Escuelas bosque, la naturaleza como aula

Las escuelas bosque o bosque escuelas se basan en el contacto con la naturaleza y en aprovechar todos los recursos del medio natural para el aprendizaje y el desarrollo de los más pequeños. Es un modelo de educación alternativo para la etapa de infantil, de 3 a 6 años.

Si bien en nuestro país se ha oído hablar más de ellas en los últimos años, estas escuelas ya existían a principios del siglo XX y son bastante populares en los países del norte de Europa. De hecho, están ligadas al concepto de origen escandinavo Friluftsliv, que define la pasión por la vida al aire libre. Aunque hablemos de escuelas bosque, las actividades se pueden realizar en otros espacios naturales como playas o parques.

En estas escuelas el aprendizaje se basa en la experiencia. Por ejemplo, visitando el mismo lugar en diferentes momentos del año se observan los cambios de cada estación, como las diferentes tonalidades que adquieren las hojas de los árboles, cómo unos las pierden y otros no, o cómo renace todo en primavera. Esto da lugar a hablar del ciclo de vida de las plantas y también del clima y la meteorología.

Además de la experiencia, las escuelas bosque ofrecen otros beneficios:

  • El entorno es más motivador para los pequeños, que prefieren pasar tiempo al aire libre.
  • Promueve la autoconfianza y las habilidades sociales.
  • Mejoran las habilidades motoras finas y gruesas.
  • Fomenta la cultura medioambiental y de la sostenibilidad.
  • Mejora la creatividad.
  • Reduce el estrés.
  • Aumenta la capacidad de atención.

¿Conocías este tipo de escuela?

Personalizar el aprendizaje

Cuando hablamos de aprendizaje personalizado nos referimos a aquél que se adapta a las necesidades, habilidades e intereses de cada alumno. Este se sitúa en el centro de todo y marca su ritmo. Los docentes facilitan un entorno de aprendizaje y guían a los estudiantes en este proceso.

Hay algunas acciones que pueden ayudar a conseguir un aprendizaje personalizado, como por ejemplo la siguientes:

  • Conocer a los alumnos, para ofrecerles unas pautas según sus debilidades y fortalezas.
  • Hacer que los alumnos también se conozcan a sí mismos, que sean conscientes de sus propias habilidades. Escribir un diario con los aprendizajes que va adquiriendo cada uno es una manera de hacerlo.
  • Dar más espacio a la práctica. Está comprobado que con el aprendizaje experiencial se retiene mejor la información.
  • Flexibilidad. El espacio, el mobiliario… todo tiene que ser flexible para adaptarse en el aprendizaje personalizado.
  • Cambio de roles. El profesor no se sitúa en el centro y el alumno deja de ser un sujeto pasivo.
  • Hay varias metodologías que permiten personalizar el aprendizaje: Montessori, Flipped Classroom, Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP)… Escoger la que mejor vaya en cada caso.

¿Lo habéis puesto en práctica en vuestra clase? ¿Cómo ha sido la experiencia?

«Escribir a mano es gimnasia para el cerebro»

Sandra Cerro es grafóloga, perito calígrafo y profesora de grafología con un amplio currículum en este campo. Si bien se licenció primero en Derecho, descubrió su auténtica vocación en esta técnica que estudia la personalidad de las personas a través del análisis de su escritura. Actualmente dirige su propio centro de grafología en Madrid, es profesora de Grafología empresarial en la Universidad a Distancia de Madrid UDIMA, ha publicado varios libros y ha colaborado con diversos medios de comunicación.

¿Qué pasaría si un día dejamos de escribir a mano?

Personalmente, no creo que dejemos nunca de escribir a mano, sino todo lo contrario, escribiremos a mano mucho más cuando nos demos plena cuenta de todas las habilidades cognitivas y motrices que perderíamos si dejáramos de hacerlo. Escribir a mano es gimnasia para el cerebro. Cuando escribimos, se activan puntos en todas las áreas cerebrales y se ponen en movimiento multitud de neuronas. La escritura es, por lo tanto, un ejercicio fundamental para ejercitar nuestra mente y nuestra motricidad fina que ojalá no dejemos de ejercitar por culpa de tanta escritura mecánica.

