«Animar y motivar es algo que los maestros solemos hacer con mucha frecuencia»

Iván de la Cruz es profesor de sexto de primaria del colegio San Gabriel (Alcalá de Henares). Hace unos días lo conocimos a través de varios medios de comunicación que recogían la carta que mandó a sus alumnos tras las vacaciones de Semana Santa para darles ánimos en la recta final del curso.

¿Qué te llevó a escribir esa carta?
Para los alumnos el tercer trimestre siempre es difícil: cansancio, se acerca el verano, final de curso… Por ello, vi necesario escribirles una carta que les llevase a vencer todas aquellas actitudes que les pudieran impedir recoger los frutos que habían estado cultivando durante todo el curso. Aproveché las vacaciones de Semana Santa para pensar detenidamente cómo hacerlo de la mejor formar posible.

¿Qué te dijeron los alumnos?
Algunos de ellos, el primer día de clase me dieron las gracias y me expresaron que les hizo mucha ilusión. Otros lo fueron haciendo poco a poco a lo largo de la semana: en el recreo, al terminar las clases… Estaban algo sorprendidos y muy agradecidos. ¡Incluso alguno la tiene enmarcada en su habitación!

¿Alguno se animó a responderte con una carta?
Los alumnos no se han animado a responder pero han sido muchos los padres que me han escrito un mail agradeciendo la iniciativa y expresando lo positivo de la misma.

De hecho, la carta se hizo viral gracias a un padre que la compartió en una red social. ¿Cómo valoras la reacción general de los padres?
La reacción de los padres ha sido muy positiva. Están muy agradecidos y han encontrado en la carta un apoyo más para seguir animando a sus hijos a que estudien, se esfuercen, y den lo mejor de sí mismos. Creo que ha sido un eslabón de unión entre ellos y yo, entre el colegio y la familia.

Y tus colegas de profesión, ¿cómo han reaccionado?
Reconozco que muchos maestros y profesores realizan acciones similares a esta. En este caso ha tenido repercusión mediática, pero animar y motivar es algo que los maestros solemos hacer con mucha frecuencia. En mi centro educativo me han felicitado mucho y se ha creado un ambiente muy especial en el que unos y otros nos animamos a tener iniciativas como esta.

La motivación es esencial para que los alumnos aprendan y esta es una buena iniciativa para motivarlos. ¿Has llevado a cabo otras iniciativas en este sentido?
Como decía el padre que publicó la carta, esta no es una acción aislada, sino que es la guinda de un pastel que he ido cocinando, preparando y decorando a lo largo de dos años. Para mí la motivación es esencial, es el motor que nos mueve a todos, tanto a alumnos como a profesores y padres, y podría decir que a todas las personas en general. Con mis alumnos desarrollo muchas acciones motivadoras: avatares personalizados para cada uno, gamificación en el aprendizaje, refuerzo positivo, equipos de trabajo en el aula, concursos… Pero todas estas acciones solo son eficaces porque ellos sienten y saben que me preocupo por ellos y quiero sacar lo mejor que llevan dentro. De lo contrario, serían acciones vacías y no darían ningún resultado.

En líneas generales, ¿qué crees que debe hacer o qué actitud debe tener un profesor para captar la atención de sus alumnos y que se interesen por la materia?
El primer paso es ponerse en su lugar. La empatía en el profesorado es esencial. A veces caemos en la tentación de poner por encima el contenido o el temario. Lo principal es descubrir cómo aprenden, qué les llama la atención y, a partir de ahí, trabajar los contenidos. Los maestros debemos ser expertos en didáctica y metodología con una gran capacidad de adaptación a los alumnos.

Eres profesor de sexto de primaria, así que el próximo curso tus alumnos empezarán la educación secundaria. ¿Qué consejos les darías para su nueva etapa?
Esta pregunta me la hacen los padres cada año y siempre contesto lo mismo; estudio diario y constancia. El cambio es difícil pero si un alumno ha adquirido en Primaria el hábito de estudiar un poco cada día, podrá afrontar la Educación Secundaria con garantías. También hay que recordar que en esta nueva etapa se producen en ellos cambios a nivel físico, psicológico y es necesario que, desde casa y la escuela, se haga un buen seguimiento para que la transición sea adecuada y no se sientan perdidos.

