El estuche en primaria

Sin duda, junto a los libros y los cuadernos, el estuche (y todo el material que en él se guarda) es un básico del material escolar. Especialmente ahora, ya que para evitar los contagios de coronavirus en el aula se desaconseja el uso compartido del material, por lo que cada alumno debe llevar el suyo.

Existen muchos tipos diferentes de estuche en cuanto a material y forma. Entonces, ¿cuál es el mejor para los alumnos de primaria?

Un estuche ligero y resistente

Para intentar aligerar las mochilas en la medida de lo posible, es recomendable optar por materiales ligeros y así evitar estuches pesados. En este sentido, una buena opción son los estuches de tela. Hay tejidos que ofrecen una gran resistencia y además se pueden lavar con facilidad, algo que alargará la vida de esta herramienta.

¿Todo en uno?

El estuche de un niño o niña de primaria debe contener, por lo general, un lápiz, una goma de borrar, un sacapuntas y algunos bolígrafos (si ya han empezado a usarlos). Pero, además, se necesitan otros utensilios para diferentes asignaturas: regla, tijeras, pegamento, rotuladores, ceras…

Lo ideal es que el alumno solo lleve en la mochila lo que va a necesitar. Si no se dispone de espacio en clase para guardar material, este se puede separar en diferentes estuches, por ejemplo:

  • Un estuche pequeño para lo básico.
  • Un estuche para las tijeras, el pegamento, etc.
  • Un estuche para los rotuladores, ceras o lápices de colores.

De esta forma solo tendrá que llevar el estuche pequeño a diario y los demás puntualmente, cuando se prevea que se van a utilizar.

¿Y si las otras herramientas también se usan a menudo? En ese caso, se puede optar por un estuche con dos o tres cremalleras para que el material esté mejor organizado y sea fácil de encontrar.

 

Los estuches Oxford Kangoo cumplen con todas estas características: ligeros, resistentes y en diferentes colores y formatos para adaptarse a cada alumno. Además tienen una goma para poder acoplarlos a los cuadernos y mucha estabilidad, por lo que se pueden aguantar derechos incluso abiertos.

Por lo general, el modelo plano, doble, triple, así como el redondo grande y el cuadrado son ideales para la etapa de primaria, mientras que formatos más pequeños como el rectangular mediano o el redondo pequeño, están más indicados a partir de secundaria.

▶ Descubre toda la gama.

¿Cuál prefieres para tus alumnos?

“Saber verificar digitalmente es hoy una necesidad ciudadana”

Nereida Carrillo es Doctora en Periodismo y Comunicación, periodista, investigadora, profesora de varias universidades y formadora en entornos profesionales. Actualmente dirige Learn to Check, un proyecto pedagógico contra la desinformación.

¿Cómo nació Learn to Check?

El origen de este proyecto son los talleres de educación mediática y verificación digital para jóvenes (sobre todo de secundaria, bachillerato y ciclos formativos) que ofrecíamos en colaboración con la red de American Spaces en España. Los profesores los acogían con mucho entusiasmo y al acabar nos pedían si les podíamos facilitar más materiales para dar continuidad a esta formación y profundizar. Por otro lado, los jóvenes también valoraban muy positivamente la experiencia y reconocían la necesidad de formarse en este sentido. A partir de ahí, y con el objetivo adicional de llegar a más gente y extender la educación mediática, decidimos crear una plataforma donde poner en abierto todos los materiales que íbamos generando. Así nació Learn to Check, que cuenta con el apoyo de la Embajada de EE.UU. en España y del Consulado General de EE.UU. en Barcelona.

¿Qué tipo de material pueden encontrar en ella los docentes?

Learn to Check es un proyecto educativo y divulgativo para combatir la desinformación y educar en alfabetización mediática y verificación digital. En esta plataforma, los docentes encontrarán recursos sobre las claves y las herramientas para verificar imágenes, contrastar información, comprobar vídeos y para analizar cuentas de redes sociales. Hay guías didácticas, vídeos y juegos. Apostamos por el formato audiovisual y por materiales interactivos porque queremos que sean atractivos y que se puedan utilizar en la metodología learning by doing.