¿Por qué es importante para los niños que se mantenga la caligrafía tradicional cursiva?

La caligrafía cursiva es un ejercicio de constancia y continuidad en todo, tanto a nivel cognitivo como motor. La dinámica de ejecutar una caligrafía continua, sin levantamientos de útil escritor entre letra y letra, provoca que la escritura fluya y se deslice por el papel facilitando con ello la asociación de ideas, la capacidad de razonamiento lógico y la perseverancia. Ligar unas letras con otras es hilvanar pensamientos y mover las conexiones neuronales de uno a otro hemisferio cerebral. La cursiva es así una escritura más rápida, porque no levanta el útil entre letra y letra, sino que las une entre sí en un movimiento continuo y sin pausa. Por el contrario, la escritura desligada, de imprenta o “de molde” es más lenta porque obliga a levantar el útil entre letra y letra; este gesto ralentiza el movimiento, frena la grafía e impide esa continuidad a la que sí invita la cursiva ligada.
Desde el punto de vista grafológico, la escritura de imprenta o desligada reduce la agilidad mental, favorece la intuición frente al razonamiento lógico y se asocia a niños reflexivos, de pensamiento lento, un tanto inseguros y también muy independientes a nivel social. Por el contrario, la cursiva ligada va a favor de la continuidad en todos los sentidos: agilidad mental, razonamiento lógico y estratégico, constancia, perseverancia y tesón, sociabilidad y entrega afectiva.

¿Por qué es tan diferente la letra de un alumno a otro, aún habiendo recibido las mismas enseñanzas?

Lo normal es que todos personalicemos el modelo caligráfico escolar. El hecho de que todas las escrituras sean diferentes aún partiendo de un mismo modelo caligráfico escolar es lo que demuestra la verdad de la grafología: la escritura refleja la personalidad. A medida que nos vamos apartando inconscientemente del modelo caligráfico aprehendido vamos dotando a nuestra escritura de elementos de nuestro temperamento, forma de ser, emotividad, aptitudes, actitudes y toda la idiosincrasia que nos hace únicos.
Desde el momento en que el gesto gráfico comienza a automatizarse, en la etapa post-caligráfica, este se vuelve inconsciente y fluye al dictado del cerebro impregnado de la esencia del propio temperamento y la propia forma de ser. La escritura de cada alumno será diferente porque su personalidad será diferente, y lo será aún más a medida en que se vaya haciendo adulto y vaya integrando los avatares vitales de la experiencia, la edad, los conocimientos y los necesarios cambios madurativos de la vida. En definitiva, la escritura acompaña y retrata a cada persona en cada una de sus etapas vitales, desde los primeros garabatos infantiles abstractos y enérgicos hasta la escritura lenta y temblorosa de la vejez.

¿Qué factores influyen en la forma que da cada persona a su escritura?

La escritura es un gesto inconsciente que va retratando la personalidad a medida que se va personalizando y apartando del modelo caligráfico escolar. En la escritura influye, por lo tanto el factor edad, el temperamento por supuesto y la personalidad, el modelo caligráfico de base con el que ha aprendido a escribir (esto tiene también mucho que ver con el factor nacionalidad), el nivel cultural y de estudios, la incidencia de algún tipo de patología psicológica o física, el nivel de emotividad, la lateralidad y la mano adiestrada (si es zurdo o diestro) y, en definitiva, toda la idiosincrasia temperamental, cognitiva y otros factores endógenos o exógenos que afecten a la motricidad fina.

¿Qué rasgos podemos conocer de un alumno solo con mirar su letra?