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Esta es una de las cartas que Iván mandó a sus alumnos para darles ánimos al inicio del último trimestre del curso.

Flipped Classroom o Aula Invertida

Una de las tendencias educativas es la denominada ‘Flipped Classroom’ o ‘Aula Invertida’ que, como su nombre indica, invierte los procesos de aprendizaje. Tradicionalmente el maestro explica en clase la materia y pone ejercicios para que los alumnos trabajen en casa. El Aula Invertida funciona al revés. El maestro manda el temario a los alumnos para que lo lean o lo vean antes de asistir a clase. Los materiales pueden ser vídeos, textos, infografías, etc. De esta manera, en el aula se pueden dedicar a realizar proyectos y poner en práctica los conocimientos adquiridos y resolver posibles dudas.

El método fue ideado por dos profesores de química de Colorado, Jonathan Bergmann y Aaron Sams, que comprobaron como con este nuevo enfoque de la enseñanza las calificaciones de los alumnos mejoraban. Además, tiene otra ventaja asociada, que de hecho fue la razón por la que invirtieron las clases, y es que algunos alumnos pierden días de clase por causas como por ejemplo una enfermedad. Para ayudar a estos alumnos que no habían podido asistir a clase Bergmann y Sans empezaron a grabar y distribuir vídeos con las explicaciones. Además, comprobaron que el método permite al profesor centrarse más en las necesidades individuales de cada alumno.
En resumen, Flipped Classroom o Aula Invertida es un método que permite:

– Que los maestros puedan dedicar más tiempo a la diversidad.
– Compartir la información y conocimiento entre maestros, con los alumnos, las familias y la comunidad.
– Los alumnos pueden acceder a los contenidos facilitados por el profesor repetidamente.
– Se crea un ambiente de aprendizaje colaborativo en el aula.
– Las familias se involucran desde el inicio en el proceso de aprendizaje
Fuente: theflippedclassroom.es

¿Quieres conocer algunas experiencias educativas relacionadas con Flipped Classroom? Educ@conTIC ha recogido algunas aquí.

Nuevos cuadernos con pauta estrecha

Pauta_2_5_estrechaPara la iniciación a la escritura, una interesante opción en cuanto al rayado adecuado es la pauta o la doble línea. La hay ancha (pauta 3,5 mm) y estrecha (pauta 2,5 mm).

Oxford ha presentado recientemente nuevos cuadernos con pauta estrecha. A las libretas grapadas , ahora se suman los cuadernos con espiral, disponibles en formato 4º y formato folio. También está disponible en la versión de la libreta grapada Openflex. Además, están disponibles en varios colores, para poder diferenciarlos por asignaturas.

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Si quieres ver más cuadernos con pauta estrecha u otro tipo de rayado no te pierdas nuestra aplicación de listas escolares: https://www.elauladepapeloxford.com/listas

Día Mundial de la Bicicleta

El 19 de abril es el “Día mundial de la bicicleta”, un buen momento para fomentar una movilidad sostenible. Muchos colegios dedican este día a concienciar a los más pequeños sobre los beneficios de usar este medio de transporte y también aprovechan para trabajar la educación vial. Hemos recopilado algunos ejemplos de actividades para este día. Dependiendo de la edad de los alumnos, de la ciudad o de los recursos se puede hacer una u otra. También es aconsejable buscar sinergias con organizaciones que promueven el uso de la bicicleta y que nos pueden ayudar a organizar estas actividades.

Dibujar y pintar señales de tráfico. Servirá para que los más pequeños se familiaricen con las señales de una manera divertida.
Trazar un circuito en el patio con señales de tráfico como el Stop, el paso de peatones, etc. Lo ideal sería disponer de una o más bicicletas para poder hacer el circuito con ella.
– Otra opción es crear una circuito de habilidad. Con conos podemos crear zigzags o poner rampas. Esta puede ser una actividad de la clase de Educación Física.
Bicicletada escolar por el municipio. Para esta actividad es conveniente contar con la ayuda del ayuntamiento para garantizar la seguridad de todos los participantes durante la salida. Puede ser una actividad coordinada con varios centros en la que participen alumnos de distintos cursos e incluso hacerla extensiva a los padres.

