Cómo trabajar las inteligencias múltiples en el aula

La teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner afirma que existen diferentes tipos de inteligencias importantes que las escuelas deberían enseñar de manera equitativa. Es por eso que, por ejemplo, la inteligencia musical o la cinético-corporal deberían tener la misma importancia en las clases que la inteligencia lingüística. La realidad sin embargo es otra. Actualmente, en la mayoría de las escuelas solo existe un único método de aprendizaje basado en las capacidades lingüísticas y lógico-matemáticas.

La inteligencia no es innata ni inamovible ya que puede desarrollarse por medio de la estimulación, especialmente durante los primeros seis años de vida, momento en que el cerebro retiene con más facilidad la información. Y en ello juegan un importante papel los maestros.

Estas son algunas de las recomendaciones de Gardner:

  • Nuestra misión comienza desde el primer día de clase. El maestro debe saber lo máximo posible de sus alumnos. Esto es más fácil en grupos pequeños. Pero también se debe aplicar aunque la clase sea grande, para lo cual nos pueden ayudar las TIC.
  • Para identificar las inteligencias de nuestros alumnos podemos organizar excursiones didácticas, cómo por ejemplo una visita a un museo, para observar como se desenvuelven fuera de clase. Otra manera de identificar sus fortalezas es pasar cuestionarios, tanto a los alumnos como a sus padres y a sus antiguos profesores. Al comparar los tres cuestionarios veremos en qué fortalezas y debilidades coinciden.
  • También es muy importante decidir qué temario es imprescindible que los alumnos aprendan y enseñarlo de formas distintas, de esta manera conseguiremos que un mayor número de estudiantes retengan la información, ya que cada individuo recuerda los conceptos de maneras diferentes. No obstante, no debemos confundir la forma en la que se enseña con el tipo de inteligencia que queramos fomentar. Que enseñemos el abecedario cantando no significa que estemos desarrollando la inteligencia musical de los alumnos, esta inteligencia implicaría centrarse en la interpretación del texto.
  • Otro error que podríamos llegar a cometer sería estar encima de alumnos que no lo necesitan. Muchos alumnos son flexibles y pueden aprender de muchas maneras sin demasiada ayuda. Invitar a otros profesores a la clase o que los estudiantes más aplicados enseñen sus proyectos podría llegar a ser muy útil para reforzar la inteligencia pedagógica de alumnos que verdaderamente necesiten un refuerzo.

¿Conocíais la teoría de las inteligencias múltiples? ¿Qué opináis de ella?

“Si el maestro no tiene la atención de los alumnos no hay posibilidad de aprendizaje”

2¿Sabías que hay centros que aplican técnicas de relajación en las aulas? Y lo más importante, ¿sabías que pueden mejorar la atención de los alumnos, su rendimiento académico y la convivencia en clase? Si lo sabías, quizás ya hayas escuchado hablar del programa TREVA. Si no, deberías conocerlo. En cualquier caso, te puede interesar esta entrevista a Luis López, su impulsor. López es Doctor en Psicología por la UB, Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, Diplomado en Ciencias Religiosas, Director del Master en Relajación, Meditación y Mindfulness de la UB y autor de varios libros.

TREVA significa Técnicas de Relajación Vivencial Aplicadas al Aula.
¿Qué es lo primero que le diría a un maestro para convencerlo de la conveniencia de aplicar estas técnicas en su clase?

Si el maestro no tiene la atención de los alumnos que tiene delante no hay posibilidad de aprendizaje. La atención es una habilidad cognitiva básica, necesaria para la memoria, la reflexión, etc. I una forma de desarrollarla es con estas técnicas.
En segundo lugar, estas técnicas también sirven para desarrollar las competencias emocionales y con el tiempo ayudan a mejorar el clima de las aulas y el rendimiento académico. Estas técnicas crean una intimidad con el alumno y entre los alumnos que hace mejorar la convivencia.

Comenta que uno de sus beneficios es que mejora el rendimiento académico. ¿Cómo?