Realmente todo: su temperamento, su forma de ser y de comportarse, sus emociones, su actitudes, aptitudes, motivaciones, habilidades y competencias principales, su nivel de autoestima, su capacidad de adaptación y un largo etcétera. Para los docentes, poder utilizar la técnica grafológica en la escuela es tremendamente útil, ya que pueden detectar a tiempo los posibles problemas de aprendizaje de los alumnos que pueden venir derivados de trastornos tipo dislexia, TDAH, lateralidad cruzada, etc. También pueden anticiparse a los posibles comportamientos conflictivos de los alumnos, conociendo de antemano su temperamento, y además pueden guiarles en su camino vocacional, sabiendo de antemano cuáles son sus habilidades y aptitudes dominantes.

Buena o mala letra. ¿Cómo se define cada una?

Realmente esto es relativo. Puede entenderse como “mala letra” una disgrafía, por ejemplo, y esto se puede corregir con reeducación gráfica. Otras personas entienden como “mala letra” las grafías ilegibles, desordenadas, desestructuradas que no siempre tienen una interpretación negativa. De hecho, muchas personas inteligentísimas tienen mala letra y esto es simplemente porque al aumentar la velocidad del escrito, deshilachan o dejan incompletas las grafías. Un ejemplo clásico es la escritura de los médicos, por la que tanto nos preguntan a los grafólogos.
Para definir una letra como buena o mala siempre hay que examinarla en su contexto para detectar si se trata de una disgrafía o de una impresión personal sobre la “mala letra” que, en realidad, a lo mejor no es tan mala sino simplemente personalizada y ágil.
Muchas escrituras que nos pueden parecer bonitas o buenas a primera vista no siempre tienen una interpretación grafológica positiva por ser demasiado caligrafiadas y buscar la estética en detrimento de la espontaneidad, la naturalidad y la agilidad. Es difícil valorar una escritura como buena o mala sin analizarla en su contexto.

¿Qué pueden hacer los niños para mejorar su letra?

Cabe resaltar primero la importancia de un buen aprendizaje de la caligrafía de base, a ser posible con escritura cursiva ligada. Esto queda en manos del profesorado necesariamente. Si, después de eso, se detectan disgrafías o aprendizajes caligráficos mal integrados, se puede recurrir a la reeducación de la escritura. Esta terapia resulta muy eficaz, dedicada y constante, para corregir todo tipo de disgrafías y trastornos de la infancia que afecten a la motricidad fina.

El modelo de la Escuela Cooperativa

El sector cooperativo de la educación no es nada nuevo. El cooperativismo en la escuela tiene un largo recorrido. Empezando por las primeras asociaciones de padres y madres de los años 70 y acabando, actualmente, con el modelo de la Escuela Cooperativa.

El modelo de Escuela Cooperativa cuenta con la implicación de padres, madres, personal docente y no docente para educar a partir de los siguientes objetivos y valores cooperativos:

  • Busca proporcionar a sus alumnos las herramientas para crear su proyecto de vida propio, para que en un futuro sean ciudadanos críticos y socialmente responsables.
  • Tiene vocación social. A través de un servicio público, cooperativo y de calidad quiere educar en los valores de igualdad, equidad, honestidad, transparencia, honestidad e integración.
  • Es una escuela abierta a todo el mundo, sin filtros y totalmente inclusiva.
  • Es dinámica y transformadora. Su organización interna se adapta constantemente a los cambios sociales.
  • Es innovadora. Intentan mejorar en todos los ámbitos y siempre pensando en las personas.
  • Usa todas las herramientas tecnológicas, la creatividad y la implicación en los proyectos como medios para realizar las mejores prácticas educativas.
  • Trabaja en red. Es muy importante su proximidad con las familias y su vinculación con el barrio.
  • La autogestión, la autonomía y la independencia son clave para su modelo educativo y su gestión.

¿Qué te parece este modelo de escuela?

