Actividades educativas en otoño

Hoy hemos entrado en el otoño. Como os comentábamos hace unos días, los cambios de estación nos dan pie a hacer muchas actividades lúdicas y educativas en clase. Aquí os dejamos algunas ideas para la estación que hoy empieza:

– Salir a recoger hojas secas para después hacer manualidades en clase, por ejemplo collages con hojas de diferentes tonalidades rellenando la forma que queramos; el dibujo de un árbol, una castaña, algún animal… O un inmenso mural para decorar alguna pared de la clase.
Con esta actividad podemos introducir el concepto de árbol caducifolio, por qué pierden las hojas en otoño y la diferencia con los de hoja perenne. Además trabajaremos la expresión artística.Arbol-hojas-secas-manualidades

– Asar y comer castañas. Con esta actividad lúdica podemos hablar de los frutos de otoño. Además de las castañas, también son típicas de esta estación las granadas o los boniatos, por ejemplo.

También podemos decorar la clase con estos frutos o con dibujos de ellos hechos por los niños y sugerir menús con castañas y boniatos a la cocina de la escuela. Así de paso podemos hablar con los niños sobre la conveniencia de comer productos de temporada.castañas

– Música y cuentos. Otro recurso habitual es escuchar juntos canciones sobre el otoño, memorizarlas y cantarlas. También hay muchos cuentos que hacen referencia a esta estación. En este vídeo de Musicaeduca lo tenemos todo; un cuento sobre el otoño acompañado de la música de Vivaldi.


¿Qué otras actividades hacéis durante esta estación del año?

Enseñar a volar

Volar es uno de los anhelos más comunes entre los seres humanos. Poder flotar en el aire o desplazarse como lo hacen los pájaros es desde pequeños un sueño para muchos. También desde hace mucho. Si no vean la historia de los hermanos Montgolfier, que ya en 1783 lograron volar durante 10 minutos a bordo de un globo aerostático. Pero el invento empezó a gestarse mucho antes, concretamente cuando un día, siendo niños, jugaban con bolsas de papel invertidas sobre el fuego y vieron que estas subían hasta el techo. Así empezaron a experimentar con otros materiales, entre ellos el papel Canson (¿sabías que Canson se fundó en 1557?), y fueron dando forma al globo aerostático.

Hoy la mayoría de niños siguen teniendo esa curiosidad por volar y por lo que vuela. Por eso estarán abiertos a las explicaciones que podamos darles. Por ejemplo:

– ¿Qué niño puede resistirse a un globo de helio? Pero, ¿se habrán preguntado por qué ese globo sube, mientras los que inflan ellos mismos caen al suelo si los dejan ir? Por si no se han hecho esa pregunta, podemos hacerla un día en clase. Por supuesto, la pregunta y su posterior respuesta deberán ir acompañadas de un soporte material que no será otro que un globo de helio y otro para inflar nosotros mismos. Esto nos ayudará a captar su atención y a que retengan la explicación. Aprenderán diferencias entre algunos elementos y algunos principios de física.

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– ¿Por qué vuelan los aviones? ¿Si muchos mayores aún se lo preguntan, cómo no iban a hacerlo también los niños? Como en el caso anterior, si damos una explicación simple acompañada de una maqueta o un avión de juguete que nos permita señalizar cada parte, seguro que lo entenderán mucho mejor. Como curiosidad, hemos encontrado este vídeo de una compañía aérea que explica con dibujos animados cómo pilotar un avión.

La curiosidad innata de los niños es nuestra aliada para que aprendan y si pueden hacerlo de una forma divertida mucho mejor.
¿Qué otras actividades has realizado en clase y han sido todo un éxito?

Las estaciones en el aula

En pocos días cambiaremos de estación y dejaremos atrás el verano para dar paso al otoño. Es un buen momento para hablar con los niños sobre ellas, su razón de ser, qué caracteriza a cada una, etc. Los cambios de estación nos permiten enseñar muchos conceptos tan solo con hacer que los niños observen lo que pasa a su alrededor.