Para valorar la mejora del rendimiento académico es necesario mantener esta práctica de forma sistemática a lo largo del tiempo. No se hace en un día ni en tres minutos. Se ha demostrado que mantenidas en el tiempo, estas técnicas ayudan a los alumnos a mejorar su capacidad de atención y de relajación de cara a hacer lo que se les pide en la escuela. Esto lleva a la mejora del clima de aula y también puede acabar viéndose esa mejora en las notas. Pero insisto, solo si estas técnicas forman parte de la cultura del centro.

Además de mantenerlas en el tiempo, ¿hay alguna otra recomendación para aplicar estas técnicas? Por ejemplo, ¿cuál es el mejor momento para hacerlas?

Los ejercicios se pueden hacer en cualquier momento del día, pero hay que tener en cuenta en qué estado está el cerebro y el cuerpo en cada momento. El mejor momento para desarrollar la atención es por la mañana. A la vuelta del recreo el trabajo debe ser más emocional (cómo ha ido el recreo, cómo se sienten…) y antes de salir a mediodía se puede volver a trabajar la atención. Pero, por ejemplo, por la tarde, después de comer, no es posible desarrollar la atención. En cambio, sí se pueden trabajar técnicas de relajación muscular, de serenidad, de tranquilidad, de participar más…Y otro buen momento del día es al final de la jornada. Una escuela se puede proponer una salida del colegio pausada, es decir, que los alumnos no salga de forma escopeteada, sino que antes de salir se haga algún ejercicio sencillo para ganar en orden y en tranquilidad.

Ha hablado de distintos tipos de técnicas según el momento del día. ¿Cuántas hay?

El programa TREVA se compone de nueve técnicas: 1) Atención 2) Respiración 3) Visualización 4) Voz-Habla 5) Relajación 6) Conciencia sensorial 7) Postura 8) Energía corporal 9) Movimiento. Nosotros desarrollamos cada una de estas habilidades igual que se puede hacer con un temario de matemáticas o lengua.

¿Se pueden aplicar a todos los alumnos?

No todos están capacitados para hacer todas las prácticas. Eso ya se tiene en cuenta desde el principio y si algún niño o niña tiene algún trastorno o algo que le vaya a impedir hacerlas, nuestros formadores indican otras formas de proceder. No todo el mundo está capacitado para hacerlo todo en todo momento. Por eso los docentes deben formarse.

¿Cómo pueden los docentes acceder a esa formación?

Pueden hacerlo mediante los cursos que impartimos en la Universidad de Barcelona o mediante una formación a petición de la escuela. Esta última la dividimos en tres etapas, una primera en la que enseñamos a los docentes a cambiar su actitud con los alumnos, a aprender a respirar y a estar tranquilos ellos. Luego dedicamos unas horas a enseñar cómo aplicar estas técnicas en las distintas etapas educativas (primaria, secundaria…) y finalmente, la tercera fase de esta formación es implementar el programa en el centro.

Vamos a remontarnos al inicio. ¿Cómo nace el programa TREVA? ¿Cómo surge la idea de llevar estas técnicas de relajación a las aulas?

Yo era profesor de educación física y lo hacía con los chicos en clase. Les gustaba mucho. Pregunté (eran los años 90) si había algún programa para hacerlo de forma transversal en la escuela. Vi que no había ninguno y empecé a buscar información, hice una tesis doctoral y fue el primer programa validado científicamente en España que no fuera yoga, es decir que no utilizara un lenguaje espiritual, sino un lenguaje pedagógico.

¿Sabe cuántas escuelas en España están aplicando estas técnicas en las aulas?

El programa TREVA se aplica en más de 40 escuelas. Pero hay centenares de centros que aplican técnicas de relajación. Existen otros programas similares como Aulas Felices o Escuelas Despiertas, aunque el programa TREVA es el único validado científicamente.

¿Cuáles son los comentarios más frecuentes que le hacen llegar los profesores que están aplicando el programa TREVA?

