Cuadernos con separadores y bolsa portadocumentos

A muchos de vosotros os gustan los cuadernos con separadores (según vuestros comentarios en nuestra página de Facebook). Y no es de extrañar, pues son muy útiles para llevar en un mismo cuaderno varios temas. Además, varios coincidís en que vuestro cuaderno ideal también debe tener bolsa portadocumentos o funda para guardar hojas sueltas (fichas, notas, etc.).
Sabemos que cuanto más requisitos le pedimos a algo, más difícil puede resultar encontrarlo. Por ese motivo, hemos reunido los cuadernos Oxford que tienen estas características.


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Europeanbook 4

Este cuaderno de formato A4+, disponible con tapas extraduras o tapas de plástico y en 4 colores distintos, tiene 3 separadores removibles, para colocarlos donde convenga. Puedes usarlos como punto o separador dentro de cada sección de color. Además, sus hojas tienen recuadro en 4 colores diferentes y se pueden escanear con Scribzee, lo cual también ayuda a la organización de los distintos temas. Se guardarán automáticamente en la carpeta del color correspondiente, que puedes nombrar como quieras. Tiene bolsa portadocumentos.


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Europeanbook 4 multirayado Write & Erase

El cuaderno Europeanbook 4 multirayado Write & Erase es un todoterreno. Además de 3 separadores removibles y bolsa portahojas, tiene una pizarra blanca extraíble. Sus hojas tienen 4 colores y 3 rayados distintos, para adaptarse a diferentes usos, y todas se pueden escanear con Scribzee.
De hecho, este cuaderno fue codiseñado con profesores. El formato es A4+.


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Black n’Colours 4

Este cuaderno multiasignatura de formato A4+ también cuenta con 3 separadores extraíbles y hojas con bandas de 4 colores diferentes, escaneables con Scribzee. También tiene bolsa portadocumentos. Se diferencia del Europeanbook 4 por su tapa en color negro de plástico, que combinada con los recuadros flúor de las hojas crea un diseño sobrio pero muy atractivo.


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Europeanbook 5 Essentials

Cuaderno disponible en formato A4+ y A5+. Cuenta con 3 separadores extraíbles y bolsa portadocumentos. Las hojas tienen diferentes colores de banda y se pueden escanear fácilmente con Scribzee.


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Europeanbook 4 My Style

Cuaderno de formato A5+ con tapa en 4 colores distintos en tonos lilas y rosados. Las bandas de las hojas son de color lila claro y se pueden escanear con Scribzee. Tiene 3 separadores extraíbles y bolsa portadocumentos.


¿Con cuál te quedas?
Si quieres más información sobre estos cuadernos escríbenos a info.oxfordES@hamelinbrands.com.

El pensamiento crítico y las opiniones

Somos la sociedad de la información. Nos llega por diferentes vías y a todas horas, con una inmediatez y un volumen difíciles de digerir. Además, en medio de esa avalancha de datos, se cuelan bulos e informaciones inexactas y se camuflan opiniones. Esta es una de las razones por las que es imprescindible desarrollar un pensamiento crítico.

Los niños no son ajenos a lo que sucede a su alrededor. Por ese motivo, es necesario que aprendan a analizar las informaciones que les llegan para sacar sus propias conclusiones.

Estos son algunos ejercicios que podéis recomendar a vuestros alumnos o hacer en clase:

Comparar una misma noticia en varios medios de comunicación. Este ejercicio les ayudará a ver cómo una misma información puede ser tratada de diferentes maneras, con enfoques distintos.

Debatir. Organizando un debate no solo verán que hay diferentes puntos de vista y aprenderán a defender los suyos, sino que además podemos enseñarles a respetar las opiniones de los demás, a ser tolerantes y empáticos.

Ver ejemplos de bulos que corren por las redes sociales. Lamentablemente, con las nuevas tecnologías, las fake news han cobrado mucho protagonismo. Por ese motivo, es necesario que los alumnos aprendan a identificarlas. Podemos recomendarles que consulten en diferentes fuentes oficiales y fiables (y no se queden solo con algo que han visto en Facebook, por ejemplo). También nos servirá para enseñarles que existen dominios engañosos y suplantaciones de identidad, lo cuál también les servirá para detectar casos de phishing.

