“Todas las personas quieren aprender, sin embargo no todos aprendemos de la misma manera”

Ana-Embid-Coaching-Educativo-2Ana Embid es coach educativo, ejecutivo, político y social. Desempeña su labor a través de Coaching para empezar. Hablamos con ella para conocer sus puntos de vista como experta en Coaching Educativo y ahondar en este concepto.

¿Cómo defines el Coaching Educativo? ¿En qué consiste?
El Coaching es un método de aprendizaje que se produce por la reflexión de las preguntas que realiza el coach a quien desee conseguir un objetivo y por sí mismo no lo alcanza. El Coaching Educativo es el conjunto de las herramientas que se facilitan para adquirir habilidades y competencias en el aprendizaje en los Centros Educativos, tanto a profesores, tutores, dirección, alumnos y padres.
A través del Coaching, cambiamos el punto de observación que tenemos, mejoramos las relaciones, intensificamos las fortalezas de cada uno, respetando y valorando las particularidades del alumno (de la persona) y fomentamos la autoestima, con el único fin de que los alumnos den lo mejor de sí mismo y sepan orientarse hacia la excelencia, entendiendo que la excelencia es dar lo mejor de uno mismo, sin comparaciones ni competiciones.

¿Qué te llevó a especializarte en coaching educativo?
Cuando me formaba como Coach, pensé que si desde el colegio, cuando somos pequeñitos, nos ofrecieran estas herramientas, si los profesores tuvieran estas competencias de Coaching, los alumnos serían mejores y los resultados serían los soñados por todos (profesores, alumnos y padres). Sin embargo, la educación de mi época estaba más pendiente de las modelos educativos que de los alumnos. No se ocupaban de las personas, sino de las normas y los resultados finales. Sirva como ejemplo la experiencia que me contó un profesor retirado. Con ella se puede apreciar cómo va cambiando la educación. Afortunadamente poco a poco se van incluyendo las competencias de Coaching en los doctorados y másteres.

El coaching educativo tiene como objetivo motivar a los alumnos, pero no es una tarea sencilla…
El Coaching consiste en que las personas seamos capaces de conseguir nuestros sueños. El Coaching aplicado en la educación y en quienes son los responsables de ella entrena a las personas en habilidades de comunicación, respeta a las personas como seres legítimos únicos dando valor a su personalidad, potencia el respeto hacia uno mismo y su prójimo, enseña a realizar juicios basados únicamente en hechos, impulsa el autoconocimiento, la automotivación y crea nuevas posibilidades. Con todo ello conseguimos que los alumnos tengan más confianza en ellos mismos, estén motivados y sigan luchando y avanzando para alcanzar sus sueños y metas. Conseguimos alumnos, profesores y padres más felices.
En algunos centros, el alumno desmotivado o sin inquietudes es apartado, incluso se le muestra a los demás como un ejemplo de lo que no se debe hacer. Esto provoca que el alumno crítico se vaya poco a poco metiendo en su concha sin luchar por dar lo máximo de sí y repitiéndose, una y otra vez, una creencia limitante que le impedirá salir adelante. Y es que a nadie le gusta que le recriminen o le regañen públicamente. Nos gusta que nos escuchen, que nos ayuden, que nos pongan de ejemplo de superación, de esfuerzo… Recomiendo leer el cuento “Cartas de Teddy” para comprender mejor este concepto.

¿Cuál es tu consejo en este sentido?
Mi consejo es que los que tenemos la responsabilidad de educar, facilitemos a todos los alumnos, a todas las personas, las herramientas necesarias para creer en sí mismos. Que les facilitemos confianza y creencias poderosas para que crezcan como personas, para que se desarrollen y elijan el tipo de vida que quieren vivir.

¿A qué herramientas te refieres?
En los centros educativos no solo aprendemos el contenido de las asignaturas, también aprendemos a respetarnos y respetar a los demás, a mirar a las personas como seres únicos, a relacionarnos con los demás, a escuchar, a motivarse, a ver el fracaso como una oportunidad y no un estancamiento, a distinguir las creencias potenciadoras, de las creencias limitantes, a saber qué nos falta para llegar a nuestros objetivos o simplemente saber dónde queremos llegar.

Los responsables de la educación, además de transmitir el contenido de las asignaturas, somos los guías de los alumnos en el crecimiento como personas. Les ayudamos a tener competencias de autoestima, motivación, interés y saberse relacionar en la sociedad. Les ayudaremos a conseguir sus sueños, su felicidad.