Dentro del material audiovisual tenemos, por ejemplo, voces expertas (profesionales de la salud, periodistas, abogados, etc.). También hay tutoriales en los que son los propios jóvenes los que enseñan a otros a verificar. Queremos que exista esa transmisión de conocimiento y empoderarlos.

¿Cuál es el perfil del profesor que acude a vosotros?

El perfil de los profesores que acuden a nosotros es muy variado. En un primer momento observamos que quizás había más interés desde el campo de las ciencias sociales (lengua, filosofía, tutoría…) y ahora se ha ampliado y son profesores de todos los campos (matemáticas, ciencias naturales…). Esto prueba que el interés es general y que esta formación se puede hacer de forma transversal.

¿Por qué es importante que se enseñe a verificar la información en el colegio?

La escuela nos prepara para la vida. Y la vida de nuestros jóvenes es en gran parte digital. Por eso la verificación digital es un conocimiento tan necesario como el de cualquier asignatura. Nuestros jóvenes están en las redes sociales; ahí crean su identidad, se relacionan, se informan… Por eso es importante que aprendan a evaluar la información.

Años atrás nos enseñaban a buscar información. Ahora no, porque la información es accesible; preguntas algo a Google y en segundos te responde. Ahora se debe enseñar a distinguir lo que son hechos de lo que son opiniones, información falsa de información verdadera, información de calidad de la que no lo es. El pensamiento crítico es imprescindible para identificar fuentes interesadas y para tomar decisiones informadas.

¿A partir de qué edad se debería empezar?

Es necesario hacerlo cuando los jóvenes se empiezan a informar, que suele ser hacia el final de la educación secundaria. Aunque también tendría sentido hacerlo antes, porque seguramente muchos ya tengan un móvil. Desde ese momento son vulnerables a la desinformación y a los engaños.

Por otra parte, si bien nos dirigimos principalmente a jóvenes, en Learn to Check tenemos una oferta de talleres para todos los públicos. Formación para docentes, para familias (especialmente las que tienen hijos adolescentes), algunos colectivos profesionales e incluso gente mayor. Saber verificar digitalmente es hoy una necesidad ciudadana. Estas competencias y habilidades se han convertido en esenciales, por eso cualquier público debe adquirirlas.

¿Qué peligros comporta la desinformación?

Si la información es poder, la desinformación es una forma de erosionar el poder y de crear climas de desconfianza. La desinformación es destructiva.
Lo vemos en política. La desinformación, más que aupar a un candidato, quiere perjudicar a otros candidatos, desmovilizar y crear desconfianza hacia las instituciones, hacia los medios de comunicación…

¿Qué papel tienen las redes sociales?

Pese a que muchas han tomado medidas contra la desinformación, apostando por la verificación de contenidos a través de fact-checkers y advertencias a los usuarios, entre otras, tampoco se nos escapa que la desinformación favorece el modelo de negocio de las redes sociales, que funcionan con algoritmos que son bastante opacos y que te muestran lo que tú quieres ver para que pases más tiempo en ellas.

También es cierto que en las redes sociales hay un gran volumen de información, porque todo el mundo escribe, comparte…

Precisamente, para conciliar el derecho a la libertad de expresión y el derecho a la información veraz es muy importante la educación digital. Es la solución más democrática y la más empoderadora para luchar contra la desinformación.

¿Influye la crisis de credibilidad de los medios de comunicación?

Sí, los medios de comunicación no están exentos de culpa o de cometer equivocaciones. El clickbait, por ejemplo, hace que no se dé toda la información en el titular o incluso que esta pueda ser confusa y dar pie a interpretaciones erróneas.

También es verdad que, aunque el código deontológico dice claramente que se deben contrastar las informaciones y diferenciar los hechos de las opiniones, no siempre hay una buena praxis periodística. Y es muy importante hacer bien este trabajo, porque la credibilidad es el mayor valor de los periodistas y de los medios de comunicación. En todo ello ha influido la precariedad con que se trabaja en las redacciones, que aún no se han recuperado de la crisis de 2008. La sociedad debe apostar por el periodismo de calidad para que los periodistas puedan hacer un buen servicio, y esto tiene un precio.