Claves para desconectar en vacaciones

La importancia de descansar y desconectar en vacaciones está directamente relacionada con la obtención del bienestar físico, psíquico y emocional de cada uno. Para conseguir este descanso y desconexión, las vacaciones deben suponer un cambio respecto de la rutina.

A continuación, te explicamos de manera resumida 7 claves para desconectar del trabajo y del colegio en vacaciones:

  1. Antes de irte de vacaciones déjalo todo cerrado y controlado, para así poder disfrutar tranquilamente de las vacaciones. No es lo mismo irse de vacaciones con varios temas o proyectos abiertos y pendientes, que irse con todo hecho y listo para empezar en septiembre.
  2. Deja a un lado la rutina del día a día y del colegio. Haz planes nuevos y busca alternativas a lo habitual.
  3. Aunque en vacaciones siempre nos permitimos algunos excesos, intenta dormir y comer bien y hacer ejercicio. Son hábitos que nos ayudan a sentirnos mejor.
  4. Aprovecha para dedicar tiempo a tus aficiones. Te ayudarán a tener la cabeza ocupada en algo que te gusta y olvidarte de todo lo demás.
  5. Haz planes con tu familia y amigos. Rodéate de gente con la que te sientas a gusto.
  6. Encuentra también momentos para reflexionar y reencontrarte contigo mismo. Las vacaciones son un buen momento para parar y reformular o establecer nuevos objetivos personales.
  7. Pon tu smartphone en modo vacaciones. Este modo no existe como tal, pero puedes configurarlo fácilmente desactivando notificaciones o eliminando aplicaciones que te impidan desconectar. Otra opción es limitar el tiempo que pasamos mirando la pantalla, dedicándole solo un rato al día.

¿Añadirías alguna clave más? ¡Felices vacaciones!

“Debemos abrir la escuela a la vida sin más demora”

Ana María González Herrera es maestra de infantil y primaria. Tiene más de 25 años de experiencia trabajando en la escuela pública. Escritora de literatura infantil y articulista. Creadora del movimiento de oposiciones vitales y cofundadora de AdoptaUnMaestro. Finalista en varias ediciones de los premios Educa Abanca, fue la 2ª clasificada en la categoría de Infantil en 2020.

Se define como una profesora “nada tradicional”. ¿Por qué lo dice?

Me defino como una maestra poco tradicional porque huyo de la disciplina excesiva, de las tareas aburridas, mecanizadas o copiosas y porque creo firmemente en que la ilusión, el ruido, la alegría, el movimiento, la música, el descubrimiento, el cuerpo a cuerpo y una escuela viva y que te sorprenda cada día, es la escuela que nos formará por y para la vida. Es fundamental que los niños y niñas vengan cada día a la escuela sabiendo que les vamos a sorprender, que se van a divertir y que el juego es su medio natural e intrínseco de desarrollarse y aprender significativamente.

En ese contexto, ¿cuál es su papel como profesora?

Mi papel es el de acompañante de esa ilusión y de esa magia, a través de todos los recursos y medios que estoy obligada a poner a disposición de mi alumnado. Mi compromiso con la infancia y con su mirada, así como con sus intereses, me lleva a entender que tenemos que aprender juntos, caminar en compañía y dejar atrás conceptos arbitrarios y centrados en lo cognitivo. Es muy importante abordar aspectos como las emociones, el funcionamiento del cerebro, la disciplina positiva y proyectar, sacar hacia afuera, todos los talentos que de manera innata traemos de serie .
El futuro son esos niños y niñas que nos piden un cambio sustancial, un cambio de mirada y una revolución educativa inminente.
Con esto no trato de desprestigiar aquellos aspectos tradicionales que hayan tenido éxito educativo, pero de lo que sí estoy segura es de que debemos adaptarnos a los tiempos en que vivimos y, más aún, al tipo de alumnado que acude a nuestra clase y que merece nuestra mejor versión.

Esta manera de entender la escuela le ha traído algunos problemas… ¿Por qué?