Los que están aplicándolo notan que funciona y cada vez preguntan más y se interesan más para que esto no quede en una anécdota, sino que quieren hacer más. La respuesta es muy positiva. También es cierto que hay algunas reticencias por parte de algunos profesores a aprender estas técnicas para aplicarlas con los alumnos. Por creencias, por edad… algunos profesores tienen reticencias. Pero entre los que han aplicado el programa TREVA la respuesta es muy positiva.

El dictado, un ejercicio imprescindible

El dictado es uno de los ejercicios más comunes en Primaria y ni las nuevas tecnologías han logrado desplazarlo. Se pueden hacer de distintas maneras. Por ejemplo, en función de la edad o del nivel de los alumnos podemos hacerlo con palabras sueltas o leer textos completos. En cualquier caso, el dictado es un ejercicio que sirve para:

  • Mejorar la ortografía. Posiblemente sea la finalidad que más se asocia a un dictado. El hecho de que el alumno tenga que escribir lo que escucha sin poder consultar y la posterior corrección hace que el alumno tome conciencia de las faltas que comete y de esta manera pueda corregirlas y escribirlas correctamente en futuras ocasiones.
  • Aprender palabras nuevas. El profesor puede seleccionar los textos o las palabras con el objetivo de que los alumnos amplíen su vocabulario. En ese caso, después de hacer el dictado y corregir los errores ortográficos es importante comentar conjuntamente las palabras que no se conocían.
  • Mejorar la atención. El alumno debe concentrarse en lo que dice el profesor ya que debe procesarlo en su cabeza y escribirlo correctamente. Esto nos lleva a otro concepto; el de desarrollar la capacidad de atención dividida, ya que debe estar concentrado en escuchar y escribir.
  • Entrenar la memoria. Especialmente con dictados de textos, los alumnos deben hacer también un ejercicio de memoria para recordar las frases que el profesor va pronunciando.
  • Trabajar la caligrafía. Tanto si se dictan palabras sueltas como con textos, el alumno trabaja su caligrafía. Dependiendo del ritmo del profesor a la hora de dictar podrá perfeccionarla más o menos, pero en cualquier caso la mejorará y aprenderá a escribir más rápido.

Cinco inventos de niños que te sorprenderán

El 9 de noviembre es el Día del Inventor Internacional y por eso hemos querido recopilar algunos de los inventos de niños más destacados.

Braille
El sistema de lectura para ciegos fue inventado por Louis Braille, un francés de 13 años, a mediados del siglo XIX.

Orejeras
La idea se le ocurrió a Chester Greenwood, un estadounidense de 15 años que ideó las orejeras de pelo para proteger sus orejas del frío. Era 1860.

Polo de hielo
Un despistado niño de 11 años, Frank Epperson, dejó un vaso de soda con una cuchara dentro a la intemperie una noche de invierno de 1905. Al día siguiente se encontró con la bebida helada. Tardó algunos años en patentar la idea, pero finalmente lo hizo y creó su propia marca de polos de hielo.

Trampolín
George Nissen tenía 16 años cuando se le ocurrió crear un trampolín. La idea le vino al ver como los trapecistas rebotaban sobre la red que les protege de las caídas.

Moto de nieve
Joseph-Armand Bombardier vivía en una fría ciudad de Quebec. Arregló un motor Ford T que le había dado su padre y le puso esquís. De esta forma nacía la moto de nieve.

¿Conocías estas historias?

Original manera de enseñar anatomía

Hacer que los alumnos presten atención y se interesen por lo que el profesor explica no siempre es tarea fácil. Por eso algunos maestros ponen en práctica originales métodos que logran impactar tanto a los alumnos como al resto de la sociedad. Lo vimos por ejemplo con la profesora que decoró su aula con elementos de Harry Potter o en el caso del profesor que ideó un método para que los alumnos aprendieran Química jugando a cartas.