De todas formas, hay que dejar claro que la desinformación es multifactorial. Hay muchas causas que están contribuyendo a este fenómeno tan preocupante. Por eso debemos trabajar en abordarlas todas.

¿Las administraciones deberían hacer algo? Por ejemplo, a nivel legislativo.

Es complicado, porque es un fenómeno global y la mayoría de leyes son de aplicación estatal. Lo que se debería hacer es aplicar las leyes que ya existen, porque la desinformación ya se puede perseguir con lo que se recoge actualmente en ellas (delitos de odio, contra derechos fundamentales…). Pero sobre todo hay que trabajar en el campo de la educación.

Es destacable el papel de liderazgo que han asumido algunos docentes en la educación mediática, porque son referentes fundamentales de los jóvenes. Al no estar dentro del currículo y no estar sistematizada, por ahora hay que confiar en el interés y la iniciativa de equipos directivos o de docentes a título individual, que ven la necesidad de dar esta educación mediática aunque no sea obligatoria. Desde las administraciones debería haber una apuesta más decidida para hacer sistemática y generalizada esta labor, para que todos los niños y jóvenes reciban esta educación y no dependa de cada centro o de cada profesor. Porque para que sea eficaz es necesario que sea también igualitaria.

Nuevos estuches Oxford Kangoo, acoplables a los cuadernos

Nos complace presentaros una de las últimas novedades de Oxford: ¡los nuevos estuches Oxford Kangoo! Además de ser resistentes y ligeros (están confeccionados en poliéster de gran resistencia), cuentan con una goma para poder acoplarlos a los cuadernos.

Oxford Kangoo, estuches acoplables a los cuadernos

Todos los estuches Oxford Kangoo tienen una goma para acoplarlos al cuaderno o a la carpeta de anillas, lo cual facilita mucho el traslado cuando los alumnos se mueven de clase (por ejemplo cuando tienen que ir al aula de informática, a la de música, etc.) o para aquellos (sobre todo de cursos superiores) que no usen mochila. Sin duda, con este sistema evitarán que el estuche caiga al suelo.

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Colores y formas para elegir

Los estuches están disponibles en varios colores e incluso se pueden combinar con los cuadernos. En cuanto a formas, también hay varias para elegir y adaptarse así a todas las etapas educativas.

Estuche Oxford Kangoo plano
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Estuche Oxford Kangoo doble
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Estuche Oxford Kangoo triple
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Estuche Oxford Kangoo redondo grande
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Estuche Oxford Kangoo redondo pequeño
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Estuche Oxford Kangoo cuadrado
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Estuche Oxford Kangoo rectangular mediano

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¿Qué te parecen los nuevos estuches Oxford Kangoo?

Consejos para mejorar la letra

Nuestra letra es un rasgo que nos identifica, algo muy personal que es el resultado de un trabajo conjunto de cuerpo y mente para el que hacen falta muchos años de preparación.

Dentro de las diferentes etapas de escritura hay un proceso de perfeccionamiento que se inicia alrededor de los 6 años y se extiende más allá de la educación primaria. Uno de los aspectos a perfeccionar es la caligrafía.

¿Cómo podemos ayudar a los alumnos a mejorar su letra?

El aprendizaje de la escritura requiere tiempo y mucha práctica. Pero además, hay que tener en cuenta otros elementos que facilitarán este proceso:

  • Usar un cuaderno con un buen papel. Las hojas del cuaderno aseguran una superficie lisa y menos rígida que si se usan hojas sueltas sobre la mesa. El tipo de papel también influirá en la letra. Lo ideal es un papel que permita que los bolígrafos y lápices se deslicen fácilmente, que sea agradable al tacto y en el que la tinta no se disperse ni traspase, como por ejemplo el Optik Paper ® de los cuadernos Oxford.
  • Tener la postura adecuada. Dejar descansar el antebrazo sobre la mesa, mantener la espalda recta y los pies apoyados en el suelo, de manera que el cuerpo parezca dibujar el número cuatro. La posición debe ser relajada, sin rigidez. En cuanto a la mano, se debe coger el lápiz o el bolígrafo con los dedos pulgar e índice extendidos, sin ejercer demasiada presión (solo la necesaria).
  • Bolígrafos y lápices fáciles de agarrar. El diámetro de un bolígrafo o lápiz también puede influir en el resultado de la escritura. Los que son muy finos pueden hacer que se cansen más los músculos. Por otra parte, tampoco conviene que sea demasiado grueso, para poder cogerlo cómodamente. En cuanto a los bolígrafos, otro aspecto a considerar es la tinta. Es importante que esta discurra con facilidad.
  • Reforzar los logros. Para motivarle a seguir perfeccionando su letra, hay que reconocer los avances del alumno.

¿Añadirías algún otro consejo a esta lista?

Pedagogía Waldorf

La pedagogía Waldorf ha logrado hacerse un sitio entre las metodologías educativas más populares, si bien no está exenta de polémica.

Origen de la pedagogía Waldorf

La pedagogía Waldorf tiene su origen a principios del siglo XX, de la mano de Rudolf Steiner, Doctor en Filosofía y Letras.
Poco después de darse por acabada la Primera Guerra Mundial, Steiner recibió el encargo de dirigir una escuela en Stuttgart, para los hijos de los trabajadores de la fábrica de cigarrillos Waldorf-Astoria. Aceptó el encargo y formó al equipo de maestros.

Actualmente hay más de 5.000 centros Waldorf por todo el mundo.

¿En qué consiste la pedagogía Waldorf?

Es una pedagogía centrada en el ritmo de aprendizaje de cada niño, con un currículo más abierto y flexible. Se basa, sobre todo, en el trabajo manipulativo y artístico.
La formación permanente del profesorado y la participación de la familia son otros de los rasgos característicos de esta pedagogía.

El maestro-tutor acompaña a los alumnos durante toda la etapa educativa. Es decir, en el caso de la educación primaria, el mismo tutor los acompaña durante 6 años.

Además de las asignaturas oficiales, la pedagogía Waldorf da mucha importancia a asignaturas artísticas como música, pintura, danza, teatro…. Aunque hay algunas diferencias en función de la etapa educativa:

  • En la etapa de educación infantil (hasta los 6 años), todo se basa en el juego. El objetivo es desarrollar la creatividad y la psicomotricidad.
  • Posteriormente, en la educación primaria (hasta los 12 años) los alumnos deben investigar y explorar para aprender. No hay libros de texto y tampoco exámenes.
  • En la educación secundaria (hasta los 16 años) se sigue el modelo de búsqueda e investigación y hay especialistas que se encargan de impartir las materias.

En cuanto al tipo de actividades que se realizan y teniendo en cuenta todo lo que define a esta pedagogía, se organizan talleres, proyectos, etc. Sobre todo experimentos o tareas artesanales.

Como hemos comentado, los ritmos de aprendizaje y las herramientas son diferentes a la escuela convencional. Además, se requiere una gran implicación de la familia. Estos son, entre otros, algunos de los contras del método para algunas personas.

¿Cuál es tu opinión?

“El futuro de la educación implicará la convivencia de la escuela con otros espacios de aprendizaje”

Anna López es la directora de KID’S CLUSTER, una entidad que agrupa a empresas e instituciones que ofrecen servicios y productos orientados al sector infantil.

¿Cuál es el principal objetivo del KID’S CLUSTER?
Nuestro objetivo es ofrecer a las empresas y organizaciones que forman parte del ecosistema de KID’S CLUSTER un espacio común donde colaborar. Es un espacio basado en la confianza mutua, en la inteligencia colectiva y en la innovación, elementos que ejercen de motores del crecimiento y de la competitividad del sector. Nuestra misión es generar nuevas oportunidades para desarrollar productos y servicios que satisfagan las necesidades reales de las niñas, los niños y su entorno, propiciando su educación integral.