Ver ilusiones ópticas. Esto les llevará a reflexionar acerca de que no todo es lo que parece o que, en ocasiones, no hay una sola respuesta válida. ¿Recordáis el caso del vestido que se hizo viral porque unos decían que era azul y negro, mientras otros lo veían blanco y dorado?

Ideas para reciclar los cuadernos escolares

Los cuadernos usados aún pueden tener mucha vida. Por ese motivo, os damos algunas ideas para reciclarlos. No os olvidéis de compartirlas con vuestros alumnos para que aprovechen al máximo su material escolar.

¿Aún quedan páginas en blanco en tus cuadernos?

Es habitual que en los cuadernos queden algunas páginas en blanco (páginas que nos hemos saltado sin querer, páginas que hemos dejado entre un tema y otro, páginas que han quedado sin usar al final…). En este caso, te recomendamos arrancarlas y hacer un bloc con ellas o usarlas como folios sueltos.

Si son páginas troqueladas y con taladros las puedes arrancar fácil y limpiamente y juntarlas todas en una carpeta de anillas para llevarlas donde quieras y poder hacer uso de ellas.

En caso de libretas grapadas, cosidas o encoladas, se pueden retirar las hojas con ayuda de unas tijeras o un cutter y juntarlas de nuevo con diversas técnicas; las puedes volver a grapar, coser o encolar. Incluso puedes hacerles un par de taladros para crear un bloc con la ayuda de un fastener.

¿Y si hay más hojas en blanco que escritas?

Si hay más hojas en blanco que escritas, también puedes arrancar estas últimas y dejar solo las que están por usar. Así tendrás el cuaderno como nuevo (aunque con algunas páginas menos). Y te preguntarás, ¿qué hago con las hojas escritas que he arrancado? Fácil, puedes guardarlas en una carpeta. Aquí puedes ver diferentes opciones.

¿Vas a tirar ese cuaderno?

Si ya has aprovechado al máximo tu cuaderno y no deseas conservarlo, puedes reciclarlo de la siguiente manera:

1) Separa el papel de todo lo demás. Es decir, quita las grapas, la espiral y hasta las tapas en caso de que estas sean de otro material que no sea papel o cartón.
2) Una vez has separado el papel (hojas y tapas de cartón), puedes tirarlo al contenedor azul.
3) El resto del material debes depositarlo en el contenedor correspondiente (por lo general, en el de rechazo).

En conclusión, aprovecha al máximo tus cuadernos y después recíclalos para darle una nueva vida al papel.

“En todo lo que haces puedes elegir ser amable”

Elisenda Pallàs y Joost Scharrenberg son los responsables de Aulacorazon un espacio donde ofrecen formación sobre mindfulness infanto-juvenil a profesionales del ámbito de la educación. Hablamos con ellos para saber más sobre esta práctica y lo que puede aportar en la escuela.

¿Cómo definiríais el mindfulness?

Hay una definición muy académica que lo define como la conciencia que aparece cuando observas la realidad con la mente abierta a aceptarla tal y como es, sin ningún deseo de cambiarla, con curiosidad. En la vida diaria se traduciría, por ejemplo, en estar en lo que estás haciendo: que cuando los alumnos estén jugando en el patio, estén pendientes del juego, no preocupándose por el examen que van a tener después. Y cuando estén haciendo el examen, estar atentos a él y no pensando en lo que van a hacer cuando salgan del colegio. Porque en esos momentos, lo que está por venir no existe. Aunque la sociedad nos empuje a vivir muy rápido, proyectando al futuro, planificando todo, y con más tareas que tiempo para hacerlas. Eso nos pasa factura.

¿Qué beneficios puede aportar en la escuela?

Para alcanzar los objetivos de la práctica del mindfulness hay que desarrollar algunas cualidades y aptitudes: la atención, la pausa, la paciencia, la confianza, la curiosidad, la amabilidad y no juzgar. Todas ellas son cualidades que contribuyen al aprendizaje de cualquier materia.

Cuando somos conscientes de dónde estamos y qué estamos sintiendo y haciendo, sin pensar en lo que vendrá y sin anticiparnos, también somos capaces de saber cómo es el momento presente, de parar si es necesario y de encarar con más garantías los retos. Además, aprenderemos a ser amables con los demás y con nosotros mismos, que es muy importante para manejar la frustración.