Hace poco nos sorprendió la original manera de enseñar anatomía de una profesora de biología de los Países Bajos. Debby Heerkens considera que una educación sorprendente y divertida hace que los alumnos se interesen más por la materia. Así que para enseñar las partes del cuerpo humano, la profesora se vistió con diferentes capas de ropa de lycra con partes del cuerpo estampadas: los músculos en una, los órganos en otra y una más para los huesos. Subida a una mesa y con esa indumentaria consiguió captar la atención de los alumnos y convertirse en una de sus profesoras favoritas.

¿Qué te parece este método? ¿Te atreverías a hacer algo así?

Conoce iNotas, una app ideada por y para profesores de música

Inotas es una aplicación pensada para escuelas y profesores con el objetivo de que los alumnos aprendan las notas musicales con una serie de ejercicios. Si se registran en la aplicación, estos podrán hacer un control con una batería de 30 preguntas cuyos resultados se recogerán en un informe con el porcentaje de aciertos, el tiempo empleado y la calificación final. A este informe tendrá acceso el profesor.

Jaime-CoresHablamos con Jaime Cores, cofundador junto a Antonio Jesús Bocero de la aplicación. Es maestro y ha impartido música en varios colegios. Actualmente es asesor de Educación Primaria en el CEP de Málaga.

¿Cómo surge la idea de desarrollar una aplicación para aprender el nombre de las notas musicales?

La aplicación pretendía ser un complemento a la formación del alumnado del centro donde ejercía como maestro de educación musical, aprovechando los móviles y todo lo que conlleva el aprendizaje con este tipo de dispositivos: ubicuidad, motivación, fácil evaluación…
Todos los años tenía que fotocopiar hojas de lenguaje musical, con los gastos que conllevaba de energía y material. A parte de restarle tiempo a las sesiones de música, pensadas fundamentalmente en mi caso de forma práctica.

¿Qué la diferencia de otras aplicaciones para aprender la notación musical?

La primera, que no es un juego y que todo lo que haga el alumno registrado lo ve el profesor de forma clara en el informe.
La interfaz es válida a partir de los 6 años hacia delante.

¿Cuál ha sido la respuesta del profesorado?

La respuesta del profesorado es muy buena, se puede apreciar en el gran número de docentes inscritos en la app (actualmente 186). Se puede decir que el claustro docente de inotas es el más numeroso que he visto actualmente. Y lo mejor de todo es que sigue avanzando y creciendo por semanas.

¿Y la de los alumnos?

Los alumnos y alumnas aprenden, que es lo más importante. Se puede apreciar en el resultado de los informes. Las valoraciones de Google Play nos dicen de manera individual lo que piensan de inotas muchos de ellos.
Al mismo tiempo he de decir que el registro de discentes no para de crecer. Podemos ver en una gráfica bastante significativa de Google que en menos de un mes el crecimiento ha sido importante (más de quinientos alumnos y alumnas).

¿Por qué es importante que los niños aprendan las notas musicales?

Es evidente que toda aquella persona que no sepa leer una partitura no podrá interpretarla, a no ser que sea de oído. La escolaridad fomenta el estudio de la música desde la más tierna edad de manera obligatoria. A partir de los seis años la música está presente al menos en ocho cursos académicos más. Es lógico que tras todo este tiempo, sepan las notas musicales. Sería muy triste ver como después de este tiempo los escolares no pueden tocar o cantar una canción simple con el instrumento que les ha acompañado durante todo este proceso de enseñanza.

La enseñanza, no solo de las notas musicales sino del lenguaje musical, no es tarea fácil y mucho menos agradable, por lo que habrá que cuidar este aspecto motivando y empatizando con los escolares desde muy temprana edad.

¿Qué beneficios aporta la asignatura de música a los alumnos?

Es sabido que la música tiene beneficios en la formación integral del ser humano en general, socializa a través del canto vocal, instrumental, la danza… que es lo que más trabajamos en el aula. La música tiene muchas facetas. Por ejemplo, a través de los conciertos escolares puede ser el punto de encuentro de toda la comunidad educativa.

¿Se plantean ampliar la aplicación con otro contenido de educación musical más allá de la notación?