También os aconsejamos visitar la página www.conbicialcole.com, una iniciativa promovida por Conbici con el apoyo del Ministerio de Medio Ambiente que tiene como objetivo introducir la bicicleta en la cotidianeidad de la escuela. Os puede ser especialmente útil su proyecto pedagógico para alumnos de primaria.

¿Vais a hacer alguna de estas actividades en el Día Mundial de la Bicicleta?

Motivos y trucos para desconectar

Los días de vacaciones, sean muchos o pocos, son para descansar del trabajo. No se trata de pasarnos todo el día en la cama, sino de hacer cosas que la falta de tiempo no nos permite hacer normalmente, tomarnos los días con más calma, disfrutar y cargarnos de energía positiva para volver al trabajo con ánimos. Aquí tienes cinco motivos y cinco trucos para desconectar.

Motivos para desconectar:
– Disfrutar de la familia y amigos a tiempo completo.
– Recuperar energías para volver con fuerzas renovadas al trabajo.
– Hacer actividades que te apetecen pero que no son compatibles con tus horarios de trabajo.
– Meditar. Cuando bajamos el ritmo es un buen momento para reflexionar y ordenar ideas.
– Reducir el estrés y ganar en bienestar físico y mental.

Trucos para desconectar:
– Haz un viaje o ve de excursión. En función del presupuesto puedes hacer una escapada o visitar los pueblos de tu zona.
– Haz deporte. Andar por la montaña o por la playa, correr, ir en bicicleta… tu cabeza solo estará pendiente del camino y del paisaje.
– Empieza un libro. Fantasía, historia…tú eliges el género pero asegúrate de que haga volar tu imaginación.
– Descansa del teléfono móvil, de la Tablet, del ordenador… En definitiva, descansa de cualquier cosa que te recuerde al trabajo.
– Y por supuesto… ¡Disfruta de las vacaciones!

Teacher’s Book, la solución integral para el docente

El nuevo Teacher’s Book de Oxford es uno de los cuadernos más completos que hayas visto nunca. Ideado para facilitar la vida a los docentes, satisface muchas de sus necesidades organizativas. Además se puede escanear con la aplicación Pen to Plan y crear un pdf para consultar donde y cuando quieras o compartirlo. La aplicación también permite crear recordatorios y alarmas en el móvil, para que no se pase nada por alto.

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¿Qué contiene el Teacher’s Book?
Hojas para evaluaciones, programación, tutorías, notas, un cuadernillo independiente para ausencias y retrasos y una agenda mensual para todo el curso.teacher-book-oxford-cuaderno-profesores

¿Cómo es el Teacher’s Book?
– Formato A4
– Tapas integradas de plástico con solapa y cierre con goma
– Incluye 3 separadores extraíbles y reposicionables además de una regla-marcador de página con adhesivos reposicionables
– Papel Optik Paper exclusivo de Oxford, en el que la tinta no traspasa
– Disponible en color azul metalizado o gris antracita

¿Qué es Oxford Pen to Plan?
Pen to Plan es la app con la que podrás:
– Escanear las páginas de tu Teacher’s Book para tener una copia de seguridad
– Compartir tus notas con los compañeros
– Crear alarmas y recordatorios

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¡Haz tu vida más fácil con el Teacher’s Book de Oxford!

Más información en www.oxfordpentoplan.com

¿Necesitas plantillas de listados de alumnos? Descárgalas aquí.

“Parte del temor que tienen los alumnos a las matemáticas surge de la poca confianza que tienen en sí mismos”

matematicas-cercanasAmadeo Artacho es la persona que hay detrás de matematicascercanas.com, un blog que nació en enero de 2014 a raíz de un curso sobre Diseño de Blogs Educativos que hizo. Hacía poco había acabado el Máster en Formación de Profesorado de Educación Secundaria en la especialidad de matemáticas y de ahí la temática del blog. Acabado el curso, Artacho decidió seguir con el blog y darle salida a través de las redes sociales. En estos dos años ha conseguido acercar las matemáticas a una comunidad de miles de seguidores. Hablamos con él sobre la materia y la forma de enseñarla en los colegios.

¿Qué tiene de especial matematicascercanas.com?
Es un blog que tiene una personalidad propia y diferenciada, que trata los temas de formas muy variadas y siempre de manera entretenida, sencilla y sin dar por hecho nada, con buenas dosis de humor, mucho sentido didáctico y poniéndose siempre en el lugar de quien lo está visitando. Como muchas personas me han comentado, te acerca las matemáticas casi sin que te des cuenta, y eso hace que sea accesible para todo el mundo.