Estamos hablando de crear un espíritu crítico, de darte cuenta de lo que ocurre para tomar acción, para posicionarte de una manera amable, de no confrontación.

También hemos observado que las dinámicas de las clases cambian. Por ejemplo, el acoso o las situaciones desagradables bajan exponencialmente. No solo mejora la parte cognitiva, que te ayuda en cualquier asignatura, sino que también ayuda a la parte relacional.

¿Creéis que el mindfulness debería ser una asignatura en los colegios?

En nuestra opinión, debería ser una práctica a la que pudieran acceder todos los alumnos, pero no necesariamente una asignatura. Sería un espacio de aprendizaje y de autoevaluación.

Dado que los ejes que se trabajan en mindfulness son el movimiento consciente del cuerpo (de sus limitaciones y sus dones), la atención y la concentración, además de las emociones y la conexión, hay distintas opciones para implementarlo. Una de ellas es el espacio de tutoría, que es muy agradecido, sobre todo en primaria, porque en esta etapa hay muchos espacios para estar con el tutor. También hay escuelas que lo hacen dentro de la asignatura de educación física o música.

Otra manera, mucho más sencilla, es ordenando pausas durante el día. A veces no es posible arañar una hora, pero siempre es posible empezar el día en silencio, por ejemplo con 10 minutos de respiración. O tomar 5 minutos de pausa al volver del recreo. La pausa es necesaria para tomar distancia de todos los pensamientos de nuestra cabeza y centrarnos en nuestro objetivo presente.

¿Quién debería impartirlo?

Depende del modelo que se siga. Pero quien lo imparta tiene que practicarlo. Mindfulness es una manera de estar en el mundo y es importante modelar las actitudes que antes hemos mencionado. Pueden ser los profesores o puede ser alguien externo que dé las pautas para practicarlo durante el curso.

¿A partir de qué edad se puede empezar a practicar?

Se puede hacer a partir de 4 años, ya que para practicar mindfulness necesitas tener la capacidad observar, de darte cuenta de lo que ocurre, poder describirlo y relacionarlo con la propia experiencia. A partir de ahí, cualquier edad es buena para practicarlo.

¿Qué tipo de recursos ofrecéis a los profesores y otros profesionales para que trabajen el mindfulness con niños y jóvenes?

Cuando trabajamos con niños, todos tienen un pequeño cuaderno donde reflejan todos los descubrimientos que van haciendo.
Hay ejercicios de distintos tipos, ligados a los tres ejes que hemos comentado. Por ejemplo, para el cuerpo trabajamos con yoga, estiramientos, danza… Observamos cómo es el movimiento de nuestro cuerpo, qué es tensar y destensar, se trabaja la relajación… Y también a respetarse entre ellos.
Para la atención y concentración trabajamos sobre todo a través de la meditación.
Para la parte emocional, aprendemos a reconocer las emociones en el cuerpo y cómo las expresamos a través de la conducta.
Y hay un hilo que une todas las partes, que es la amabilidad (contigo mismo y con los demás). En todo lo que haces puedes elegir ser amable.

¿Qué opiniones os hacen llegar los docentes que ya lo están aplicando?

Muchos nos dicen que todo va mejor y que las clases les cunden más cuando pueden practicar. E incluso cuando algo va mal, pueden mantener la calma. Pero el mindfulness no es una varita mágica para hacer que los niños se concentren y estén atentos. Aunque pasan cosas mágicas cuando se practica.

Es importante para el bienestar docente, pero es algo en lo que se debería implicar toda la comunidad del colegio.

Dictados originales

El dictado es un ejercicio clásico para practicar la escritura y la ortografía, además de otros aspectos que puedes consultar en este mismo blog.

La forma más tradicional de hacerlo es que el profesor lea en voz alta el texto y los alumnos vayan apuntando. Pero hay otras formas más originales. Con muy poco podemos motivar más a nuestros alumnos.

Dictado explosivo

Colgamos en diferentes sitios de la clase unos globos. Dentro de cada globo habremos metido un papelito con una frase escrita en él. Por turnos, uno de nuestros alumnos se levantará, elegirá un globo y lo reventará. Leerá en alto la frase que contiene el globo y sus compañeros la escribirán en su cuaderno. Cuando la hayan escrito, el alumno/a que la ha leído la escribirá en la pizarra, para que sus compañeros puedan comprobar si la han escrito correctamente.

