos profesores que también han estado poco presentes. Pero, en general, se ha estado en permanente contacto con ellos. Un ejemplo es que la mayoría de los profesores han facilitado su teléfono personal a los padres. La norma ha sido que ha habido comunicación continua.

¿Qué lecciones podemos extraer de todo lo vivido de cara al próximo curso?

Esta situación ha puesto de manifiesto algunos puntos fuertes y algunas carencias graves que deberían tenerse en cuenta.

Personalmente, valoro mucho la capacidad de reacción que hemos tenido los colegios. Las clases presenciales se suspendieron de un día para otro, sin tiempo para prepararnos y, sin embargo, desde el primer momento dimos respuesta y nos organizamos con los medios disponibles.

Pero ha puesto de manifiesto algunas carencias que tenemos que subsanar:

1º. La Administración, al menos en algunas comunidades, no tiene plataformas adecuadas, ni está preparada para una enseñanza online. Sería bueno que, si vuelve a repetirse, estuviéramos mejor dotados.

2º. El profesorado tiene mucho que aprender en este aspecto: necesitamos mejorar el dominio de herramientas de formación a distancia.

3º. Y el alumnado y sus familias también precisan de esta formación y, en muchos casos, no disponen de los medios suficientes para llevar una enseñanza a distancia.

Eres especialista en dificultades de aprendizaje y has dedicado algunos de tus libros a ellas ( “Intervención educativa en el TDAH”, por ejemplo). ¿Cómo han llevado los alumnos con dificultades de aprendizaje el confinamiento y las clases online?

Ha habido aspectos negativos para ellos: estos niños dependen, en parte, de la ayuda constante y cercana de sus profesores. Esto lo han perdido en alguna medida. En otros casos, se ha tardado en proporcionarles material adaptado. Pero creo que, en general, son niños cuyas familias están habituadas a ayudarles en casa y, por tanto, en muchos casos, ha sido la ocasión de recibir un apoyo más constante y directo de sus padres.

Por otro lado, los que además recibían atención en gabinetes psicopedagógicos, la han seguido recibiendo en la modalidad online.

De todas formas, hasta que no comience el curso y hagamos una valoración inicial, no sabremos las consecuencias que habrá tenido en su desarrollo y aprendizaje.

Otra de las dificultades de aprendizaje que has tratado en tus cursos es la de lectura y escritura. ¿Cuáles son las más habituales en este campo?

Las dificultades más habituales de lectura suelen centrarse en dos aspectos. Por un lado, en el aprendizaje de la lectura en sí. Me refiero a niños que inician tercero de Primaria sin una adecuada ejecución y velocidad lectora. Y como segundo aspecto, lo que se suele llamar “leer para aprender”. Sucede a partir de tercero o cuarto de Primaria y es cuando se usa la lectura para aprender. Es decir, las carencias en comprensión lectora.

En cuanto a la escritura, las dificultades son varias. Las más importantes suelen ser las dificultades muy generalizadas de expresión escrita. Hay incluso universitarios que no saben escribir, en este sentido. Pero también hay dificultades en cuanto a ortografía y letra legible.

¿Cuál es tu recomendación en estos casos?

Mis cursos se centran casi en exclusiva en ofrecer pautas, estrategias y actividades para abordar todos esos problemas. Mi primera recomendación consiste en detectar las dificultades de lectura y escritura lo antes posible. Existen signos de alarma tempranos e instrumentos de detección. Por desgracia, está muy extendido pensar que se puede esperar porque los niños son pequeños.

En segundo lugar, llevar a cabo una intervención temprana preventiva, en cuanto se detectan dificultades, aunque no haya un diagnóstico.

Tercero, llevar a cabo una enseñanza de la lectura y escritura con una secuenciación estricta y sistemática. En este aspecto, hay muchas modas y falsas creencias poco efectivas.

En cuarto lugar, adoptar en el aula una serie de medidas de adaptación básicas para los chicos que pueden tener dificultades de lectura.

Para empezar, me parece que no está mal.

¿Recomiendas algún tipo de rayado o cuaderno en especial para las dificultades de aprendizaje de la escritura?