Se define a sí mismo como un apasionado de las matemáticas, “pero de las de verdad”. ¿A qué se refiere?
Obviamente no quiero decir que haya matemáticas como tal que no sean de verdad, al margen de que la matemática en si está basada en conceptos y entidades abstractas. Me refiero más bien a la forma de enfocarlas y entenderlas. Para mí, estas matemáticas que llamo “de verdad” son las que hacen y permiten pensar. No se trata de coger una fórmula que no sabemos de dónde viene y obtener un resultado sustituyendo valores en ella; eso, al fin y al cabo, es “calcular”. Matemáticas sería partir de una situación, analizarla, razonar, decidir qué caminos o estrategias seguir y, aprovechando lo que ya sabemos y lo que vamos descubriendo, llegar a resolverla. En ese camino las fórmulas no son el fin en sí, sino una herramienta del proceso matemático.

Matemáticas es una de las asignaturas más temidas en el colegio. ¿A qué cree que se debe?
En mi opinión, son varias las razones o causas que llevan a esta situación, y están relacionadas. Entre ellas están la metodología que se ha seguido hasta ahora en la enseñanza de las matemáticas, el currículo de la propia asignatura, la falta de motivación y el clima social adverso que existe, tanto por parte de los estudiantes, como de los padres y de la sociedad en general.

¿En qué se basa ese clima social adverso?
Buena parte del temor que tienen los alumnos a las matemáticas surge de la poca confianza que tienen en sí mismos y en lo que pueden aprender. Durante muchos años nos ha acompañado la errónea idea de que si no entiendes las matemáticas es porque eres menos inteligente. Pero yo me pregunto ¿cómo vas a entender las matemáticas si nadie te ha enseñado a entenderlas? La forma como se han venido enfocando y evaluando las matemáticas durante mucho tiempo ha generado un miedo en los alumnos al error, a equivocarse delante de los demás y parecer “menos listos”. Por otra parte, el no haber sabido tratarla como lo que es, una herramienta eminentemente práctica, útil y necesaria para el día a día, no ha hecho otra cosa que alejarla aún más.

Apuntaba también al método de enseñanza usado hasta ahora como uno de los motivos de su impopularidad. Esto coincidiría con la opinión de algunos expertos que consideran que la enseñanza de las matemáticas se hace mal en la mayoría de colegios.
Tendemos a enseñar como nos han enseñado a nosotros, y se tiene reticencia a que se enseñe a nuestros hijos de forma diferente. Pero, si analizamos los resultados, parece claro que algo no se está haciendo bien. Y no me refiero tanto a los resultados de aprobados en la materia pues, tal y como ha estado planteada hasta ahora la enseñanza de las matemáticas y, sobre todo, su evaluación, un alumno puede haber obtenido buenos resultados y, sin embargo, no saber construir y pensar con las matemáticas. Y esto último es un claro indicativo de que no se está enseñando correctamente.

¿Qué se está haciendo mal?
Se enseñan algoritmos de cálculo, a sumar, restar, multiplicar… expresiones y fórmulas para calcular, procedimientos para resolver ecuaciones, etc. Se inunda a los alumnos a ejercicios repetitivos y en su mayor parte mecánicos y, al final, se pretende que resuelvan algunos problemas que, por lo general, ni son reales ni se acercan para nada a los intereses del alumno. Se quiere enseñar la resolución de problemas antes que enseñar a entenderlos. Lo normal es que se les haga un mundo y, como suelen expresar no con falta de razón, no entiendan nada.

¿Cómo debería ser la enseñanza de las matemáticas?
En mi opinión, la metodología a seguir debería ser justo la contraria. Se debería partir de situaciones reales y sencillas, lo más próximas posibles al alumno, para que se sientan identificados con ellas y despierten su interés. A partir de ahí, ayudarles a analizar, experimentar, hacerse preguntas… Y que los conceptos y los mecanismos de cálculo y de resolución surjan siempre ligados a un por qué y con una evidente utilidad práctica. De esta manera generamos pensamiento.