Dictado rápido

En una pizarra blanca de mano, como la de los cuadernos Write&Erase, escribimos una palabra o una frase muy corta y la mostramos durante unos segundos, sin que al alumno le de tiempo de copiarla, solo de verla. Así trabajarán también la concentración y la memoria visual.

Dictado por relevos

Para empezar, haremos dos o tres equipos, según el número de alumnos que tengamos en clase. Cada equipo elegirá a un compañero para que sea el capitán del mismo. Cada capitán llevará un par de bolígrafos de color azul o negro y su cuaderno. Recomendamos que usen un cuaderno de tapas duras, pues escribirá sentado en el suelo. A continuación, trasladaremos nuestra clase de Lengua al patio. Solo este cambio de escenario motivará a nuestros alumnos.

Por nuestra parte, escribiremos el mismo texto en varias pizarras portátiles que llevaremos con nosotros al patio. Las pondremos de manera que los alumnos vean la parte trasera de las mismas: cada equipo correrá hasta una de las pizarras. El texto tendrá tantas frases como miembros tenga cada equipo. Lo ideal sería que cada equipo tenga 5 o 6 integrantes, para que el dictado no se alargue demasiado.

El capitán de cada equipo se sentará en el suelo con su cuaderno y bolis a una distancia de unos 5 o 6 metros de su respectiva pizarra. Esta distancia la podemos variar en función de la edad de nuestros alumnos.

¡Llegó el momento! El primer relevo de cada equipo sale corriendo, va a su respectiva pizarra, y lee para sí la primera frase del texto. La memoriza, vuelve corriendo a su capitán, y se la dicta. El capitán la escribe. A continuación, sale el segundo relevo, que memorizará la segunda frase del texto y se la dictará a su capitán tras volver corriendo a su lado. Y así sucesivamente, hasta que todos los corredores lingüísticos hayan memorizado su frase, se la hayan dictado a su capitán y hayan completado el texto.

El primer equipo que haya escrito el texto entero marcará el final de la partida. Entonces es nuestro turno: corregiremos los textos, para ver cuál es más similar al original, cuál de ellos está más completo y, por supuesto, cuál está mejor escrito.

El dictado por relevos, además de ayudar a que tus alumnos a mantener su agilidad, tiene otros beneficios. Los alumnos que actúen como relevos practican la memorización. Además, lucharán contra una situación de presión, ya que la competición les motivará positivamente. El capitán del grupo practicará la escritura a mano, a la vez que las habilidades sociales. ¿Por qué? Pues porque el relevo llegará nervioso y con ganas de soltar su frase antes de despistarse.

Para que todos tus alumnos disfruten de los diferentes roles del juego, es recomendable repetir la actividad (puede ser en diferentes días).

Dictado de los alumnos

En este caso, el profesor dará una frase a un alumno para que este la lea en voz alta. El profesor deberá escribirla en la pizarra, pero cometiendo errores a propósito. El resto de alumnos deberán detectar los errores cometidos y el alumnos que tiene la frase dirá si están en lo cierto o no.

Estas son solo algunas ideas para hacer dictados originales. ¿Practicáis alguna otra en vuestro colegio?

“Lo que se aprende con magia difícilmente se olvida”

xuxo-ruiz-profesor-entrevistaXuxo Ruiz es profesor de primaria, mago y autor de “Educando con magia”, un libro en el que habla de la Magia Educativa como método de motivación para los alumnos. Este original enfoque de la enseñanza le llevó a ser finalista del Global Teacher Prize en 2018. Este año, ha ganado el Premio Global Teacher Award 2019, un reconocimiento a la originalidad de los docentes.

¿Qué fue lo que te impulsó a llevar la magia a tus clases?

Surgió a partir de una deficiencia que veía y es que los alumnos cada vez iban más desmotivados al colegio. Eso era debido a la hiperestimulación; redes sociales, cientos de canales de televisión, videoconsolas… Todo esto restaba interés por aprender otras cosas que quizás no les llamaban tanto la atención.

Y con la magia, ¿has logrado captar su atención?

Imagina preguntar a cualquier niño, en cualquier parte del mundo, si quiere ver un juego de magia. Podríamos decir que la respuesta sería un sí unánime. Solo con decir la palabra magia en una clase, ya captas su atención.