El cuaderno, por ejemplo, es una variable pedagógica con la que podemos jugar para ayudar a los niños con dificultades de escritura. Los grapados, tanto los de tamaño A5 como A4, son una buena opción, porque este tipo de encuadernado facilita la posición de la mano y el niño o la niña no se encuentra con la espiral, que le pueda molestar.

Respecto al rayado de las páginas, no existe unanimidad sobre el más adecuado. En realidad, depende de cada caso. Lo ideal es hacer algunas pruebas antes de elegir cuaderno y ver cuál se adapta mejor al niño. También es bueno contar con la propia preferencia del alumno. Oxford, por ejemplo, cuenta con variedad de cuadernos con diferentes rayados que pueden responder y adaptarse a las necesidades de cada alumno. De hecho, Oxford tiene una variedad de materiales de calidad muy interesantes y atractivos. Precisamente, yo soy usuario de este tipo de cuaderno y me encanta verlos en la sección de papelería.

Ante la duda, mi recomendación es comenzar con los cuadernos de una línea, porque es el sistema de pautado más básico y sencillo. También, en algunos casos, se usan los cuadernos de hojas blancas con plantillas pautadas que se ponen debajo como referencia.

Adaptación al cambio

Una de las mejores habilidades que podemos desarrollar es la adaptación al cambio, ya que la vida está llena de ellos. En el colegio, por ejemplo, cada curso supone un cambio (algunos más que otros). A veces los profesores cambian de alumnos o los alumnos de profesor. Otras cambian de compañeros o incluso de colegio.

Recientemente, la crisis del coronavirus ha supuesto muchos cambios y muy drásticos para alumnos y profesores. Además, el próximo curso se presenta incierto. Hay muchas preguntas que no tienen aún respuesta y hay imprevistos a los que no nos podemos anticipar. Pero hay algunas herramientas que nos pueden ayudar a gestionar estos cambios.

  • Aceptación. Sea previsto o imprevisto, hay cambios que son inevitables y no debemos gastar demasiada energía pensando en por qué han sucedido. Si hay algo que podemos dar por seguro en esta vida es que todo cambia. Lo mejor es aceptarlos y pensar en las soluciones o en los siguientes pasos que podemos dar.
  • Flexibilidad. Debemos estar abiertos a los cambios, porque como hemos dicho, forman parte de la vida. No nos ayudará demonizarlos o mantener una actitud inmovilista.
  • Intentar anticiparse. Si es un cambio ya conocido, podemos prepararnos para cuando llegue. Incluso si tan solo lo intuimos, podemos ir pensando en cómo gestionarlo cuando llegue el momento.
  • Compartir. Cuando hay alguien más en nuestra misma situación, podemos hacer piña para encontrar una solución o forma de adaptación a ese cambio. Incluso aunque no haya nadie más en nuestra situación, podemos comentarlo con alguien ajeno para que nos de su consejo “visto desde fuera”.
  • Actitud. Pensar que todo saldrá bien (incluso, aunque no tengamos la certeza), también contribuye a llevar mejor los cambios. Mantener la calma nos ayuda a pensar con más claridad.

Respecto a tus alumnos, quizás son demasiado pequeños para poner estos consejos en práctica, pero puedes ayudarles mucho con tu actitud y escuchando sus inquietudes ante los cambios.

Día Internacional de la Zurdera

El 13 de agosto se celebra el Día Internacional de la Zurdera. Esta jornada, promovida por la Asociación Internacional de Zurdos desde 1976, pretende dar a conocer y ayudar a reducir las dificultades que encuentran estas personas (por ejemplo, al usar herramientas que están pensadas para diestros por ser la población predominante).

¿Qué es la zurdera?

Podríamos definirlo como la tendencia natural a usar la parte izquierda del cuerpo, especialmente notable en el uso de las extremidades, por ejemplo, al escribir con la mano izquierda o al chutar un balón con el pie de ese mismo lado.

¿Cuándo se detecta?

Si bien a partir de los seis meses de edad podemos observar que hay una mano más habilidosa que la otra, lo cierto es que hasta aproximadamente los 3 años los niños usan ambas manos casi por igual. Es a partir de ese momento cuando se empieza a ver el lado predominante y a partir de los 6 años podemos confirmar si un niño es diestro o zurdo.

¿Cómo se detecta?

Solo hay que pedirle al niño que haga una serie de movimientos cotidianos, como por ejemplo peinarse, cepillarse los dientes, lanzar un balón, cortar con tijeras o escribir.