¿Cómo debe un profesor enfocar sus clases para que los alumnos estén motivados con las matemáticas?
Hay que partir de que la labor del docente es muy complicada y de que conseguir todo esto que he hablado antes no es precisamente sencillo. Por otra parte, en el aula el grupo es heterogéneo y las inquietudes, motivaciones, circunstancias y capacidades de los alumnos pueden ser muy diferentes.

Es fundamental que el profesor involucre al alumno en su propio aprendizaje. Es la única manera de que realmente lo sienta suyo y esté motivado para aprender. Para ello, se debe partir desde el que aprende, ponerse en su lugar y, muy importante, escuchar. Hay una frase que dijo el profesor José Antonio Fernández Bravo que resume muy bien esta idea: “Hay que escuchar, hay que empezar a hablar para escucharles a ellos, no para que te escuchen a ti”. Tiene que haber comunicación entre el profesor y los alumnos, y el primero debe ser un mediador de los aprendizajes de los segundos. El profesor debe organizar toda esa información que los alumnos han ido descubriendo, y que muy probablemente estará desorganizada, para que encuentren regularidades y extraigan de ellos mismos conclusiones. Debe ser algo que construyan ellos.

¿Algún otro consejo?
Considero que es bueno recurrir a todo aquello que pueda hacer más dinámico y entretenido el aprendizaje de las matemáticas y que, en definitiva facilite un mejor ambiente en el aula y que los alumnos disfruten. En edades más tempranas es muy recomendable utilizar materiales manipulativos y recurrir al juego. El humor y la sorpresa, siempre relacionados con las matemáticas, son dos recursos que pueden ayudar mucho a despertar la atención y el interés de los alumnos, y las matemáticas precisamente pueden generar fácilmente sorpresa. Por eso me gusta incluir bastantes recursos de este tipo en el blog que puedan servir de ayuda en las clases. Y, por supuesto, se cuenta con la ayuda de las nuevas tecnologías. Hay recursos y herramientas que permiten experimentar, descubrir y comprender las matemáticas con mayor facilidad.

Pongamos un ejemplo… las tablas de multiplicar. Los métodos van desde memorizarlas a base de repetírselas mentalmente las veces que haga falta hasta canciones. ¿Cuál es su opinión?

Habría que preguntarse primero si realmente es necesario memorizar las tablas de multiplicar. Personalmente considero que sí que hay que saberse las multiplicaciones básicas, porque es algo necesario para el cálculo mental, la estimación y el desarrollo del sentido numérico y, además, nos proporciona agilidad en otros cálculos donde las vamos a utilizar.

¿Cuál es la mejor forma de enseñarlas?
No tiene mucho sentido aprenderse las tablas de memoria sin saber muy bien lo que estamos haciendo. Es necesario que los alumnos comprendan el concepto de multiplicación como equivalente a una suma repetida de una misma cantidad, y que además se den cuenta de que en tres filas de cinco caramelos hay el mismo número de caramelos que en cinco filas de tres caramelos.

Es conveniente enseñar a identificar, analizar y resolver problemas de multiplicar antes de enseñar a multiplicar, y que los propios alumnos vayan construyendo su propia tabla, pues es la única manera de que comprendan lo que están haciendo al multiplicar. Para ello, puede ser muy útil recurrir a la manipulación de objetos o materiales estructurados, como por ejemplo las regletas de colores, para después pasar a la representación simbólica. Una vez que se ha conseguido esto, es el momento de afrontar la memorización de las tablas que, muy probablemente, ya las sepan en su mayor parte y, además, habrá surgido como una necesidad y con un sentido práctico. También es positivo, porque además es algo que les gusta mucho y les despierta la curiosidad, utilizar mecanismos de refuerzo como, por ejemplo, la multiplicación con los dedos de las manos (en el blog hay una entrada explicando cómo y por qué funciona este método).

Algún niño atrevido (y algún adulto también) puede replicar que para eso ya tiene la calculadora. ¿Cuál sería su respuesta?
La calculadora es una herramienta muy útil para agilizar los cálculos en la resolución de problemas, pero su uso no reemplaza el razonamiento y, en la enseñanza de las matemáticas lo más importante es el razonamiento. La calculadora nos va a dar el resultado de la multiplicación que nosotros introduzcamos y si hemos cometido un error al hacerlo el resultado no va a ser el que queríamos, por lo que debemos saber detectarlo.