¿Cuántos socios tienen actualmente y de qué sectores?
Hoy en día contamos con más de 80 empresas y entidades que comparten el target infantil y familiar, pero con enfoques y ámbitos muy distintos. Nuestros socios cubren con sus productos y servicios necesidades muy distintas, desde lo que llamamos básicos (alimentación, puericultura, higiene y salud, moda…), hasta el ocio y el entretenimiento (juegos, juguetes, audiovisuales, espacios de ocio…), pasando por áreas como el aprendizaje (editoriales, material escolar, extraescolares…) o la consultoría especializada (marketing enfocado a infancia y familias, comunicación, consultoría de proyectos educativos, inteligencia de mercado especializada en el target…).

¿Qué puede aportar el KID’S CLUSTER al sector educativo?
Podemos decir que prácticamente todos nuestros socios se sienten apelados cuando hablamos de sector educativo, pues desde sus distintos ámbitos de negocio, todos coinciden en que aportan algo al desarrollo cognitivo y emocional de los niños y niñas, desde un juego hasta un parque de atracciones o un hospital. Como clúster, ofrecemos a todas estas empresas un lugar desde el que posicionarse como punteras en calidad e innovación en educación, así como un espacio donde generar oportunidades de colaboración para desarrollar nuevos productos y servicios que mejoren las experiencias educativas dentro y fuera de las aulas. Por otro lado, anualmente organizamos el encuentro empresarial del sector infantil y familiar, el KID’S INNOVATION DAY, donde contamos con ponencias y debates sobre los ejes estratégicos y tendencias clave sobre los que pivota la actividad de las organizaciones de todo el sector. En las tres ediciones que hasta ahora hemos realizado, la educación se ha mantenido como eje año tras año, y hemos podido compartir con las empresas la visión de docentes, directores, formadores y expertos en educación para ahondar en la relación empresa-escuela y analizar retos, necesidades compartidas y oportunidades de colaboración.

¿Qué destaca de la participación de OXFORD en el clúster?
OXFORD es un gran activo en la cadena de valor del clúster y también una de las empresas más estrechamente vinculadas al ecosistema educativo. Su expertise ha sido (y seguirá siendo) clave en los proyectos colaborativos que impulsamos desde el clúster. Es una de las organizaciones que mejor representa los criterios de innovación, escucha activa y conocimiento del target.

¿Cómo cree que debería ser la relación entre escuelas y empresas?
Coincidimos con el 60% de las organizaciones del sector en que la relación con la escuela debería ser estrecha. Esto implica colaborar desde el respeto mutuo y desde KID’S CLUSTER trabajamos para aprovechar el espacio de oportunidad que existe entre las necesidades de las escuelas y el conocimiento que aglutinan las empresas. Más del 80% de las empresas del sector consideran además que el futuro de la educación implicará la convivencia de la escuela con otros espacios de aprendizaje igualmente reconocidos, de modo que también nos enfocamos en diseñar este futuro poniendo el foco en las necesidades de la infancia y las familias.

Han impulsado la iniciativa #LaEscuelaNoEstáSola. ¿En qué consiste?
#LaEscuelaNoEstáSola es un buen ejemplo de cómo el clúster puede ejercer de puente entre escuela y empresa. En un momento de caos educativo como el que se generó durante las primeras semanas del estado de alarma, y posteriormente con la vuelta al cole más inusitada que hemos vivido, detectamos por un lado que las escuelas, es decir, los y las docentes y directoras, se sintieron muy solas ante el reto de seguir formando a los alumnos de modo remoto o semipresencial, y que por otro lado madres y padres se vieron abrumados por exactamente el mismo reto. Con #LaEscuelaNoEstáSola quisimos poner a disposición de las escuelas y de las familias toda la innovación de nuestros socios, todos sus esfuerzos por garantizar una vuelta al cole segura pero también divertida (no olvidemos que la mayoría de niños y niñas tenían una ilusión tremenda por volver a coincidir con sus compañeros y maestros). Con este fin, creamos una plataforma en nuestra web donde publicamos periódicamente todas las novedades de los asociados en el ámbito escuela y educación.