Para trabajarlos en el aula os proponemos la siguiente actividad:

– Anotar la hora de la salida y la puesta del sol y la temperatura máxima y mínima de algunos días. Sugerimos hacerlo una vez a la semana o al mes según la edad de los alumnos. En un cuadro que colgaremos en alguna de las paredes del aula para que todos puedan consultarlo iremos anotando cada día la hora a la que sale y se pone el sol y las temperaturas de cada día. Podemos hacerlo durante todo el curso o en períodos más reducidos de cada estación, siempre y cuando sean lo suficientemente extensos para comprobar las variaciones que se producen. Es especialmente recomendable hacerlo en primavera o en otoño, puesto que se puede observar mejor la transición entre los extremos representados por invierno y verano.

La variación en las horas de sol y las temperaturas es algo que los niños ya experimentan en su día a día, pero el hecho de anotarlo colectivamente en clase y tener un registro nos dará pie a ir explicando por qué pasa esto y a que sean más conscientes de las diferencias entre estaciones.

Día Internacional de la Alfabetización

El 8 de septiembre es el día elegido por las Naciones Unidas para celebrar el Día Internacional de la Alfabetización. Pese a los avances en materia de alfabetización y las significativas mejoras conseguidas especialmente en las últimas décadas, en el mundo aún hay 781 millones de adultos y 126 millones de jóvenes que no saben leer ni escribir. Tal como muestra este mapa realizado a partir de datos del Instituto de Estadística de la UNESCO, aún hay zonas del planeta donde la tasa de alfabetización de adultos no supera ni el 50%.

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Por eso se sigue trabajando activamente para que cada vez más personas tengan este derecho. Un derecho que nos confiere autonomía personal y nos permite desarrollarnos como individuos y como sociedad. La alfabetización es la base de la educación y esta la solución a grandes problemas; construir sociedades democráticas, garantizar la igualdad de género, erradicar la pobreza…
Los avances en esta materia son responsabilidad de todos, pero especialmente de los dirigentes que deben mostrar la voluntad política y facilitar los medios para que cualquier ser humano aprenda a leer y a escribir. En un plano más práctico, si pensamos en quien nos enseñó a nosotros a hacerlo, veremos que fueron nuestros profesores y padres, por lo que la figura del docente es clave para la alfabetización y para el desarrollo de nuestra sociedad. Por eso, en un día como hoy no queremos perder la oportunidad de agradeceros a todos los maestros lo mucho que hacéis día a día por el desarrollo y el progreso de la humanidad, y si sois padres, doble agradecimiento.

Recomendaciones para elegir agenda

Una de las herramientas más importantes para los escolares durante todo el curso es, sin duda, la agenda. Con ella aprenden a organizarse, priorizar tareas, recordar fechas y planificar su tiempo.

Si bien, la elección de la agenda es un tema muy personal, para cada edad y etapa escolar hay un formato ideal:

  • Primaria: lo mejor son las agendas en formato 4º y A5 y distribución Semana a la Vista.
  • Secundaria y ciclos superiores: hay que anotar muchas cosas para cada día, así que el formato ideal es un 8º o A6 en distribución Día Página. Permite anotar las tareas para el día, así como eventos, sugerencias y comentarios.

Para este curso, Oxford trae muchos diseños en diferentes sujeciones, tipos de tapa e interiores.

imatge post facebook

Para más información sobre las agendas Oxford, puedes visitar:
http://es.my-oxford.com/gamas-y-productos/agendas-escolares

La solidaridad en clase

El 31 de agosto se celebra el Día Internacional de la Solidaridad. Es un valor que va mucho más allá de las competencias escolares, pero también conviene trabajarlo en el colegio.

Estas son algunas ideas:

– Colaborar en alguna campaña solidaria. Por ejemplo, se puede hacer recogida de alimentos para donarlos a entidades que se encargan de repartirlos entre los más desfavorecidos. Se informa a los alumnos de la campaña, en qué consiste, por qué se hace, de la importancia de ayudar a los que lo pasan mal y se anima a los alumnos que se lo puedan permitir a hacer su aportación.

– En la línea de involucrarse en las iniciativas solidarias de la sociedad, conocer casos reales y hacerles reflexionar, también podemos analizar algunas noticias de actualidad. Podemos seleccionar noticias en positivo (campañas solidarias, sucesos en los que ha destacado una actitud solidaria…), aunque también podemos comentar otras no tan positivas (noticias sobre pobreza, desatención…).