En Japón estaban preocupados por el uso de las calculadoras y decidieron recuperar el ábaco hace décadas. En España hay una creciente demanda de este método. ¿Cree que se debería potenciar su uso?
El uso del ábaco ayuda a los niños a desarrollar capacidades cognitivas como la concentración, la orientación espacial, la memoria operativa y asociativa, la formación de conceptos, y mejora su creatividad y capacidad en la resolución de problemas. Parece claro que potenciar su uso en las escuelas, sobre todo a edades tempranas, puede ser muy positivo para ellos.

Algunos colegios apuestan por impartir matemáticas por niveles, dividiendo un curso en varios grupos según los conocimientos o habilidades de los alumnos. ¿Le parece adecuada esta medida?
Sobre este tema hay opiniones en uno y otro sentido. Personalmente no considero que sea positivo hacer este tipo de agrupamientos homogéneos por niveles dentro de un mismo curso. Si bien en principio parece que puede ayudar a los profesores a dirigir la enseñanza de la clase a las necesidades específicas de cada grupo y algunos estudiantes pueden llegar a alcanzar un alto rendimiento de esta manera, el efecto negativo en el resto de alumnos es mucho mayor. Haciendo este tipo de agrupaciones se establecen diferencias en las posibilidades de aprendizaje y, como consecuencia, se desmotiva a un gran número de alumnos que no sienten que se les esté dando igualdad de oportunidades para poder triunfar. Se deja en el camino a muchos alumnos que, si sus padres, profesores y centros educativos tuvieran mayores expectativas para ellos, probablemente se beneficiarían y obtendrían mejores resultados.

¿Cuál sería la alternativa ideal para que todos los alumnos puedan desarrollar su máximo potencial?
Considero que es mucho más enriquecedor recurrir a agrupamientos flexibles en el aula y más heterogéneos. Se aporta una mayor diversidad y con ello que los alumnos interaccionen de forma diferente y con compañeros distintos, pudiendo participar y trabajar según sus preferencias, potencial e intereses. Es muy importante que los alumnos aprendan y sepan socializarse y trabajar en diferentes agrupamientos, y se deben intentar aprovechar para responder a las necesidades de todos ellos. Puede resultar más complicado y requerir de un mayor esfuerzo por parte de los docentes, pero estaremos dando una educación integral y a todos los alumnos.

Móviles en el aula, ¿a favor o en contra?

La tecnología forma parte de nuestras vidas y cada vez son más los que se muestran favorables a usar los móviles en clase como herramienta para el aprendizaje. Aun así también existen voces críticas. Hemos recogido algunos argumentos a favor y en contra.

A favor:
– Ser consecuentes con la realidad. Vivimos conectados a la tecnología y en el aula tenemos una buena oportunidad para educar en su buen uso.
– Desarrollar la competencia digital. Es decir, que los alumnos se informen, aprendan y se comuniquen correctamente usando las TIC.
– Usar apps y recursos digitales (juegos, audiovisuales, etc.) para aumentar el interés y la motivación en la materia.
– Acceso a gran cantidad de información rápidamente.
Aprendizaje colaborativo. Los alumnos pueden compartir sus tareas, dudas o conocimientos desde donde sea. Un ejemplo es la aplicación Scribzee, con la cual pueden escanear fácilmente sus apuntes, tenerlos ordenados y disponibles en cualquier lugar y momento y compartirlos con sus compañeros.

En contra:
– Falta de formación del profesorado. No todos los docentes tienen los conocimientos necesarios para incluir el uso del móvil en sus clases.
– Hay que enseñar a los niños a desconectar y a no ser dependientes del móvil.
Limita el desarrollo de la imaginación en los niños pequeños.
– Puede incidir en la desigualdad económica entre alumnos. No todas las familias tienen el mismo poder adquisitivo.
– Es una fuente de distracción. Además de apps educativas y otros recursos pedagógicos, en el móvil también hay redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea con las que los alumnos pueden dedicarse a otros asuntos que no tengan que ver con la clase.

Estos son solo algunos argumentos. ¿Cuál es tu opinión?

Pacto de Estado para la educación

Hace unos días, las reales academias españolas exigieron por primera vez un Pacto de Estado para la educación. Su motivación principal: la volatilidad de la legislación en materia educativa.