¿Cuáles son los cambios más significativos que has notado en los alumnos al usarla?

Repasan las asignaturas de una forma divertida. Desarrollan la creatividad, el conocimiento, el pensamiento lógico matemático, vienen más felices al colegio…
La frase “la letra con sangre entra” afortunadamente no es real. La letra con magia entra.

¿Se puede aplicar la magia a cualquier asignatura?

Sí, puede trabajarse en cualquier asignatura, si bien es cierto que algunas se prestan más a ello. Yo, por ejemplo, durante diez años he sido maestro de educación física y la he usado para enseñar cómo funcionan los músculos, para explicarles el sistema circulatorio, hacer psicomotricidad… Pero también tengo compañeros que la utilizan en inglés, en matemáticas, en música, en lengua, en ciencias… Cada día recibo noticias de docentes de todo el mundo que están usando la magia.

¿Nos podrías poner algún ejemplo?

El otro día, usábamos el diccionario e hicimos un juego de mentalismo para adivinar palabras. Imagínate, en cuanto llegaron a casa les hicieron el juego a sus padres y, de paso, repasaban lo que habíamos dado en clase. Es una forma de emocionarles y despertar su curiosidad por aprender.

Normalmente, en los colegios se enseñan conceptos abstractos de una forma emocionalmente aséptica. Creo que eso es un error. La palabra debe ir acompañada de la emoción. Por eso, lo que se aprende con magia difícilmente se olvida.

Llevan la magia a casa… y también te acompañan para llevarla a otros sitios, fuera de la escuela.

Una vez al mes voy a hacer magia al Hospital Infantil de Sevilla. Cuando mis alumnos se enteraron quisieron venir conmigo. Desde hace dos años, vienen en grupos de 4 cada vez que voy al hospital, a hacer magia a niños que tienen su edad. Están aprendiendo también a hablar en público, a desarrollar sus habilidades comunicativas, además de valores.

¿Qué tipo de contenido encontrarán los profesores en tu libro, “Educando con magia”?

Son más de 100 juegos de magia aplicados a diferentes asignaturas. Hay capítulos dedicados a la magia con cuentos, a la “matemagia”, a la psicomotricidad, etc.
Yo hace muchos años que la aplico (empecé allá por 1996). No soy el primer maestro que utiliza la magia en educación, pero quizás sí el que lo hace de una forma más sistematizada. No había nada escrito sobre el tema, así que durante años he estado investigando y probando diferentes juegos de magia, aplicándolos en todas las etapas educativas (infantil, primaria, secundaria, para mayores e incluso en la universidad lo he probado). Así que el libro recoge toda esa experiencia, con juegos que han sido testados y son garantía de éxito.

¿Es necesario tener alguna habilidad especial para poner en práctica las propuestas del libro?

No es necesaria ninguna habilidad especial. Por poner un ejemplo, hace poco estuve dando una conferencia en Huelva, ante más de 300 maestros. Algunos venían un poco reticentes, a ver qué era eso. Al final, se fueron de allí sabiendo hacer cuatro juegos de magia que hoy seguramente estarán ya aplicando en sus clases. Yo animo a todo el mundo a probarlo.

Has sido nominado y ganador de importantes certámenes mundiales para profesores ¿Cómo has vivido estas experiencias?

El hecho de que te nominen como uno de los mejores maestros del mundo es un título que gusta. Pero también digo que es difícil decir que haya profesores mejores que otros. Creo que la mayoría son fabulosos y se desviven por dar una educación de calidad, con proyectos increíbles y desde el anonimato.
He tenido la suerte de estar nominado y haber ganado premios. Pero lo mejor es que se hable de educación en los medios de comunicación y que se dé prestigio a la profesión docente.

Incluso para motivar a otros profesores…

Es necesario inspirar, porque los docentes deben ser motivadores y, además, estar motivados. Tenemos que saber entusiasmar con lo que hacemos, nos tiene que apasionar.

Y así motivar a los alumnos…

Tenemos que conseguir no anularles la imaginación y la creatividad, porque son fundamentales, y evitar la normalización y el amoldado porque las necesidades del siglo XXI son completamente distintas a las que recogían y recogen los sistemas educativos. Tenemos que potenciar los talentos naturales que llevan los pequeños dentro. Tienen que aprender a crear nuevas ideas, adaptarse a los cambios y aceptar los retos.