¿Qué proyectos impulsados por el KID’S CLUSTER y relacionados con la educación destacaría?
Llevamos tiempo trabajando con los asociados en detectar sus necesidades en el ámbito educativo. Una de las principales necesidades, y muy en línea con todo lo comentado anteriormente, es reforzar las oportunidades de colaborar con la escuela. En este sentido este año impulsaremos EduHub, un espacio para posicionar el clúster y las organizaciones que forman parte como referentes en productos y experiencias educativas. De momento no podemos avanzar mucho más, ya que la propuesta todavía está en fase de ideación y la estamos co-creando con los asociados.

¿Cuáles son los principales retos que el clúster tiene por delante en este sector?
Principalmente, nuestro reto está en saber detectar las necesidades educativas de los más pequeños, de las familias, y de las escuelas, para poder trabajar siempre enfocados en ellas. A la vez, acompañar a nuestras empresas y organizaciones en ser referentes y generar confianza en nuestro target. No es un reto pequeño, pero sabemos que si bien de forma individual requiere un esfuerzo titánico, de forma colaborativa lograremos llegar más lejos. En el KID’S CLUSTER siempre decimos que #SumarMultiplica.

Técnicas de subrayado

El subrayado es un gran aliado para el estudio. Ayuda a retener la información importante y a comprender mejor los textos. Existen diferentes técnicas de subrayado.

  • Subrayado lineal: se traza una línea en la frase o palabra que queremos destacar. Es el más habitual.
  • Subrayado lateral: se trazan líneas perpendiculares a los párrafos para destacarlos enteros.
  • Subrayado estructural: en este caso, se escribe la idea principal de cada párrafo en el margen, de manera que después podemos saber de qué trata cada uno con un vistazo rápido.
  • Subrayado de realce: este tipo es similar al estructural, pero más abierto en cuanto a contenido. También se trata de escribir en el margen, pero pueden ser dudas sobre el tema, puntos de interés, relaciones, etc.

POST_OXFORD_SUBRAYADO copia

Se pueden usar por separado o todos en un mismo texto, dependerá de cada persona.
En cuanto a la forma, también es algo personal. Hay quien prefiere subrayar las palabras o frases con una fina línea debajo y otras personas que prefieren usar marcadores de colores para “pintar” todo lo que se quiere destacar. Ambas formas tienen sus variantes. La fina línea con que se subraya puede ser una doble línea si consideramos que la idea es muy importante. En cuanto a la opción de colores, también se pueden usar diferentes colores en función de la importancia del contenido. Por ejemplo:

  • Un color para los títulos
  • Un color para la idea principal
  • Un color para ideas secundarias
  • Un color para dudas

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Y tú, ¿qué subrayado recomiendas a tus alumnos?

30 años de Ciudades Educadoras

Este año se han cumplido 30 años de la proclamación de la Carta de Ciudades Educadoras, el documento fundacional de un movimiento que promueve un modelo de ciudad donde la educación es un vector de transformación social y de mejora de la vida comunitaria.

Con motivo del aniversario, las más de 500 ciudades que forman parte actualmente de la Asociación Internacional de Ciudades Educadoras (AICE) han aprovechado para hacer balance y recoger los principales aprendizajes de estos años, además de actualizar la Carta de Ciudades Educadoras para adaptarse a los retos y necesidades actuales. Esta se fundamenta en varios documentos:

  • Declaración Universal de Derechos Humanos (1948)
  • Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (1965)
  • Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966)
  • Convención sobre los Derechos del Niño (1989)
  • Declaración Mundial sobre Educación para Todos (1990)
  • 4ª Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Beijing (1995)
  • Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural (2001)
  • Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad (2005)
  • Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (2006)
  • Acuerdo de París sobre el Clima (2015)
  • Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible (2015)

La carta gira en torno a la idea de que la educación trasciende los muros de la escuela y que la ciudad presenta elementos importantes para una formación integral.

Puedes leer la carta completa aquí.