Con el conocido como test de Harris, se puede valorar la dominancia de la mano, del pie, del ojo y del oído.

En el colegio

Como hemos comentado al inicio, el Día Internacional de la Zurdera se celebra para ayudar a reducir las dificultades que encuentran las personas zurdas. Por ejemplo, en el colegio, pueden tener dificultades a la hora de aprender a escribir y usar determinados materiales. En la medida de lo posible, estos alumnos deben trabajar con materiales que no les añadan dificultad a su proceso de aprendizaje y hay que estar pendientes de cualquier complicación que pueda surgir. Por lo general, es posible que cuando empiecen a escribir vayan más lentos y adopten posturas inadecuadas (por las molestias que les pueden causar), ya que tienden a hacer una curvatura con el brazo o la muñeca para que la mano no tape lo que van escribiendo.

Cuadernos para zurdos

En cuanto a los cuadernos para personas zurdas, se recomiendan los grapados, como por ejemplo las libretas Openflex, cuyo lomo permite una apertura de 180º, lo cual hace que la escritura sea más cómoda. Además cuentan con doble margen, para que los alumnos sepan dónde empezar y parar de escribir.
También resulta muy práctico trabajar con hojas sueltas, por lo cual los recambios son una buena opción. Al tener recuadros de diferentes colores es muy fácil organizar esas hojas sueltas, ya que se puede asignar un color a cada asignatura.

Nuevas funcionalidades de Scribzee

Scribzee es una app gratuita que permite escanear hojas y tenerlas organizadas en la nube. Además, desde la propia aplicación se pueden compartir los documentos a través de correo electrónico y otras aplicaciones. De esta forma, permite a los estudiantes compartir los apuntes con sus compañeros sin necesidad de dejarles hojas o cuadernos (y evitando así el riesgo de pérdida). También es una buena opción para compartir trabajos o deberes con los profesores. Además, al tener los apuntes en la nube, pueden estudiar desde cualquier lugar y en cualquier momento aunque no tengan los cuadernos a mano.

Nuevas funcionalidades de Scribzee para ayudar a los estudiantes

Scribzee nació para ayudar a los alumnos a organizarse y estudiar, aprovechando las herramientas digitales sin perder los beneficios de la escritura a mano. Con ese mismo objetivo, ha ido evolucionando e incorporando nuevas funcionalidades. Las repasamos todas a continuación:

ESCANEAR EN VERTICAL Y EN HORIZONTAL. Si algo caracteriza a Scribzee es la posibilidad de guardar todos los apuntes en la nube con una resolución y peso optimizados. De esta forma se evita mezclarlos con fotos personales en la galería y obtenemos documentos con una buena calidad de imagen y un peso justo para que no consuman muchos datos al compartirlos. De hecho, se guardan en formato PDF. Ahora, además de escanear en vertical, también se puede hacer en horizontal, ideal para esquemas.


CREAR CARPETAS Y SUBCARPETAS. Para ordenar como se quiera todos los apuntes escaneados. Además, se pueden mover de carpeta, fusionar documentos, etc. Para aquellos alumnos que usan hojas de colores y asignan uno a cada asignatura, la aplicación reconoce el color y lo archiva automáticamente en la carpeta correspondiente. Pero quien desee otra forma de organización, puede desactivar esta opción. Para buscar los documentos dentro de la aplicación, hay varios campos como la fecha o periodo, palabras, nombre de la carpeta, etc.


ASIGNAR UN STATUS A CADA NOTA. Así se puede planificar el estudio: pendiente de revisar, en curso, revisión completa


AÑADIR ALERTAS. Para no olvidarse de nada. Especialmente útil para planificar repaso de apuntes y estudio.


ADJUNTAR OTROS DOCUMENTOS. Se pueden enriquecer los apuntes con anexos, fotografías, esquemas


MULTIPLATAFORMA. La aplicación, incialmente ideada para teléfonos móviles, también se puede usar a través de una tablet y desde el ordenador.

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NUEVAS FORMAS DE COMPARTIR. La aplicación permite compartir los documentos escaneados mediante mediante correo electrónico, WhatsApp, SMS, Teams, otras aplicaciones y redes sociales (Instagram, Facebook, Twitter, Tik Tok, Yammer, etc.). Una lista que se va actualizando en función de las novedades y tendencias de los usuarios.