El Instituto de España, organismo integrado por las nueve reales academias españolas, reclama el pacto de forma urgente y señala que muchos españoles lo consideran inaplazable y fundamental. También apuntan que tras décadas de reformas sucesivas, tanto en primaria y secundaria como en niveles superiores, estas no han dado los resultados esperados. De hecho, aseguran que “la situación actual de nuestra enseñanza no es boyante”, tal como advierten varios informes internacionales, tanto en lo que se refiere a fracaso escolar (en torno al 20%) como a la competencia alcanzada por los alumnos españoles en las distintas materias principales al finalizar cada ciclo educativo. En su opinión, ha fallado la estabilidad de los objetivos que el sistema debería perseguir con independencia del contexto político.

Para ello reivindican la figura del profesor, sobre la cuál “debe asentarse todo el proceso educativo”, y apuntan al menosprecio de su autoridad por parte de algunos padres y alumnos como uno de los problemas más graves de nuestro sistema educativo.

Creen que no sería difícil diseñar un pacto de Estado con unos objetivos y prioridades consensuadas y estables especialmente en las etapas preuniversitarias, que incluya “las dos culturas: la científica y la humanística”. Consideran que esta es la única solución a los problemas, carencias y contradicciones del sistema; un pacto de Estado que asegure “una educación programada con continuidad en el tiempo, medios suficientes y objetivos bien definidos, en aras del bien común”.

Puedes leer el manifiesto completo aquí.

¿Suscribes el manifiesto del Instituto de España?

“Falta mucha formación e información para que todos los niños con dislexia estén bien atendidos”

logodisfamLa dislexia es un trastorno crónico que afecta al aprendizaje de la lectoescritura y se da en personas que no presentan ningún hándicap físico, psíquico ni sociocultural. Se calcula que un 10% de la población en España es disléxica y que este trastorno estaría detrás de un alto porcentaje de casos de abandono escolar. Para saber más sobre la dislexia, cómo detectarla y cómo ayudar a niños con este trastorno, hemos hablado con Araceli Salas, fundadora y vicepresidenta de la Asociación de Dislexia y Familia Disfam.

La historia de la fundación de Disfam refleja el caso de muchas familias angustiadas ante la falta de un diagnostico. ¿Qué señales nos pueden indicar que un niño tiene dislexia?
No hay dos casos idénticos. Hay que huir de esa idea que tienen la mayoría de personas de que los disléxicos tienen unos síntomas claros como puede ser girar las letras. Algunos disléxicos lo hacen pero no todos.

Entonces, ¿cómo podemos saber si lo es?
Yo siempre digo que cuando un niño es curioso, inteligente, se preocupa por lo que le rodea, pero no va bien en lectoescritura, la rechaza y vemos que lo está pasando mal, algo pasa. Puede ser dislexia o un retraso lectoescritor, pero hay que intervenir.
Algunos síntomas pueden ser las dificultades para distinguir derecha e izquierda, dificultades con las nociones de espacio y tiempo, dificultades para aprender las tablas de multiplicar, despistes, etc.

Pero dice que los síntomas no son los mismos en todos los casos. ¿Cómo podemos distinguir realmente cuándo se trata de dislexia?
Existen unos protocolos de detección y actuación (Prodislex) que van desde infantil hasta bachillerato, pasando por la formación profesional. Se pueden descargar de forma gratuita.
Si hay alguna familia o algún profesor que sospeche que un niño es disléxico puede descargar el protocolo correspondiente y mirar cuáles son los síntomas más frecuentes de esa edad.

Además de tener en cuenta estos protocolos, ¿cómo debería actuar un profesor ante un posible caso de dislexia?
Lo primero es descargar el protocolo y compartirlo con la familia, para comparar la visión de lo que está pasando en casa y en el colegio. Si vemos que hay síntomas que coinciden, sobre todo en lectoescritura, organización y planificación, debemos derivar al niño a un especialista, ya sea del equipo del colegio (orientadores) o un psicólogo especializado en dificultades de aprendizaje.

¿Cree que los colegios están preparados para detectar estos problemas?
Se ha avanzado mucho, pero aun falta mucho por hacer. Hay profesores que están muy preparados (han hecho cursos, han asistido a congresos o se han asesorado a través de asociaciones como la nuestra), pero hay que tener la suerte de que te toque ese profesor.
Existe legislación al respecto y lo que deberían hacer todas las comunidades autónomas es dar una formación mínima a todo el profesorado para saber detectar estos casos y cómo actuar.