Cuando te sales de la norma, te encuentras con barreras que dificultan el camino y hacen más complicada la tarea docente. A veces, no entienden mi manera de sentir, de vivir y de abordar, así como de gestionar la práctica educativa. Lo fácil es lo que hacemos siempre, a lo que estamos acostumbrados. Pero la costumbre puede ser muy peligrosa y dañina.
Decía un amigo mío que “cuando hacemos cosas diferentes y revolucionarias constantemente, estamos poniendo en evidencia a aquellas personas que prefieren mantenerse en su zona de confort, convirtiéndonos en enemigos sin razón o causa aparente”.
Me veo inmersa en muchas ocasiones en conflictos generados por la falta de respeto a otra manera de vivir la escuela. Afortunadamente, la pasión por la enseñanza y, especialmente, el amor incondicional a la infancia, lo pueden todo.

¿Cómo lo ha gestionado?

Al principio, gestionar el rechazo y la crítica destructiva es complicado y genera frustración y dolor, pero terminas entendiendo que te refuerza y te empuja en cierto sentido a seguir creciendo, a seguir rompiendo estereotipos. Aprendes a enfrentar de forma constructiva los obstáculos que vas encontrando, a que no te afecten de manera negativa, ni mermen tus principios. Fundamentalmente, generas más entusiasmo si cabe, más ilusión y más ganas de superación.
La inteligencia emocional juega un papel muy importante en este proceso de gestión. Saber cómo te sientes, dónde colocar esa emoción y trabajar para superar y, a veces, aceptar los acontecimientos, nos ayuda a avanzar, a crecer y a entender que no todos tenemos ni debemos ser iguales.
Lo fácil sería dejarme vencer, pero no puedo permitírmelo, me debo a la infancia.

¿Qué le diría a otros profesores que se encuentren en esa situación?

Siempre digo que los maestros debemos ser valientes, guerreros y tener claro que nuestro compromiso es con los niños y las niñas. Estamos obligados a enfrentar los miedos y los rechazos y a seguir luchando por empoderarnos y cambiar muchas cosas que hay que mejorar.
Hay algo que me define y es la ilusión; esa energía que mueve mi pasión por mi profesión y por lo que hago cada día. Afortunadamente, siempre está presente y me empuja a seguir y a no rendirme.
Nuestros niños y niñas se miran en nuestro espejo y queremos que vean autenticidad, valentía, lucha, entrega, honestidad y sobre todo ejemplo.

¿Cree que es necesario cambiar el sistema educativo actual?

Estoy absolutamente convencida. Estamos en un sistema arcaico, que no se ajusta al alumnado al que va destinado.

¿Qué cambios son necesarios?

Necesitamos un cambio desde la base y eso implica preparar desde la facultad de Ciencias de la Educación a aquellas personas que de verdad quieran ser maestros. Deben asumir que no solo importa la vocación, sino la constancia, la perseverancia, la formación constante, la entrega y partir de la pedagogía del ser, de la pedagogía del corazón.

A los docentes en activo habría que implicarles en planes de formación que recojan las verdaderas necesidades de la sociedad actual, ofrecerles recursos y espacios que potencien y favorezcan que las experiencias de aprendizaje sean exitosas y sobre todo, debemos rebajar el nivel burocrático al que el profesorado está sometido.

También es muy necesaria la inversión económica en infraestructuras y en proyectos. Rompería muchas barreras sociales que todavía existen. Si invertimos en educación, estamos invirtiendo en futuro.

¿Y en cuanto a metodologías?

Es muy importante entender que debemos ponernos a la altura de los ojos de los niños y de las niñas para entenderles, para aprenderles y para caminar juntos, construyendo un lugar mejor en el que convivir. Debemos abrir la escuela a la vida sin más demora porque todo está conectado. Hablamos de sociedad global y los sometemos a fragmentar su realidad en asignaturas, áreas y tramos horarios que no se ajustan a tal concepto social.
Debemos romper con la obsesión de centrarnos en lo puramente cognitivo, olvidando la amplitud de posibilidades que tienen nuestros alumnos, y hacer florecer sus talentos, ya que todos tenemos un lugar y algo que nos hace especiales y únicos.