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El 90% de los estudiantes que han usado Scribzee dice que la recomendaría a sus compañeros. Y es que valoran muy positivamente la facilidad y la rapidez para escanear y el hecho de que no ocupe espacio en el móvil. Además, no es comparable a ninguna otra aplicación de escaneo, ya que, como hemos comentado, esta ha sido diseñada especialmente para los estudiantes y de ahí todas las funcionalidades que ofrece.

Descubre más sobre Scribzee en www.scribzee.com/es.

«Hay que ofrecer a los alumnos diferentes contextos de aprendizaje»

toni-garcia-arias-entrevista-2Toni García Arias es maestro y director del colegio Joaquín Carrión de San Javier (Murcia). Ha dirigido varios proyectos de innovación educativa y escrito diversos libros sobre educación. En 2018, recibió el premio a Mejor Docente de España de Primaria.

Tú mismo cuentas que durante tu etapa de estudiante te calificaban como “fracasado escolar”. ¿Qué opinas de este tipo de etiquetas?

Las etiquetas en la infancia son siempre negativas. Influyen en la confianza, la autonomía y la autoimagen que van creando los niños y, en algunos casos, son determinantes. Si te dicen continuamente que no vales para estudiar, poco a poco asumirás que no vales para estudiar, aunque no sea cierto. En el otro extremo, si te dicen que eres un niño con una alta capacidad y que esperan mucho de ti porque estás destinado a salvar el mundo, también puede ser contraproducente si no lo sabemos gestionar correctamente. Cuando un niño tiene una etiqueta determinada, por lo general, termina ajustando su comportamiento a dicha etiqueta. Muchas veces, detrás de eso que denominamos fracaso escolar no hay una falta de capacidad del alumno, sino una madurez tardía, desmotivación por no poder alcanzar un nivel que es demasiado elevado o un modo de evaluar a nuestros alumnos que está equivocado. Cuántas veces, por ejemplo, dejamos de valorar en la escuela habilidades necesarias para el éxito en los estudios o en la vida, como la constancia, la capacidad de sacrificio, la resistencia a la frustración, la empatía, la capacidad de liderazgo, o también las cualidades artísticas o deportivas, que siempre están infravaloradas en favor de otras asignaturas como lengua y matemáticas que, siendo fundamentales, no son exclusivas.

¿Qué te llevó a ser profesor?

Cuando tenía 18 años yo quería ser de todo: desde policía a bombero, pasando por piloto de aviación o bróker y llegando hasta psicólogo, arquitecto o futbolista. Todo me gustaba. Cuando hice selectividad, decidí estudiar Empresariales, porque me atraía el mundo de la empresa y de las inversiones. Sin embargo, lo que me enseñaban en la facultad no acabó de atraerme, porque no tenía mucho que ver con lo que yo esperaba, así que antes de perder el tiempo y el dinero, decidí dejar la carrera. Entonces, como siempre había tenido una buena relación con los niños y mucha gente me decía que se me daría muy bien, decidí estudiar Magisterio. En cuanto descubrí la psicología, la didáctica y la sociología, y la influencia que la educación tiene en las personas y en las sociedades, me enamoré de la carrera. Por eso, yo siempre digo que la vocación es importante, pero que puede ser una vocación de infancia o una vocación tardía. Y que la vocación, por si sola, no te convierte en un buen docente si no va acompañada de muchas y muchas horas de formación, lectura, experiencia y análisis.

¿Te has visto reflejado en algún alumno? ¿Cómo actúas en ese caso?

Reflejado como tal, no. Sí que he visto muchos aspectos de mí en algunos de mis alumnos. Lo que sí te puedo decir es que mi experiencia como fracasado escolar y mi periplo como alumno por 15 colegios diferentes me ha ayudado a conocer mejor a los alumnos. Por lo general, por mi modo de trabajar en el aula y por la confianza que dicen que les transmito, conozco muy bien a mis alumnos: sus miedos, sus deseos, sus envidias, sus motivaciones, sus problemas con familias y con amigos, sus frustraciones, y todo eso hace que, de alguna manera, sepa cómo establecer estrategias de aprendizaje y motivacionales individualizadas para cada uno de ellos. Mi principal objetivo es que todos mis alumnos puedan seguir aprendiendo, sea cual sea su punto de partida. No es necesario que todos los alumnos aprendan las fracciones el 10 de noviembre de 2020. Unos las aprenderán ese día y otros, más tarde. Por eso, cuando tengo alumnos con baja motivación o con un nivel madurativo que le impide seguir el ritmo de clase, como me sucedía a mí, o que tienen dificultades en algunos aspectos, lo primero que hago es adaptar todo lo que haga falta para que estos alumnos no se sientan fracasados ni peores que nadie. Y, sobre todo, que sigan amando aprender.