Estamos tratando este aspecto en otras áreas del conocimiento, concretamente en Lengua Castellana y Matemáticas.

Esta podría ser la mejor aula tematizada que has visto

Es habitual, especialmente en cursos de infantil y primaria, decorar las aulas. El objetivo es que los niños se sientan a gusto en un espacio que les estimule. En ocasiones, los propios alumnos participan en la decoración del aula, por ejemplo con dibujos, collages, papiroflexia… inspirados en temas que han tratado en clase o en las estaciones, como vimos recientemente en este blog. Pero esta profesora de Estados Unidos ha ido un paso más allá y ha invertido parte de su dinero en transformar la clase para que sus alumnos se sientan como en un libro de Harry Potter. Esta es su manera de intentar inculcarles el amor por la lectura. En el aula no falta detalle, desde la puerta que simula el andén 9 ¾ , donde empiezan los viajes a Hogwarts, hasta una estantería con pociones.

Estamos seguros que vosotros también decoráis las aulas, ¿nos enseñáis la vuestra?

¿Cómo gestionar las emociones en el colegio?

Seguro que muchos habéis visto recientemente la película ‘Del revés’, que ejemplifica cómo las emociones de una niña evolucionan y se vuelven más complejas a medida que crece y debe afrontar cambios en su vida. La gestión de las emociones no es una tarea sencilla ni siquiera para los adultos, pero desde nuestra experiencia, los adultos podemos ayudar a los niños a afrontarlas de la mejor manera posible. La enseñanza de esas competencias emocionales debe ser compartida entre el hogar y la escuela, pues finalmente los niños pasan en ella gran parte de su tiempo. Aquí os dejamos algunas reflexiones que os pueden ser de utilidad:

– Empatía. En alguna ocasión ya hemos hablado de lo importante de potenciar la empatía en clase. Es un valor básico para mantener una buena relación con los demás y puede evitar muchos problemas al grupo. Los niños deben aprender a ponerse en el lugar del otro para calibrar mejor sus acciones y la repercusión que tienen en su entorno.

– Motivación. Las emociones pueden ser el impulso de una acción. Por eso hay que trabajar en emociones que sean reconfortantes y motiven a los alumnos para realizar sus tareas. Satisfacción por la superación personal, positivismo… son actitudes que le ayudarán.

– Crear recuerdos felices. Y con ello no queremos decir que todos deban ser alegres, pero sí que no propiciemos erróneamente malos recuerdos. Por ejemplo, ante una equivocación del niño, es bueno dialogar con él, hacerle consciente de su error y ayudarle a reflexionar sin penalizarlo por él.

– No reprimir los sentimientos. Si habéis visto ‘Del revés’ ya sabréis que reprimir una emoción puede traer muchos problemas. Es mejor que los niños sepan que pueden expresarse libremente, compartir con un adulto de confianza lo que les preocupa, lo que les apena… Debemos demostrarles que pueden contar con nosotros para todo.

– El ejemplo. El ejemplo tiene una poderosa influencia y el maestro es para los niños una de sus principales figuras de referencia. Por ello su comportamiento también es muy importante. Mostrarse optimista, ser amable… son conductas que el niño tenderá a imitar.

¿Añadiríais algún otro consejo a esta lista?

Escuelas Changemaker

Leído el titular, algunos os estaréis preguntando; ¿qué es una escuela Changemaker? Intuiréis que tiene algo que ver con la transformación, con el cambio… En palabras de Ashoka, la entidad que acuña el concepto, se trata de una red mundial de colegios de primaria y secundaria que educan a sus alumnos en habilidades como la empatía, el trabajo en equipo, la creatividad, el liderazgo y la resolución de los problemas. Son escuelas pioneras, que se han adaptado a las necesidades educativas actuales, en sintonía con un mundo en cambio constante, y además son las generadoras de los cambios sociales del futuro.
¿Y qué tiene que hacer o tener una escuela para obtener este reconocimiento?