Es partidaria de implicar a las familias. ¿Qué papel deben tener?

La familia y la escuela representan los dos ámbitos de desarrollo más importantes de nuestros niños y niñas. Hacer que las familias estén en la escuela y por la escuela, debería ser objetivo obligatorio del sistema. Las relaciones fluidas entre ambas partes nos permitirán un desarrollo equilibrado, ecléctico y sobre todo armónico de nuestro alumnado, dando lugar a la construcción de un concepto de identidad fuerte y cimentado. Fijar objetivos comunes, diseñar en equipo la forma de aprender, descubrir y crear juntos, así como caminar en la misma dirección y mirar en el mismo sentido, favorecen la confianza y la adquisición de valores sólidos y claros que fomentarán que nuestros niños y niñas tengan infinidad de curiosidades, ganas de descubrir, de vivir experiencias y de potenciar el máximo número de habilidades y destrezas.

¿Cuál es el primer paso para que se impliquen?

Es importante que las familias sientan que forman parte del proceso y que son protagonistas de lo que acontece en el aula. Desde la primera reunión, trato de integrarlas haciendo que se sientan piezas clave en el proceso educativo de sus hijos e hijas, destacando que no podemos entender que convivimos en contextos y entidades distintas, sino que construimos en común y formamos un ente coordinado, consensuado y equilibrado, que nos permitirá lograr el mayor número posible de aprendizajes, así como el desarrollo de habilidades y destrezas de manera natural y divertida. Compartir objetivos comunes y reescribir el sentido de una escuela abierta a la vida, nos dará como primer punto de partida una misma línea de actuación y, como consecuencia, la firma de una alianza de respeto, inclusión y colaboración. La actitud de acogida, la cercanía en el trato y el uso de palabras maravillosas y a la vez cercanas, naturales y que enfatizan el lado emocional de la escuela, nos ayuda a empezar a caminar en la misma dirección, sin olvidar el cometido y la función vital de cada una de las partes.

¿Cómo pueden participar en el día a día de la escuela y del aprendizaje de los niños y niñas?

Trabajar por proyectos nos permite que las familias puedan participar de forma directa y activa en el desarrollo de los mismos. Es importante comenzar planteando el proyecto a trabajar, que ya desde sus inicios será tarea del equipo al completo. Cada proyecto se convierte en un reto que implica responsabilidad, trabajo en equipo y la necesidad de coordinarse, para que todo el entramado pueda tomar forma y convertirse en el medio natural de aprendizaje de nuestro alumnado. Desde la ambientación del aula, hasta el desarrollo de talleres y exposiciones que cada niño/a prepara con su familia en casa y comparte con sus compañeros en clase, hasta las situaciones de enseñanza-aprendizaje, las experiencias creadas y la reflexión constante a que nos sometemos, vienen a evidenciar que aprender en equipo es aprender con seguridad, con emoción, con intención y con calidad.

¿Cómo ha afectado la pandemia a sus clases?

Quizás haya servido para entender que la escuela es puramente presencial y física y que la emocionalidad y el cuerpo a cuerpo son ingredientes necesarios en la práctica docente. Respetando siempre dentro de lo posible todas las medidas de seguridad (ya que trabajo con alumnado de infantil) he tratado de no olvidar lo más importante, que no es otra cosa que la emoción y la afectividad. Como muy bien recoge Manuel Andrades Cordero, “lo afectivo es efectivo”.