¿Cómo conseguiste ser reconocido como Mejor Docente de España de Primaria?

Lo primero que hay que señalar es que, para poder conseguir este premio, debes ser nominado por padres, alumnos o exalumnos, algo muy importante, ya que son ellos los que directamente reciben tu trabajo y, además, se elimina el factor del amiguismo, que es algo muy desagradable cuando se dan premios. Una vez que eres nominado, se ponen en contacto contigo para que envíes, si quieres optar al galardón, todos tus méritos. Estos méritos son valorados ajustándose a unas bases que están publicadas en la web y que corresponden a criterios muy claros en diferentes ámbitos: libros publicados, artículos publicados, investigaciones realizadas, proyectos de innovación, actividades solidarias, uso de redes sociales, etc. En mi caso, tengo varios libros de educación, publico artículos de manera habitual, he realizado proyectos de investigación e innovación educativa que, además, han sido premiados, soy muy activo en redes, organizo eventos educativos y actividades solidarias y he dedicado gran parte de mi vida, tanto profesional como personal, a la educación. Eso hizo que, en la puntuación final, casi alcanzara la máxima. Obviamente, estoy muy feliz y agradecido por haber recibido este galardón y es un orgullo, lo cual no significa que te creas el mejor (lo digo por aquellos que siempre critican este premio). Además del galardón en sí, gracias a este premio, muchos padres y exalumnos que hacía años que no veía se pusieron en contacto conmigo a través de diferentes vías para felicitarme, recordando sus años conmigo, lo cual fue una experiencia muy emotiva e inolvidable.

Eres partidario de variar las metodologías porque no todos los alumnos aprenden de la misma forma. ¿Cómo lo haces? ¿Qué metodologías usas?

En la actividad física, si evaluamos y calificamos solo la resistencia, los alumnos más veloces sacarán peores notas. Por el contrario, si solo evaluamos y calificamos la velocidad, los alumnos con mayor resistencia sacarán peores notas. Esto mismo sucede en el resto de las asignaturas. Hace unas décadas, cuando solo se evaluaba y calificaba casi en exclusividad la capacidad memorística, los alumnos más teóricos sacaban muy buenos resultados, mientras que los alumnos más pragmáticos tenían más dificultades. Además, tal como se daban algunas materias, estos alumnos eran capaces, por ejemplo, de memorizar ejercicios de matemáticas y sacar un 10 sin saber realmente matemáticas. Hoy en día, hemos girado al lado contrario; hacia la monopolización del aprendizaje cooperativo y las metodologías activas. Siendo estas metodologías muy válidas, su uso casi exclusivo provoca, al contrario de lo que sucedía antes, que los alumnos más teóricos y reflexivos ahora se sientan más incómodos. Por ello, yo siempre realizo dentro de mi aula diferentes metodologías para no primar solo a un tipo de alumnado. Los más extrovertidos deben hacer teatro, pero los más introvertidos, también. Y los más activos, que disfrutan con la experimentación, pueden realizar proyectos y experimentar, pero también deben aprender a teorizar, memorizar y reflexionar de manera individual. Hay que ofrecer a los alumnos diferentes contextos de aprendizaje para que se acostumbren a todos y establezcan así diferentes estrategias de aprendizaje según el contexto, y no solo reforzarle en exclusividad el modelo en el que se sientan más cómodos.

Recientemente, el confinamiento ha motivado que se tuvieran que buscar nuevas formas de enseñar. ¿Cómo has vivido esta etapa?