– También podemos dedicar alguna clase a ver algunas películas cuya temática principal es la solidaridad. Por ejemplo “Up”, en la que un niño se ofrece a ayudar a un hombre mayor con el que acabará viviendo una gran aventura. La relación entre ambos y con los animales que se encontrarán en su camino muestran la importancia de la solidaridad y del trabajo en equipo. Algo similar podríamos decir de “Buscando a Nemo”, donde el protagonista cuenta con unos compañeros que le ayudan a superar los peligros que se encuentra en su periplo para reencontrarse con su padre. Tras ver estas películas se puede abrir un pequeño debate y comentar qué les ha parecido la película, qué conclusión extraen, etc. Solo son un par de ejemplos, pero hay muchísimas otras que pueden servir para intentar inculcar este valor a los más pequeños.

– Otra opción similar es contar cuentos o poner como tarea que lean un libro cuyo argumento gire en torno a la solidaridad. Desde el clásico “Blancanieves y los siete enanitos”, donde una joven en dificultades es acogida por unos enanos, a otros cuentos más modernos que podemos encontrar fácilmente en la red o incluso inventarnos alguna historia.

– Dinámicas para trabajar la empatía. Enseñar a los niños a ponerse en el lugar de la otra persona les ayudará a ser más comprensivos y a mejorar sus manifestaciones ante los demás. Se puede trabajar de muchas maneras y debe hacerse continuamente, con el ejemplo y con reflexiones que pueden generarse con en el día a día. Por ejemplo, cuando un niño insulta a otro, hacerle pensar en como le sientan a él los insultos y hacerle ver que al niño al que él ha insultado también le sientan mal.
Hay actividades más específicas como realizar ejercicios sin contar con alguno de los sentidos o con las extremidades para que se pongan en el lugar de las personas discapacitadas (andar con los ojos vendados, moverse en silla de ruedas, etc.)
En cualquier caso, debemos provocar en ellos una reflexión para que se pongan en el lugar de los demás y lejos de causar algún sufrimiento ayuden en la medida de sus posibilidades a mitigarlo si este existe.

– Charlas de ONG. Podemos invitar a responsables de alguna ONG a que expliquen su experiencia en clase. Así los niños conocerán cómo trabajan estas organizaciones sin ánimo de lucro y qué sienten las personas que se dedican a ayudar a los demás desinteresadamente.

Estas son solo algunas ideas. Pero por encima de todo hay que dar ejemplo.

¿Quién fue Maria Montessori?

Maria Montessori (31/08/1870 – 6/05/1952) fue una mujer polifacética. Recordada por haber renovado la enseñanza con el método que lleva su nombre, se había licenciado previamente en Medicina en la Universidad de Roma lo cual la llevó a ayudar en la cátedra de Psiquiatría de la misma universidad. Allí trató con niños deficientes y advirtió que su problema era más pedagógico que médico. A partir de entonces fue trabajando en esta idea, se formó en Filosofía y Psicología, viajó y profundizó en los métodos de educación especial. Todos los conocimientos adquiridos se teorizaron convirtiéndose en un método general de educación infantil.

En 1907 Maria Montessori fundó la primera “Casa de los niños”, donde se desarrollaría su método de enseñanza. Le seguirían otros centros en Italia y posteriormente en el resto del mundo. En 1909 publica Il metodo della pedagogia scientifica applicato all’autoeducazione infantile nella Casa dei bambini, donde expone el método. Fue traducido a las principales lenguas.

¿En qué consiste el método?

El método se basa en la autonomía del alumno, en darle libertad para aprender y llegar a ser un adulto capaz de hacer frente a los problemas. El niño no debe depender constantemente de un adulto. Debe explorar y descubrir por si mismo. De la misma manera que aprende a andar de forma casi inconsciente, puede aprender a escribir o leer. El método rehúye las normas estrictas. El maestro ejerce el papel de guía o de vínculo entre el niño y el ambiente, que vigilará sea siempre el idóneo para el aprendizaje.

El ambiente:
Un lugar amplio y abierto, con elementos especialmente dispuestos para que los niños accedan a ellos fácilmente. El niño elige el material y de esta manera explora libremente lo que le interesa, a veces solo y otras en grupo.