Leer para amar la escritura

Cuanto más leemos, mejor escribimos. Este es un hecho que todos conocemos. Leer, además, mejora la ortografía y, de paso, puede animar a nuestros alumnos a dar el paso y escribir sus primeras páginas. Pero, ¿qué libro les podría interesar? Hoy os proponemos la lectura de un clásico que enamorará a vuestros alumnos.

La historia interminable: un clásico lleno de aventuras

Puede ser que tus alumnos no conozcan este libro. Posiblemente, no conocerán ni la película, a no ser que sus padres sean unos cinéfilos empedernidos.

La lectura de este libro enseñará a tus alumnos, en primer lugar, a amar los libros. El protagonista de la historia acude a una librería y allí, de entre todos los ejemplares que hay, elige este en concreto.

En segundo lugar, aprenderán a ser realistas y a conocerse mejor a sí mismos. Un buen conocimiento de uno mismo les ayudará a respetar a sus compañeros, con todas sus particularidades.

En tercer lugar, aprenderán que las cosas que se consiguen con esfuerzo valen más. En una época en que los niños están acostumbrados a tener lo que quieren casi de inmediato, es importante que aprendan el valor del esfuerzo.

Escribir o ilustrar su propia aventura

Tras la lectura de este libro, la actividad a proponer a vuestros alumnos es la de intentar escribir su propia aventura. Evidentemente no tendrá la extensión de un libro, ¡no es lo que esperamos! Será importante remarcarles que no esperáis recibir una obra literaria: será suficiente con una aventura que contenga una trama y unos personajes más o menos desarrollados.

Una manera amena de presentar esta actividad a los alumnos podría ser empezar a leer el libro de La historia interminable todos juntos y que lo acaben de leer cada uno en sus casas en el plazo de un par de semanas, por ejemplo. Posteriormente, podéis comentarlo en clase, para que cada uno dé su opinión.

Por último, se les podría dar a los alumnos un plazo de unas semanas para que creen su propio relato. Para ello pueden tomar como referencia historias y personajes ya conocidos o inspirarse en su entorno y transformar la realidad con su creatividad. Sea cuál sea su fuente de inspiración, tendrán que usar la imaginación y trabajar su expresión para contar su fantástica historia por escrito.

Y como ya sabemos que las ideas vienen cuando menos te lo esperas y en ocasiones algo desordenadas, recomendamos usar los cuadernos Write&Erase con pizarra blanca para apuntarlas y clarificarlas antes de desarrollar todo el relato.

¿Robots profesores?

El desarrollo de robots cada vez más perfeccionados hace prever una gran revolución en el mercado laboral. De hecho, algunos expertos señalan que ya estamos al borde de la cuarta revolución industrial. ¿Podrían los robots substituir a los profesores? La Agencia para el Desarrollo de la Infancia de Singapur tiene clara la respuesta (ver vídeo).

Aunque se trate de una ficción para un anuncio con motivo del Día del Profesor, hay algo que es totalmente real: un robot no tiene la capacidad intelectual ni emocional para comunicarse siempre correctamente con los alumnos.

Lo que sí puede hacer un robot es ayudar al profesor. Es decir, por poner un ejemplo, el profesor puede transmitir conocimiento o guiar a los alumnos para que lo obtengan, pero apoyarse en un chatbot para contestar las preguntas más frecuentes, para que los alumnos puedan recibir respuesta en cualquier lugar y con la máxima inmediatez. De esta forma, si les surge una duda mientras estudian el fin de semana, podrían encontrar fácilmente la respuesta. Un chatbot también puede servir para crear conversaciones con el objetivo de practicar idiomas.

Por otro lado, un robot también puede ayudar a motivar a los alumnos. ¿Cómo? Veamos el ejemplo de Botter, el prototipo creado por la UOC, capaz de emitir frases alentadoras, sonidos y vibraciones si el alumno cumple con el programa de formación o de expresar decepción si el alumno no avanza como es debido. Surgió como una solución para hacer un acompañamiento más cercano y personalizado en estudios a distancia.

Sea cual sea el papel que queramos dar al robot en el aula tendrá que ser con el objetivo de contribuir al aprendizaje de los alumnos y tendrá unas funciones definidas por un profesor.