Lo primero que digo siempre cuando me realizan esta pregunta es que la educación infantil, primaria y secundaria debe ser presencial. El alumnado de estas etapas no tiene todavía ni la autonomía ni la capacidad organizativa del tiempo y del trabajo suficiente para autogestionar su propio proceso de enseñanza y aprendizaje. El hecho de cambiar la educación presencial por la telemática ha sido algo obligado por la situación, pero no es en absoluto ni deseable ni positivo, ya que la educación en estas etapas no se hace de wifi a wifi, sino de mente a mente, de piel a piel y de corazón a corazón. De hecho, uno de los grandes problemas que ha provocado este confinamiento no ha sido solo que los alumnos no hayan podido adquirir los conocimientos establecidos para el tercer trimestre, sino que se han visto perjudicadas gran parte de las habilidades sociales y no cognitivas que afectan, y mucho, al propio proceso de enseñanza-aprendizaje y que solo pueden desarrollarse en contextos de interacción con otros compañeros.

¿Cómo os habéis adaptado a esta situación en vuestro centro?

En nuestro centro, lo primero que realizamos en cuanto nos informaron del confinamiento inmediato, fue un plan de urgencia para poder llegar a todas las familias. Hay que tener en cuenta que mi colegio tiene un 60% de alumnado inmigrante y un nivel socioeconómico medio-bajo, por lo que las dificultades son muy elevadas. Sin embargo, alcanzamos a prácticamente la totalidad del alumnado, lo cual fue muy satisfactorio. Luego, a través del correo electrónico y de varias plataformas educativas que ya llevábamos en el aula y otras que incorporamos, mantuvimos las clases telemáticas de una manera bastante equilibrada. He de señalar que tuvimos también una especial atención al alumnado con necesidades, ya que tenemos un porcentaje elevado de ACNEE y alumnos con riesgo de exclusión social, y nuestro equipo de atención a la diversidad tiene una amplia experiencia en este terreno.

Uno de tus libros lleva por título “Hacia una nueva educación”. ¿Cómo es esa nueva educación?

La educación siempre estará en crisis, porque la educación siempre va a remolque de los cambios sociales. Hace varios siglos, los cambios sociales eran muy lentos, sin embargo, con la globalización y las nuevas tecnologías, los cambios sociales en la actualidad son constantes. Por eso, cuando hablo de una nueva educación me refiero a la necesidad de reformular una metodología y un currículo que les ofrezca a nuestros alumnos las mejores herramientas para poder afrontar con posibilidades de éxito los diferentes avatares educativos, profesionales y vitales a los que se tendrán que enfrentar.

¿Cuáles son esas herramientas?

Fíjate; un niño que se matricule hoy en infantil de 3 años entrará en la carrera universitaria en el año 2035 y, si todo sale bien, accederá al mercado laboral en el año 2039. Estoy absolutamente convencido de que el año 2039 se diferenciará del actual en muchísimos aspectos, tanto culturales como tecnológicos y laborales. Por eso, debemos ofrecer a nuestros alumnos las herramientas que creemos que serán necesarias para ese año 2039: conocimientos, por supuesto, pero también habilidades sociales y emocionales y valores. Nuestro currículo actual no ofrece esas herramientas, por eso, hay que replantearse seriamente este currículo excesivo y estresante que padecemos, con contenidos que, muchas veces, los mantenemos exclusivamente por una razón emotiva, ya que les tenemos cariño porque nosotros los estudiamos, pero que en la actualidad son prescindibles porque ya no son aplicables ni útiles.

¿A qué tipo de contenido te refieres?

¿Es realmente necesario que alumnos de 10 años sepan realizar manualmente una raíz cuadrada? Seguramente, no. Quizá pueda explicarse en cursos superiores como algo anecdótico por su importancia, pero no a los 10 años. ¿Es realmente necesario que alumnos de 8 años estudien lo que son las vellosidades intestinales o las mitocondrias? Pues seguramente, tampoco, porque a esas edades lo más probable es que lo olviden a los pocos días. Por eso, uno de los problemas más urgentes a los que debemos enfrentarnos en educación es la revisión completa del currículo, con la eliminación de cientos y cientos de contenidos y la inclusión de otros más actuales que sirvan no solo para memorizarlos, que es el primer paso del aprendizaje, sino también para analizar, comparar, aplicar, discernir, inferir, verificar, relacionar, estimar y toda esta serie de acciones que, por lo general, no tiene cabida en la escuela. En mis charlas, siempre digo que la memorización es importante, porque sin memoria no hay aprendizaje, pero que, en educación, la memorización debe tener una finalidad funcional. Por ejemplo, está claro que es importante conocer los datos y fechas fundamentales de la revolución francesa y de la revolución rusa, pero todo ello debe servirnos no solo para plasmarlos en un papel llamado examen, sino para poder establecer comparaciones y diferencias entre dichas revoluciones y analizar por qué se producen este tipo de acontecimientos. Ahí es donde se produce el verdadero aprendizaje.