Materiales:
Se usan materiales sensoriales diseñados con el objetivo de despertar la curiosidad del niño. Suelen ser autocorrectivos, por lo que el niño es consciente de sus equivocaciones y el error no se castiga ni se resalta, sino que forma parte del proceso.

Los niños:
Los niños de diferentes edades, por ejemplo de 3 a 6 años, conviven en un mismo ambiente, de manera que los más pequeños tienen la oportunidad de aprender de los mayores.

El profesor:
El profesor es un guía. Observa, evalúa las necesidades, capacidades e intereses de cada niño y le ofrece la mejor forma de trabajo. El objetivo es que el profesor/guía cada vez intervenga menos a medida que el niño se desarrolla, además de ir introduciendo nuevos materiales y actividades a medida que el niño va asimilando los conocimientos.

«Necesitamos más competencia emocional y de valores para ser felices»

Nuria-Bosch-Sophia-Education-fundsNúria Bosch es especialista en finanzas corporativas y las finanzas son la disciplina donde ha ejercido toda su carrera profesional hasta que decidió cumplir un sueño. Actualmente es fundadora y CEO de Sophia Education Funds, una entidad creada en 2013 que nació con la voluntad de reunir fondos a favor del cambio educativo. Aquél proyecto inicial se ha tenido que adaptar a un contexto aún inmaduro para un planteamiento bastante ambicioso. Hablamos con ella de la fundación i reflexionamos sobre la educación.

¿Cómo han sido estos dos años de vida de Sophia Education Funds?
La idea primitiva era un poco naif dado que las empresas en las que debería haber invertido hipotéticamente el Fondo que nos planteábamos o no existen o son muy pequeñas, pero en cualquiera de los dos casos no teníamos argumentos para convencer a los inversores para que invirtieran en startups educativas que se encuentran en proceso de innovación y que quizás no sobrevivan los 10 años que los inversores necesitan.

Entonces, ¿han reorientado el proyecto?
Partiendo de ahí, con toda la información que tenemos tras haber hecho un recorrido por todos los sistemas educativos de la OCDE y conociendo el cambio de paradigma (que ya ha empezado) en el que los niños tendrán que vivir, hemos orientado el proyecto a una fase inicial de “non-profit” para ofrecer líneas de trabajo que complementen la educación curricular.

¿Cómo pueden ustedes desde Sophia Education Funds, ayudar a cambiar el paradigma educativo?
Tenemos diferentes líneas de trabajo: para niños, padres, maestros y hasta una para administraciones. Por ejemplo, para posibilitar el cambio debemos poner al alcance de los maestros formación en dos áreas principales: tecnología (para que los niños no sean ‘analfabetos digitales’) y emociones, para que, a través de su ejemplo, los niños sean también competentes emocionalmente.

El gran éxito de la película Inside Out de Pixar ratifica que nos falta mucho por aprender, a todos, respecto a las competencias emocionales.

¿En qué sentido?
Su éxito evidencia la búsqueda de información sobre lo que nos pasa por dentro, de instrumentos para hacernos más competentes, o la necesidad de compartirlo para sentirnos comprendidos porque no nos pasa solo a nosotros. Buscamos respuestas a preguntas que quizás no sabemos cómo formular.

¿Y la tecnología qué papel juega en este cambio de paradigma?
La tecnología es básica para casi todo en estos momentos. Uno de los países que ‘observamos’ es Inglaterra y ellos han introducido en su currículum escolar Code (programación) y Mindfulness (fomento de la atención y control del pensamiento).
La tecnología es una fabulosa herramienta a nuestro servicio.

Uno de los servicios que ofrecen desde Sophia Education Funds es el de “consultoría del cambio” para escuelas. ¿En qué consiste?
Consiste en hacer proyectos ad hoc a las necesidades de cada escuela para cambiar todo aquello (material, formación de personas, espacios…) que pueda estar ejerciendo un freno para proporcionar a los niños una formación del s.XXI (arte, expresión, trabajos por proyectos, escucha activa de los maestros, pedagogía sistémica…).