  • Visión. Centrarse en la persona, no tanto en el contenido. Trabajar competencias como la empatía, el trabajo en equipo o la creatividad.
  • Aprendizaje activo. Los alumnos toman decisiones y asumen responsabilidades. Todo el entorno constituye una oportunidad de aprendizaje por lo que se incluye a padres, gente del barrio, etc.
  • Centro abierto. Comparten su modelo y se prestan al debate para enriquecerse y enriquecer el sistema educativo.
  • Influencia. Son centros activos en su entorno, en el sector y en las redes sociales. Sus resultados académicos están contrastados. Sirven de inspiración al resto de la comunidad educativa.
  • Trabajo en equipo. Un grupo de profesores y otras personas que se preocupan de mantener la visión del centro y conseguir sus objetivos.

Si reúnen estos requisitos es posible que reciban el reconocimiento Changemaker. Para ello la escuela debe ser nominada al título por una red de expertos y superar la evaluación de Ashoka.

El ejemplo del Centro de Formación Padre Piquer de Madrid

Para entender mejor qué significa ser una escuela Changemaker, podemos observar el caso del Centro de Formación Padre Piquer de Madrid, uno de los que ostentan este reconocimiento en España.

Se trata de un centro con más de 1.000 alumnos de 31 nacionalidades distintas. El colegio está situado en un barrio humilde y más del 40% de los alumnos son inmigrantes. Hace unos años el centro tenía graves problemas de absentismo escolar. Hoy éste es prácticamente nulo y todos están encantados; estudiantes, familias y profesores. Lo han conseguido gracias a la metodología que usan desde hace más de 10 años y que podría resumirse en los siguientes puntos:

– Aulas Cooperativas Multitarea. En estas aulas no hay asignaturas ni libros de texto. En lugar de recibir lecciones, los alumnos trabajan en proyectos. Hay entre 50 y 60 alumnos por clase, que son atendidos por 3 profesores. Las mesas y sillas se distribuyen de forma que se pueda trabajar en equipo (por ejemplo en círculos). Se llaman multitarea porque pese a estar todos en un mismo espacio, hay distintos grupos que pueden estar trabajando simultáneamente distintos ámbitos o a diferentes ritmos.

– Aula de enlace. En este aula estudian hasta un máximo de 12 chicos procedentes de otros países que tienen dificultades serias con el idioma o no lo conocen.

– Formación profesional. El centro apuesta firmemente por la Formación Profesional y pueden presumir de una inserción de sus titulados en el mercado laboral que roza el 100%.

Si quieres conocer más a fondo este centro y qué lo llevó a definir su propio proyecto, no te pierdas el siguiente vídeo:

Otras escuelas Changemaker en España son el CEIP Amara Berri (Donostia), O Pelouro (Caldelas de Tui, Pontevedra) y Escuela Sadako (Barcelona).
¿Las conoces?

«Reivindico el derecho de los maestros a sentirse orgullosos del trabajo que hacen»

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Si visitáis la web de Juanjo Fernández, rápidamente os daréis cuenta de que es un entusiasta de la educación. La encabeza el lema “Enseño, escribo…y charlo”, que define sus facetas como profesor y consultor pedagógico de la Fundación Escuela Cristiana de Cataluña, escritor y conferenciante. Con ese entusiasmo que le caracteriza ha respondido a las preguntas de El Aula de Papel Oxford y ha compartido con nosotros interesantes reflexiones.

Será que la educación es un buen tema para debatir pero parece que esté constantemente cuestionada. ¿Qué debería cambiar para que deje de estarlo?

Habría que reencontrar un equilibrio entre recuperar valores e incorporar otros nuevos. Hay que devolver a los maestros la autoridad, reconocerles el oficio. Esto se hace desde la sociedad (haciendo difusión rigurosa y entusiasta de los éxitos de la educación y la escuela, y evitando el sensacionalismo -por parte de todos- al tratar incidentes puntuales y minoritarios), desde la administración y la política (poniéndose de acuerdo para mantener una legislación estable que reconozca la autonomía de los centros y la libertad de elección de las familias), desde las familias (cultivando una actitud de complicidad con la escuela que han elegido para sus hijos) y desde los educadores (trabajando con oficio y alegría y pensando siempre en el alumno).