En mis clases hemos perdido la presencialidad de las familias por las restricciones, el uso de los espacios externos, que de manera libre antes podíamos abordar y ahora están meticulosamente organizados y estructurados para usarse por turnos y, en momentos puntuales, el acceso a aprender con agentes externos al centro y que aportaban riqueza y vida a la escuela, así como la libertad de movimientos. Pese a todo, me he preocupado muchísimo de que no se pierda la esencia de la emoción, del aprendizaje basado en estímulos, experiencias, vivencias… en aprovechar todo tipo de recursos que nos emocionen y nos impulsen a lograr el objetivo más importante en la escuela: ser felices.

La pandemia también ha traído la publicación de su cuento “Un virus llamado amor”. ¿En qué se inspiró?

Este cuento nace en el confinamiento, como consecuencia de muchas conversaciones con mis niños y niñas, con mi familia y mis amigos. Todos compartían el miedo a la situación y a un virus que de repente nos había precintado la vida, además de la incertidumbre.
Empezaron a salir muchos cuentos sobre el coronavirus y todos estaban enfocados a su dureza y a la lucha contra él. Pese a ser un momento duro y delicado para el planeta, decidí darle la vuelta y sacar la parte positiva que nos estaba regalando y de la que no éramos conscientes. La vida nos había invitado a parar y a disfrutar de las pequeñas cosas, a saborear momentos y situaciones que con las prisas y el estrés de una vida anterior, no teníamos la posibilidad de aprovechar y exprimir.

Actividades para desarrollar la creatividad este verano

Tenemos los materiales perfectos para que los pequeños sigan dando rienda suelta a su creatividad durante todo el verano: las gamas de Dibujo Infantil y Pintura Infantil, y los cuadernos Twist&Colour de Oxford.

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La gama de Dibujo Infantil, con un papel de dibujo de 90g que destaca por su excelente borrabilidad, lo hace la opción ideal para que los niños den vía libre a su creatividad con lápices de colores o ceras.

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La gama de Pintura Infantil, con su papel artístico de 180g, es ideal para rotuladores, acuarela y témpera.

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Por último, los cuadernos Twist&Colour, disponibles en formato A4 y A5, cuentan con 120 hojas microperforadas y archivables, divididas en 3 secciones de color para actividades de verano como redacciones, un diario, ejercicios o un trabajo. Pero hay algo que hace a este cuaderno especial; tiene 10 láminas de cartulina con ilustraciones para colorear. Además, puedes intercambiar las portadas y que sean las que has coloreado las que den imagen al cuaderno, de forma que cada uno será único.
¡Un cuaderno personalizable y anti rutina con una dosis lúdica y relajante, para alternar trabajo y ocio!

¿Qué te parecen estos materiales para que los más pequeños no dejen de desarrollar su creatividad en verano?

Método de estudio: flashcards

Las tarjetas de estudio o flashcards son fichas que sirven para repasar conceptos. Una de las formas más entretenidas de hacerlo es apuntando una pregunta en una cara y la respuesta en la otra, de manera que podamos verificar si la respuesta que tenemos en mente es la acertada o consultarla en caso de que no sepamos cuál es. También sirven para repasar vocabulario, con el mismo sistema; la palabra en una cara y su traducción, en el idioma que estudiemos, en la otra.

Cómo hacer las flashcards

Como hemos comentado, se puede poner una pregunta en una cara y la respuesta detrás (o una palabra, una fórmula…). Si combinamos imágenes o símbolos con texto, aún será más fácil recordar la información. También se pueden usar diferentes colores o estilos de letra para que sea más ameno.

Otro recurso que puede funcionar muy bien son las reglas mnemotécnicas. Por ejemplo, si tenemos un listado de nombres podemos hacer un acrónimo (una palabra juntando las iniciales de cada uno), de manera que a la hora de repasarlos ya sabremos por qué letra empiezan y será más fácil recordarlos todos. Para recordar fechas podemos hacer una frase cuyas palabras tengan las mismas letras que los dígitos a recordar (Y Barcelona respondió sí = 1992). E incluso se pueden inventar historias que sean fáciles de recordar, con elementos cuotidianos que relacionemos con lo que estamos estudiando.