Repensar la educación no es una tarea fácil y hay disparidad de opiniones. ¿Cómo resumiría la suya?
Nuestro parecer sobre la educación actual es que el resultado del final del proceso (sea a nivel de primaria, de secundaria…) está orientado a la adquisición de conocimientos, y eso hay instituciones que lo hacen muy bien, pero no nos prepara, como sociedad, para las competencias del siglo XXI; necesitamos más competencia emocional y de valores para ser felices, al posibilitar elegir realmente el camino que se quiere tomar en la vida.

Nos gustaría que la educación mirara por el bien de la persona y fuera orientada al niño: a cuidar de ellos y resaltar los talentos, a estar a su servicio con lo que necesite, de forma personalizada, tutelada y pasando de programas “iguales para todos” a una formación que posibilitara el desarrollo personal y profesional.

‘Love is the only way for learning’, ¿sería este su lema?
¡Por suerte tenemos muchos! Pero el del amor es primordial, a través de la emoción se hacen muchas cosas, lo aprendimos con Pygmalion.

Aprender Química jugando a cartas

¿Imaginas que se pudiera aprender la tabla periódica con algo tan lúdico como jugar una partida de cartas? El docente Joaquín Franco, profesor de la Universidad de Málaga y del Instituto Juan Ramón Jiménez de la misma localidad, no solo lo imagina, sino que lo ha puesto en práctica con muy buenos resultados. Ha comprobado que los estudiantes que utilizan esta metodología aprenden más que los que siguen las fórmulas tradicionales.

Durante los últimos años, estudiantes de Málaga, Cádiz, y Valencia han trabajado con cartas con los símbolos de la tabla periódica elaboradas por ellos mismos, autodefinidos de elementos químicos, circuitos eléctricos para reconocer materiales conductores o aislantes e incluso un bingo científico. Aunque al parecer, la iniciativa que más éxito ha tenido entre los alumnos es el campeonato de futbol. Cada alumno representa a un país y con las letras que componen el nombre de este debe extraer elementos químicos. Según el profesor, de cada país se pueden llegar a formular hasta veinte elementos. De esos 20 el alumno elige los 11 mejores para enfrentarse a los seleccionados por sus compañeros. La clave está en conocerlos bien para hacer una buena elección.

El mismo profesor participa en otra línea de investigación que consiste en relacionar las unidades didácticas con casos y problemas de la vida diaria.
“Saber que el flúor está en la pasta de dientes, que su bicicleta está hecha de titanio y el lápiz con el que escriben, de carbono, y plasmar la tabla periódica completa en un dibujo realizado por ellos hará que recuerden toda esta información más fácilmente”, explica.

¿Utilizáis algún método similar para captar la atención de los alumnos y que se diviertan aprendiendo?

Día Internacional de la Amistad

El 30 de julio es desde 2011 el Día Internacional de la Amistad, con el objetivo de inspirar iniciativas de paz a través de la amistad entre pueblos, países, culturas y personas.
Dice el refranero popular que quien tiene un amigo tiene un tesoro y pocas personas o ninguna se atreverán a discutirlo. Los amigos se eligen libremente. La amistad es algo puro, basado en los valores y sentimientos más nobles. Pero, ¿cómo encontrarla? Tan solo hay que procurar relacionarse con otras personas, y hay pocos lugares como la escuela para hacerlo. Pasamos mucho tiempo en el colegio y los compañeros de clase o de centro se convierten en una segunda familia. Ahí se forjan amistades para siempre. Amistades que van creciendo conforme pasan los años, que superan los cambios, que se mantienen más allá del final de curso y cuando los caminos de los amigos se separan al cambiar de escuela, empezar el instituto, empezar a trabajar… Entonces, ya adultos, pueden explicar con orgullo que pese al paso del tiempo y de haber tomado caminos diferentes en la vida son “amigos del colegio”.
Es la satisfacción de saber que cuentas con alguien que te conoce desde siempre, que te ha visto crecer porque habéis crecido juntos, a quién no tienes que dar muchas explicaciones porque conoce cómo eres, intuye lo que sientes y sabe lo que necesitas. Alguien con quien puedes recordar anécdotas de 3º de primaria, las colonias de 6º, aquello que siempre decía la profesora Pilar, las agotadoras clases de gimnasia, la fiesta de final de curso del último curso… Hay pocos lazos tan fuertes como el que une a los amigos del colegio.