Tal vez la importancia de la escuela queda a veces diluida entre tantas críticas. Pero usted la reivindica. ¿La escuela salva vidas?

Yo reivindico el derecho de los maestros a sentirse orgullosos del trabajo que hacen, y a liberarse de un cierto complejo autodestructivo de culpabilización, especialmente ante las críticas a la escuela «tradicional». Creo que no podemos estancarnos y dar la espalda a las innovaciones, pero no deberíamos hacer Valores Absolutos de la Innovación (ni de la Creatividad, ni de la Calidad, ni del Emprendimiento, ni de PISA, ni de los Tiempos Pasados…), porque entonces se convierten en una especie de deidades a quien sacrificar las capacidades, los talentos y las iniciativas que, aparentemente, no «encajan». ¡Esto sería idolatría educativa! La Escuela salva vidas, ¡ya lo creo si lo hace! Cada maestro de cada escuela nos podría explicar el caso de aquella niña, de ese chico… De hecho, a menudo son los mismos chicos y chicas (en general los que eran más «trastos») quienes, pasados los años, vuelven a la escuela para agradecer a los maestros su dedicación.

Una de sus charlas dirigidas a educadores lleva por título «El maestro ideal». ¿Nos puede dar 4 pinceladas de cómo debe ser este maestro?

Hace varios años, el dúo de humoristas Cruz y Raya (sí hace tiempo, sí, pero es que yo soy generación Yo Fui a EGB!) Hicieron muy popular aquello de «Si hay que ir, se va; pero ir pa ‘ná es tontería». Pues bien, este es el anti-lema del maestro ideal. El maestro ideal siempre «va» (no importa el lugar, el centro, la edad de los niños, los recursos, los tópicos y prejuicios). Siempre «va» (y educa y propone y venga y vamos) porque NUNCA es «pa ‘ná» y NUNCA es «tontería».

Otra que también hace referencia a un aspecto clave a la hora de educar es «Estrategias para Mejorar la Atención de los Alumnos». ¿Qué debe hacer un maestro para que los alumnos estén atentos?

En primer lugar, dominar la materia que se está enseñando. Da igual si la clase es magistral, o es un proyecto interdisciplinar con gran protagonismo del alumno: si el maestro no se siente seguro, su inseguridad se transmitirá en forma de incapacidad de captar la atención, nerviosismo, comunicación ineficaz… ¡y problemas de disciplina! Si se domina la materia, significa que uno se ha ganado el derecho a hablar sobre lo que se está enseñando, ya sea por experiencia o por estudio.
El segundo requisito es el entusiasmo por la materia. El buen maestro es aquel que vive su materia con pasión, que se está formando constantemente, que tiene un interés constante y creciente por lo que enseña, porque le gusta muchísimo.
Y el tercer requisito es tener muchas ganas de compartirlo con los alumnos, y desear que a través de la materia y del conocimiento de la materia los alumnos hagan crecer sus mejores talentos.
Cuando se cumplen estos tres puntos, hay muchas posibilidades de que cualquier estrategia desarrollada por el maestro atraiga irresistiblemente la atención de los alumnos.

Un maestro debe ser un buen comunicador no sólo para enseñar a los alumnos, sino también a la hora de relacionarse con los demás profesores. ¿Cuál es la clave para comunicarse de forma eficaz?

Todos tendemos a comunicarnos de manera agresiva o pasiva (o combinando las dos estrategias) y transmitimos nuestro estilo comunicativo a nuestros alumnos (y a nuestros hijos). Pero superando estos dos estilos está el asertivo, que nos capacita para defender nuestras posiciones y lograr nuestros objetivos sin necesidad de atacar o menospreciar a los demás. La asertividad es muy atractiva… y no es evidente: ¡hay que entrenarse! Una buena manera puede ser evitar que nos posean los 4 Jinetes del Apocalipsis de la Comunicación: el Rompetímpanos Ofensivo, el Yo-ista Sobrado, el Pitufo Gruñón, y el Vampiro Psíquico. Y para ello, nada mejor que optar por el altruismo, hacer el bien… porque sí: ¡esta es la mejor estrategia comunicativa! Como decía Mary Ward: «Haz el Bien, ¡y Hazlo Bien!»