“Tenemos que repensar la misión de la escuela”

pepe-menendez-entrevistaPepe Menéndez es profesor de secundaria y asesor internacional de educación. Actualmente, asesora a instituciones que desean impulsar procesos de transformación profunda de la educación. Es autor del libro “Escuelas que valgan la pena” y co-autor de la colección “Transformando la educación”. También fue uno de los impulsores del proyecto de transformación educativa Horitzó 2020.

Haciendo alusión al título de su libro, ¿cómo es una escuela que valga la pena?
Debe ser una escuela en la que se cree un ambiente de aprendizaje, estimulante, y sobre todo que alcance a todo tipo de perfiles de alumno. Una escuela que piense que todos los alumnos quieren aprender y que todos pueden hacerlo. En definitiva, una escuela que haga crecer a las personas. Debe estimular el esfuerzo, la curiosidad, la creatividad y hacerlo con diferentes metodologías para abarcar todos los estilos de aprendizaje y maneras de ser que tienen los alumnos y alumnas.

¿Cómo se crea ese ambiente que estimule el aprendizaje y provoque en el alumnado el deseo de estudiar? ¿Cómo podemos combatir la desmotivación?
Lo primero que debemos hacer es indagar en las causas de la desmotivación. Muchas veces están relacionadas con las creencias que los propios estudiantes tienen: “yo no puedo”, “me voy a aburrir”… La motivación consiste en despertar la curiosidad por algo. Hay que crear un contexto donde haya un cierto sentimiento de seguridad de que uno puede alcanzar un objetivo.

Hablando de las creencias, también ha comentado que las expectativas del profesor impactan en el aprendizaje de los alumnos…
Es algo que está avalado por algunos estudios, si bien en educación las evidencias no son del todo científicas porque están sometidas a muchas variables. Pero en diversos estudios se muestra que la expectativa, es decir, la creencia que el profesor tiene de lo que sus alumnos pueden alcanzar, tiene una relación notable con los resultados posteriores. Esto ocurre porque el profesor, cuando cree que algo es posible tiende a proponer puentes, referencias, herramientas para que los estudiantes puedan avanzar. En cambio, si un profesor cree que el alumno no puede, seguramente ese alumno se sentirá desmoralizado.

¿Cuál es la transformación que la educación necesita?
Tenemos que repensar la misión de la escuela porque el entorno ha cambiado.
La transformación es un proceso de cambio de mirada: sobre el currículo, la avaluación, la organización del tiempo, etc. Son cambios profundos y como tales no son rápidos.

¿Qué papel tienen en esa transformación los profesores?
El papel de los profesores es clave, porque sin ellos no habrá transformación. A veces se pretende cambiar el sistema desde fuera, algo que Cristóbal Cobo, experto en educación, define como “hackear el sistema”. Pero no es posible hackear el sistema, porque este es muy potente, tiene una estructura férrea y repele estos hackeos. Entonces, ¿cómo podemos avanzar? Fundamentalmente, con el trabajo en equipo de los profesores y con la formación permanente (una formación que debe ser práctica).
Podemos encontrar muchas experiencias innovadoras que han resultado exitosas porque han conseguido implicar al conjunto de los agentes de las escuelas.

¿Y las leyes?
Creo que tenemos que conseguir garantizar unos elementos básicos de acuerdo social sobre la educación. Aunque detrás haya planteamientos ideológicos y se lleve a la batalla política, pero este acuerdo debe ser de toda la sociedad: de la cultura, de las empresas, de las fuerzas políticas, del mundo social…
Cuando salen nuevas leyes hay un gran ruido y una notable incapacidad para hablar de lo realmente importante. Se pierde energía hablando de lo de siempre (la religión, la escuela concertada…). Mucho ruido y pocas nueces, porque luego no hay grandes cambios. Es verdad que en esta última ley hay una voluntad de trabajar el cambio sobre el currículo y cómo enfocamos el trabajo por competencias. Pero no va acompañado de financiación o de un plan estratégico.