«Hay que enseñar a los niños y niñas a ser conscientes de su escritura»

srta-rock-and-roll-entrevista-2Nuria es maestra en un colegio de infantil y primaria, pero muchos la conocerán como la Srta. Rock&Roll gracias a su blog www.srtarocknroll.com. Desde hace tres años, comparte ahí su pasión por el lettering, el bullet journal y la caligrafía. También es una entusiasta del scrapbooking y le encanta hacer manualidades. Hemos hablado con ella.

¿Qué es lo que más te atrae del lettering?

Lo que más me atrae del lettering es que con muy pocos materiales puedes estar entretenido mucho tiempo. Personalmente me relaja mucho, por ello empecé a practicarlo hace unos tres años, cuando estaba opositando. Me ayudaba en los ratos de descanso del estudio. Me gusta poder crear mis propias láminas con frases especiales y escribir de una forma llamativa, cuidada y bonita en mis cuadernos, mi bullet journal, carteles, etc.

¿A qué edad se puede empezar a practicar?

Yo creo que se puede empezar a practicar en cualquier momento, ya que partimos de la base de que se trata de dibujar letras. Me resulta interesante cuando algunas madres me escriben por las redes sociales para contarme que sus hijos e hijas están practicando el trazo de las letras con mis plantillas o con mis vídeos. Eso me hace pensar que el lettering es dibujo, y todos sabemos dibujar desde bien pequeños. Sin embargo, para componer láminas o escribir frases o palabras, sí es necesario que se conozca el significado de lo que se está escribiendo, para darle sentido a las letras.

Y, antes, ¿qué consideras imprescindible para tener una buena base de escritura a mano?

Practicar mucho y hacerlo de forma consciente. Cuando escribimos muy rápido, por ejemplo cuando estamos tomando apuntes, estamos más atentos a lo que escuchamos que a lo que escribimos, y eso hace que descuidemos nuestra caligrafía y tengamos peor letra. Yo era de las que pasaban todos los apuntes a limpio y eso me ayudaba a ser consciente de mi forma de escribir y tratar de mejorar para que fuese lo más legible posible. Además, en el cole tuve una maestra que nos hacía practicar caligrafía con unos ejercicios muy curiosos (y tediosos) en hojas de periódico. Nos decía que así tendríamos buena letra (y conmigo no se equivocó), pero no creo que esa sea la fórmula mágica. Creo que hay que enseñar a los niños y niñas a ser conscientes de su escritura, a fijarse en la forma y tamaño de sus letras, para que luego les salga así sin pensar.

Has podido probar la libreta de iniciación a la escritura de Oxford. ¿Qué te ha parecido?

Me ha sorprendido. Normalmente no soy muy “fan” de este tipo de rayados, pero éste me ha parecido muy didáctico: se ve claramente con colores el espacio delimitado para cada letra. La metodología de la casita, con su tejado y su sótano funciona muy bien, y me gusta que no tenga cuadrados por debajo, porque los niños y niñas tienden a rellenar un cuadrado con cada letra y eso hace que necesiten mucho espacio para escribir. Con este cuaderno, cada uno puede desarrollar su propia letra, más ancha o estrecha, y eso me gusta porque deja margen a la creatividad.

¿Qué tipo de pauta o rayado recomiendas para las etapas posteriores del proceso de aprendizaje de la escritura?

Una vez que saben escribir, sí me gustan las pautas de cuadros, quizá porque son las que he usado toda la vida. Me siento más cómoda escribiendo sobre cuadros que sobre rayas, aunque he de confesar que cuando escribo cartas (que aún las sigo escribiendo) sí que prefiero el rayado. De todas formas, eso es muy personal de cada uno y creo que nunca se les deja elegir a los niños y niñas si prefieren rayas o cuadros hasta bien mayores. No estaría mal, ya que es importante sentirse cómodo a la hora de escribir para tener mejor letra.

A menudo hablamos de los cuadernos que necesitan los alumnos. Pero, ¿cuáles consideras imprescindibles para un profesor?