Aseguran desde Disfam que la dislexia no es compatible con nuestro sistema educativo. ¿Qué sistema sería óptimo?
La metodología que mejor funciona con niños y adolescentes con dislexia es la multisensorial. Debe ser una metodología muy significativa, con temas muy cercanos al alumno y que propicie un aprendizaje interactivo, en el que el niño sea protagonista. Es cierto que cada vez hay más escuelas que trabajan por proyectos. Esa metodología siempre ayudará más que la tradicional, que ya a niños sin ningún trastorno de aprendizaje les resulta muy aburrida. Para los niños con dislexia es imprescindible otra forma de aprender.
También hay que tener claro que la metodología no hace que la dislexia desaparezca; la metodología no es la causa. Pero sí puede ayudar mucho.

En un plano más práctico, ¿qué clase de ejercicios se recomiendan para niños con dislexia?
Necesitan reconocer y poder integrar los sonidos que van con cada letra. Debemos buscar un método fonológico. Por ejemplo, cuando estamos aprendiendo la letra “U” nos muestran un dibujo de uvas, como palabra que empieza con esa letra. Los niños con dislexia necesitarían relacionarlo con el sonido y las uvas no servirían. Podríamos poner un fantasma, cuyo sonido sería “Uuuu”. Necesitan relacionar imágenes con los sonidos.

¿A qué edad se puede saber si un niño es disléxico?
El diagnóstico se debe hacer a partir de los 7 años. Antes, aunque no se pueda diagnosticar, podemos apreciar algunos síntomas y es importante intervenir de forma temprana si los detectamos. Finalmente puede ser un retraso lectoescritor o madurativo, pero si lo trabajamos estaremos ayudándoles de cualquier forma y si finalmente se trata de dislexia habremos empezado a trabajarla de forma temprana, dándole herramientas al niño. En ningún caso es dañina la intervención temprana.

Tras el diagnóstico, ¿cuales son los pasos a seguir?
Después del diagnóstico el niño necesita una adaptación no significativa, es decir, debe ser una adaptación metodológica o de acceso, en la que el niño tiene los mismos contenidos que sus compañeros, pero la metodología debe ser diferente si queremos que el niño tenga éxito. Así evitamos las secuelas emocionales.

¿Cuáles son esas secuelas?
El niño con dislexia tiene que ir cada día a clase, tiene un montón de asignaturas y tiene que hacer un sobreesfuerzo que nadie reconoce porque no es visible. Familia y profesores pueden pensar que les están tomando el pelo o que son niños vagos. Cuando un niño con 5 años no está motivado para aprender no podemos quedarnos con la etiqueta de “el niño es vago”.

Lo peor de la dislexia no es la dislexia en sí sino las consecuencias de no haber sido bien tratada o bien entendida. Hablamos de ansiedad, estrés, trastornos del sueño e incluso afectaciones del sistema inmunológico a causa del estrés que pueden derivar en enfermedades. También se dan casos de acoso porque son un blanco fácil.

Hemos publicado el cuento “Hugo tiene dislexia”, con el que buscamos concienciar y también prevenir el bullying. Este cuento sirve para trabajar la parte emocional. Se suele dar mucha importancia a la parte académica, pero la emocional también se debe trabajar, para que el niño sepa lo que le pasa, lo acepte y normalice el trastorno. Hay familias que lo ocultan a los niños. Nuestra recomendación en este sentido es muy clara: el niño debe saber qué le pasa y poder compartirlo en casa y en el colegio.

Disfam ya ha cumplido 14 años. ¿Qué balance hace de todo este tiempo?
Hay que tener en cuenta que partimos de cero. Cuando empezamos, estos niños estaban totalmente desamparados a nivel legislativo. No había ningún tipo de ley que reconociera a los alumnos con dificultades específicas de aprendizaje. Tuvimos que trabajar mucho para que estuvieran reconocidas en una ley orgánica y con cada comunidad autónoma para su aplicación. Pero aun falta mucha formación e información para que todos los niños con dislexia estén bien atendidos.
Uno de los logros de los que nos sentimos más orgullosos es de tener una selectividad adaptada en Baleares. Los contenidos son los mismos pero tienen más tiempo y pueden utilizar el ordenador y el corrector.