Hablando de empresa, recientemente ha participado en el Kid’s Innovation Day(s) y han analizado la relación de la educación con las empresas. ¿Cómo debería ser en su opinión?
Las empresas forman parte de las sociedad y la educación es un tema de toda la sociedad. Desde mi punto de vista debería ser algo más natural y se deberían crear alianzas. El mundo de la empresa es muy amplio y heterogéneo. Debería ser más normal que hubiera alianzas, sinergias, colaboración… Todo el mundo entiende que entre la FP y la empresa haya una colaboración estrecha, que va mucho más allá de hacer prácticas porque tiene que ver con la mirada, con la comprensión de ambos del sistema educativo… Esto también se podría llevar a primaria, secundaria, bachillerato… Por ejemplo, hay sectores que tienen mucho que ver con la escuela, como el mundo editorial y el tecnológico. No creo que podamos hacer cambios profundos desde el punto de vista metodológico y luchar contra la brecha digital si no hay acuerdos importantes entre estos sectores y el mundo educativo. Son solo algunos ejemplos, porque podríamos citar muchos más: infraestructuras, mobiliario…

¿Cómo valora la actuación del sistema educativo ante los cambios que ha traído la pandemia?
Ha sido muy irregular. Las escuelas que ya habían introducido cambios, trabajando de otra manera el currículo, integrando la tecnología, enfocando la comunicación con las familias de otra forma… es decir, las que estaban haciendo ese cambio de mirada del que hablaba antes, han respondido mejor a la pandemia. En cambio, las escuelas más rígidas han tenido más dificultades.
Lo mejor que hemos visto, en general, es la voluntad de los docentes de atender a sus alumnos y a las familias. Porque han atendido con sus propios recursos e incluso con largas jornadas. Lo peor es que se han evidenciado carencias del sistema o temas enquistados desde hace muchos años y al final ha afectado a los sectores más débiles de la sociedad.

¿Cree que la pandemia cambiará aspectos de la educación para siempre? ¿Cuáles?
Seguramente no será el gran terremoto como algunos señalan, porque tenemos una fuerte inercia de volver a lo anterior. Pero algunos cambios sí se quedarán. Por ejemplo, creo que la mirada más emocional y de acompañamiento a los estudiantes se mantendrá, que se avanzará en la integración de la tecnología en las escuelas y que influirá en la mirada de la personalización. Sabemos que los estudiantes aprenden de maneras diferentes y hemos comprobado que no es necesario que estén todos a la misma hora, en el mismo sitio, haciendo lo mismo. Incluso en algún país (quizás no sea el caso del nuestro), hay una tendencia al alza del home schooling, que no deja de ser un toque de atención a la calidad del propio sistema educativo.

Recomendaciones sobre el uso de pantallas en niños

Vivimos rodeados de pantallas: televisión, smartphones, tablets… Pero hay que hacer un uso responsable. Tanto en adultos como en niños, es importante ser conscientes del tiempo que pasamos delante de las pantallas y las consecuencias que puede tener un uso excesivo. Por eso la Organización Mundial de la Salud (OMS) hace algunas recomendaciones al respecto.

La OMS recomienda que los niños no usen pantallas hasta los dos años. Es decir, hasta esa edad no deberían ver la televisión, ni jugar con pantallas. Posteriormente, de los dos hasta los cinco años, recomienda que se usen como mucho una hora al día.

Estas recomendaciones se extraen de las directrices de la OMS sobre actividad física, sedentarismo y sueño para niños menores de 5 años, basadas en 277 artículos médicos y 10 estudios realizados en cinco países con casi 7.500 participantes.

El objetivo es evitar algunos problemas de salud e incluso de comportamiento asociados, entre otros, al hecho de pasar demasiado tiempo frente a la pantalla.

En la misma línea se ha manifestado la Academia Americana de Pediatría, que comparte la recomendación de la OMS para niños de 0 a 5 años y añade algunas recomendaciones a partir de esa edad. Por ejemplo, poner límites, evitar el uso de pantallas durante la comida, no tener ninguna en la habitación o dar ejemplo los adultos, limitando nuestro propio tiempo frente a las pantallas. Todo ello con el objetivo de tener más tiempo para otras actividades, como el ejercicio físico o favorecer las condiciones de descanso y sueño.