El cuaderno de un profesor tiene que ser todoterreno. Lo llevamos del colegio a casa y de casa al colegio, en mochilas o bolsos llenos de cosas, lo llenamos con papeles sueltos… Para mí es importante que sean de tapa blanda, porque pesan menos; que tengan separadores o que las hojas tengan diferentes colores, para tener todo organizado (reuniones en un color, entrevistas con los padres y madres en otro…). Estaría muy bien añadirle una goma para cerrarlo y que no se nos escapen esas hojas sueltas de las que hablamos. El papel tiene que ser de buen gramaje para que aguante todo.

Tienes varios vídeos dedicados al bullet journal. ¿Qué es lo que más te gusta de este método de organización?

Me gusta que se adapta a cada uno, es decir, tanto si eres de escribir mucho como si eres más escueto, con el bullet journal apuntas tus tareas y no pierdes espacio. A veces me pasa que compro una agenda y hay semanas que ni siquiera escribo en ella, porque no tengo tareas o tengo pocas, y me da mucha lástima el papel desperdiciado. En cambio con el bullet no me sobra ni un hueco. Además me permite decorarlo a mi gusto, acorde a lo que me apetece cada mes o cada semana. A veces no lo decoro nada y se ve más minimalista. También puedo usarlo como cuaderno, así que no tengo que llevar una agenda y un cuaderno siempre encima. Para mí es el método de organización perfecto.

Y para los alumnos, ¿qué tipo de agenda recomiendas?

Para los alumnos siempre prefiero una agenda a semana vista, para que no se despisten con las tareas que hay que hacer. Que tengan suficiente espacio para apuntar todo en cada día y que tengan también calendarios grandes para llevar el mes visto al día. Está muy bien que tengan hojas para escribir notas, teléfonos, o páginas web importantes, porque así aprenden a organizarse desde muy pequeños.

Eres una persona muy creativa. ¿Cómo se puede fomentar la creatividad en los alumnos?

Dejándoles hacer. Nos sorprendería la cantidad de cosas chulas que hacen cuando tienen libertad total, cuando se les deja dibujar lo que quieran y como quieran, o cuando se les pone un problema y se les deja buscar la solución sin incitarles a buscar la operación que se debe resolver. A veces pensamos que dándoles determinadas directrices harán mejor la tarea que se les encomienda y quizá deberíamos dejarles más libertad de imaginar, pensar y discurrir por sí mismos la solución a lo que se plantea, dejando que la creatividad de cada uno juegue su turno. No siempre hay que pintar sin salirse de las líneas.

Motricidad fina y grafomotricidad

Antes de llegar a agarrar correctamente un lápiz y escribir, un niño tiene que haber trabajado la motricidad fina, es decir, tiene que saber coordinar músculos, huesos y nervios para realizar pequeños y precisos movimientos con las manos. De esta forma podrá sostener un lápiz y dibujar, escribir o cortar con unas tijeras, entre muchas otras destrezas necesarias en su día a día.

Estas destrezas se desarrollan a edades tempranas y para la mayoría de adultos son tan naturales que parecen innatas. Pero en realidad, se van desarrollando con la edad y con actos tan cotidianos como jugar.

Para ello hay que plantear actividades que requieran hacer esos pequeños y precisos movimientos:

  • Bailes en los que se muevan las manos (por ejemplo, dando palmas, abriendo y cerrando el puño, contando con los dedos…)
  • Trabajar con plastilina
  • Abrochar botones
  • Pasar hojas de los libros
  • Repartir cartas
  • Manipular pinzas de la ropa
  • Sombras chinas (se pueden hacer formas fáciles como un pájaro, una mariposa, un pato, un perro, un ciervo, un caracol…)
  • Pintar con ceras

De esta forma, el niño ejercita sus manos y cada vez tiene más control sobre los pequeños movimientos.

Todo ello contribuye a desarrollar posteriormente la grafomotricidad, es decir, los movimientos de la mano que se necesitan para escribir. Para trabajarla, hay actividades más específicas, como por ejemplo:

  • Dibujar formas
  • Seguir con el lápiz una línea de puntos (para convertirla en una línea continua). Podemos empezar con líneas rectas y curvas y luego hacer círculos o espirales.
  • Unir puntos numerados con líneas hasta formar dibujos
  • Laberintos sencillos

A partir de ahí, se irán desarrollando todas las etapas de escritura. Para primeras grafías, puedes usar la libreta de Iniciación a la Escritura.

¿Hacéis alguno de estos ejercicios en clase para trabajar la motricidad fina y la grafomotricidad?