El proceso de hacer las flashcards, escribiéndolas a mano, también ayuda a retener mejor la información.

FLASH 2.0, las flashcards de Oxford

Las Oxford FLASH 2.0, las flashcards o fichas de Oxford, vienen en paquetes de 80 unidades, con rayado horizontal y 4 colores de recuadro. De esta manera, se pueden usar para diferentes asignaturas o temas, diferenciándolas por color.

Además son compatibles con Scribzee, con lo cual es aún más fácil estudiar con ellas. Si las escaneamos con la aplicación se guardarán en la nube y podremos repasarlas en cualquier momento y en cualquier lugar. La aplicación también propone un modo “test” para poder practicar.

Flashcards-Oxford-1 Flashcards-Oxford-2

Aquí puedes ver cómo funciona:

¿Qué te parece este método de estudio? ¿Se lo recomiendas a tus alumnos? Anímales a usar las Oxford FLASH 2.0 con Scribzee, para que les sea aún más fácil repasar.

Encuentra el cuaderno que estás buscando

filtrosCuanto más específica es una búsqueda, más difícil es a veces encontrar lo que queremos. Pero eso no es problema con la aplicación de listas escolares de Oxford. Gracias a sus filtros, es muy fácil elegir el material más adecuado para los alumnos, dependiendo del uso que se le quiera dar, el curso, etc.

Un cuaderno con pauta Montessori de formato mediano, un cuaderno de espiral con 5 colores de banda en las hojas o una agenda con interior semana vista… Usa los filtros para encontrar exactamente lo que buscas.

En la aplicación también encontrarás cuadernos de dibujo y pintura, blocs de manualidades, estuches, tacos de notas… Y todas las novedades de Oxford.

Además, puedes completar tu lista escolar con todo lo que quieras y anotar cualquier observación, ya que es editable.

Consulta aquí cómo hacer tus listas escolares con la aplicación fácilmente.

Y si tienes cualquier duda o quieres que te recomendemos el material más adecuado para tus alumnos, contacta con nosotros a través del formulario que encontrarás en www.elauladepapeloxford.com/listas/ o envíanos un e-mail a info.oxfordES@hamelinbrands.com.

Actividad de fin de curso inspirada en el Día Mundial del Medio Ambiente

El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, una jornada que nos recuerda la importancia de las políticas dirigidas a proteger el medio ambiente y también la de nuestros actos individuales. En este sentido, hoy os proponemos una actividad que podéis hacer en clase este mes, coincidiendo con el final de curso.

El día de reciclar cuadernos

Uno de los últimos días de curso, cuando ya no sean necesarios los cuadernos, lo dedicaremos a reciclarlos. Les diremos a los alumnos que traigan sus libretas el día escogido y dedicaremos un rato a separar los componentes de los cuadernos; papel, tapas, espirales, grapas… y pondremos diferentes contenedores para echar cada uno. Les explicaremos que el papel lo tenemos que llevar al contener azul y las espirales y las grapas al punto verde.

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En el caso de cuadernos que no hayan sido usados en su totalidad, separaremos las hojas en blanco para hacer libretas o un contenedor de folios para borradores. Podemos dejar este material en clase para que lo use cualquier alumno que lo necesite el próximo curso.

También podemos animarles a hacer la misma actividad en su entorno, es decir, que pidan a sus familiares y vecinos libretas para reciclar. Si de las hojas en blanco que sobren hacen nuevas libretas, las pueden repartir entre las personas que se las dieron o bien donarlas a alguna asociación o entidad del barrio. Es una actividad entretenida para el verano.

La importancia de reciclar bien

Reciclando bien los diferentes componentes de los cuadernos obtenemos nuevas materias para darles nuevos usos. En el caso de las hojas de papel se convertirán en papel y cartón reciclado, mientras que las espirales y las grapas servirán para obtener metal reciclado.

¿Qué os parece esta actividad para despedir el curso?