Dice usted en uno de los documentos que dirige a los maestros que «la difusión no falla cuando llega por una pantalla». ¿Qué le parecen por ejemplo los grupos de padres en Whatsapp? ¿Cree que el profesor también debe intervenir?

Pero también digo que no hay mejor difusión que la recomendación que hace la maestra directamente a los alumnos (sobre todo en cursos de Infantil y Primaria): «la seño ha dicho que …» sigue siendo Palabra de Dios.
En cuanto a los grupos de Whatsapp, es evidente que están pasando por un momento de auto-regulación imprescindible. El Whatsapp es una herramienta extraordinaria, pero hay que utilizarla con conciencia clara de sus posibilidades y limitaciones… y de las nuestras como usuarios. En términos generales, habría que recordar ser muy prudentes, ser siempre respetuosos, no comentar temas personales y tener siempre presente que fácilmente se nos puede ir de las manos. Los grupos de WhatsApp de padres deberían ser estrictamente informativos, muy «planos». Ciertamente, NO debería ser un sustituto de la agenda personal del alumno, ni un foro donde verter críticas de manera indiscriminada. Y no, los profesores no deberían intervenir: ya hay espacios y canales adecuados para la comunicación familia-escuela.

En general, ¿qué papel cree que debe jugar la tecnología en la educación?
El papel que mejor contribuya a la educación. Como herramienta, como entorno, como plataforma, como instrumento… Las posibilidades son casi infinitas, así que conviene seguir apostando por la tecnología para que esté siempre al servicio de la escuela como Espacio Humano, espacio de relación positiva entre personas que se aman y se enseñan y aprenden mutuamente.

Con toda su experiencia tratando con profesores, padres y alumnos, ¿cuál es la principal conclusión que extrae de la situación actual de la educación en nuestro país?

Que vivimos tiempos, más que difíciles, apasionantes. Pero «apasionante» en los dos sentidos de la palabra: «pasión» amorosa, exultante … y «pasión» de sufrir. La inestabilidad legislativa, la desconfianza familia-escuela, la falta de recursos para la educación, el desconcierto en las familias sobre aspectos básicos de hábitos y comportamiento de los hijos, el cansancio -vital, existencial- de los educadores, la diferencia de ritmos entre la irrupción de las TIC y la capacidad de la sociedad de usarlas educativamente…

Entonces, ¿cuáles son los principales retos de futuro en este ámbito?

El principal reto es, como siempre, la educación misma. ¿Cómo educamos a niños y jóvenes? En la educación, qué corresponde a los maestros, a las familias, a la sociedad, y a los mismos alumnos. En mi opinión, parece que las respuestas van por dos caminos: uno que implica la recuperación de la figura del maestro como educador-todoterreno, experto en la materia/materias que imparte, persona coherente y entusiasta que despierta las mejores cualidades de los alumnos ; y otro camino (que no es excluyente) que apostaría más decididamente por una transformación radical de la escuela desde los aspectos más formales (espacios, mobiliario) los más pedagógicos (construcción del conocimiento, proyectos intergeneracionales, inteligencias múltiples, trabajo por competencias, aprendizaje basado en problemas). Creo que cualquier opción puede ser buena, si la planteamos y la llevamos a cabo desde la humildad y la coherencia, y con una propuesta gozosa de valores. Y personalmente, me apuntaría a la propuesta que hizo Pere Vergès: «Si tienes entusiasmo y vibras ante las cosas, y te pasas de vez en cuando el papel de lija de la sensibilidad por las puntas del espíritu, ve en nombre de Dios, que las puertas te serán abiertas «. Pues venga, ¡a abrir puertas!