A mi alumno solo le interesa…

Se puede completar la frase con los videojuegos, el fútbol, su grupo de música favorito… Quizás como profesores hayáis pensado o pronunciado esta frase en alguna ocasión. También algunos padres lo habrán hecho respecto a sus hijos.
¿Qué hacer si un alumno no tiene ganas de aprender y no muestra interés por nada más que sus aficiones? Veamos:

  • Intentar relacionar el contenido didáctico con su afición. Si es un videojuego, podemos pedirle que haga una redacción explicando lo que más le gusta del mismo. O, por ejemplo, si es muy aficionado a la cocina, podemos pedirle que redacte una receta y nos diga las cantidades para diferentes comensales (una forma de trabajar también las matemáticas). Si su afición es el futbol, podemos pedirle que escriba una noticia sobre un partido o enseñarle a hacer estadísticas para hacer el seguimiento de los equipos. Son solo algunos ejemplos.
  • Intentar que se abra a otras aficiones, contenidos y tareas. A través de los ejemplos prácticos más relacionados con su afición, podemos hacerle entender que podemos enseñarle muchas otras cosas que le serán muy útiles en su vida. También que detrás de eso que tanto le gusta, hay personas que tienen el conocimiento y dedican el esfuerzo necesario para hacerlo realidad.
  • Priorizar el aprendizaje basado en proyectos y que estos sean lo más reales posible.
  • Fragmentar las tareas y dar instrucciones sencillas, para que el alumno no se bloquee y no desista de hacerlas.
  • Hablar con él. La comunicación es muy eficaz y además de saber lo que piensa o lo que más le interesa, también se sentirá escuchado y puede significar una mejora en su actitud.

¿Te has encontrado en esta situación?

Cuadernos multiasignatura

Los cuadernos multiasignatura son una estupenda opción para llevar varias asignaturas en un mismo cuaderno. Los hay desde 4 recuadros de color hasta 10. De esta forma no es necesario cargar con varios cuadernos en la mochila.

Dentro de los cuadernos multiasignatura hay diferentes tipos.

Cuadernos multiasginatura con tapas extraduras

Las tapas más resistentes, aptas para escribir en cualquier lugar.
Puedes elegir entre los que incorporan pizarra blanca Write&Erase en la cara interior de las tapas o los modelos Touch, con sus suaves cubiertas. Hay modelos con 4, 5 y hasta 10 colores de banda.

Cuadernos-multiasignatura-tapa-extradura
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Cuadernos multiasginatura con tapa de plástico

Resistencia y ligereza caracterizan a los cuadernos con tapas de plástico. Tienen hasta 5 colores de recuadro vivos.

Cuadernos-multiasignatura-tapas-plastico
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Cuadernos multiasignatura Write&Erase

La característica principal de estos cuadernos es que cuentan con una pizarra blanca extraíble. Tienen 4 colores de recuadro y hay uno ideal para ABP que combina rayados e incluye separadores y bolsa portahojas.

Cuadernos-multiasignatura-write-erase-abp
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Cuadernos multiasignatura con pestañas

La diferencia entre asignaturas aún es más visible en los cuadernos con pestañas troqueladas. Son totalmente personalizables, por lo que se puede escribir el nombre de la materia en cada una. Además, luego se pueden archivar sin necesidad de usar separadores.

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Cuadernos multiasignatura con separadores

Una opción similar a la anterior son los cuadernos con separadores. En este caso, hay recuadros de 4 colores distintos y, además, cada bloque cuenta con un separador.

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La mayoría de ellos cuentan con las marcas para escanearlos fácilmente con Scribzee, con lo cual, se pueden pasar los apuntes a la aplicación para consultarlos desde cualquier lugar a través del móvil.