No todos los alumnos son iguales y los hay con dificultades de aprendizaje o algo más rebeldes. ¿Cómo debe un profesor actuar en estos casos?
Afortunadamente, no todos somos iguales. Somos rebeldes porque nos sublevamos al no conseguir los resultados que esperamos. Si queremos un objetivo y nuestro empeño por alcanzarlo no se ha trabajado lo necesario o no se ha hecho adecuadamente, nos molesta y nos enfadamos con el mundo, provocando que desistamos. Nos colocamos en un estado de victimismo y rebeldía. Lo contrario sería repasar qué es lo que nos ha faltado, volviendo sobre nuestros pasos y buscando la forma de conseguirlo.
Para un profesor siempre será más motivador tener una clase de alumnos que estén deseosos de aprender y que lo hagan al mismo ritmo. Todas las personas quieren aprender, sin embargo no todos aprendemos de la misma manera. A aquellos que no lo hacen por los conductos normalizados, les denominamos como alumnos con “problemas de aprendizaje”. Al ser alumnos que no atienden igual que el resto de la clase, dificultan la tarea del profesor. Eso no significa que esos alumnos no quieran aprender. Eso significa que necesitan que su aprendizaje sea diferente.

¿Por ejemplo?
Pongamos las tablas de multiplicar. Mientras un grupo se las aprende de memoria, otro necesita la racionalidad de saber cómo se llega a ese resultado y otro grupo necesita el movimiento para aprender. Es decir, habrá niños que se sepan como papagayos la tabla de multiplicar del 5: 5×1=5, 5×2=10, 5×3=15… El segundo grupo lo razonará: 5×1=5, 5×2=5+5=10, 5×3=5+5+5=15… Y al último grupo, se lo podemos enseñar jugando a golpear la mesa o usando los dedos para contar.

Hay alumnos que perciben mejor la información mediante el canal auditivo, otros el visual y otros el kinestésico. Por ello, un profesor con competencias de Coaching apreciará los tres canales en clase y sabrá cuál es el mejor para cada alumno. Habrá alumnos que mirando la pizarra interioricen la lección (visual), otros necesitarán que se lo expliquen comunicándoselo verbalmente (auditivo) y otros estarán más interesados por aprender teniendo contacto físico con el material para aprender (kinestésico). Los profesores, los adultos, somos los responsables de saber qué forma de enseñanza tenemos que aplicar dependiendo de las particularidades de cada uno, cuidando las etiquetas que les ponemos.

También hay niños con problemas de autoestima. ¿Cómo puede un profesor detectarlos? ¿Cómo puede ayudarles a superarlos?
Detectarlo es muy sencillo para un profesor. Si hablamos únicamente de la comunicación no verbal, observaremos que es un niño callado, que se relaciona poco con los demás, que su cabeza suele mirar hacia el suelo, con los brazos pegados al cuerpo, que su forma de andar es con los pies hacia dentro, que no se mueve mucho, que su letra es pequeña y separada… Hay muchos síntomas por los que un profesor sabe de los problemas de autoestima en un alumno. Eso sin hablar de cuando se expresa verbalmente.

Para ayudar a un alumno con problemas de autoestima se necesita mucha conversación con él para que se desahogue, reflexione, aprenda, crezca y se dé cuenta, a través de las preguntas del profesor/coach, de sus puntos de mejora y de sus fortalezas.

¿El coaching educativo puede ser una herramienta contra el fracaso escolar?
Por supuesto. En el momento que creemos en las personas (alumnos) como seres potencialmente capaces de alcanzar lo que se propongan, se lo hacemos saber y les damos las herramientas para superar los fracasos y verlos como oportunidades, pasamos a darles creencias potenciadoras que les ayuden a superarse y luchar por sus objetivos. No se debería hablar de fracaso escolar, sino de éxito escolar. Si queremos que cambien los resultados de la educación española, no situemos el éxito o fracaso en el alumno, hagámoslo en quienes creamos y gestionamos el sistema educativo, en quienes tenemos la responsabilidad de transmitir para que los alumnos adquieran conocimientos. Todos los alumnos quieren aprender y no saben que hay diferentes formas hacerlo. Por lo tanto, el “fracaso escolar” no es de ellos, sino nuestro.

¿Cuál es en tu opinión la mejor metodología educativa?
La mejor metodología es la que respeta al ser humano como ser único, ser que quiere aprender, crecer y alcanzar sus metas, sintiéndose feliz y orgulloso. Esta metodología utiliza las técnicas y habilidades de Coaching, más las materias y conocimientos curriculares, para que el alumno sea capaz de identificar, planificar y organizar los elementos que conforman el curso escolar.

Resumiendo, la mejor metodología educativa es aquella que practican los centros para conseguir que todos los alumnos sean exitosos. Por alumnos exitosos me refiero a los que se realizan como personas, que tienen las ideas claras para alcanzar sus metas y que se ven potencialmente capaces de conseguir lo que les motiva. Unos serán exitosos en el resultado de obtener las mejores notas, otros mediante sus habilidades en el deporte u otras competencias… No todos los que obtienen buenísimas notas son alumnos exitosos. Hay alumnos con muy buenas notas que no saben relacionarse y luego tienen problemas muy grandes a la hora de trabajar o de compartir su vida con otra persona.
Hay que saber cuáles son las habilidades innatas y fortalecerlas, prestando atención y ayuda en las que son necesarias para conseguir los resultados curriculares.

¿Qué cambiarías de nuestro sistema educativo actual?
Cambiaría la formación a los profesores dándoles más competencias para conocer al ser humano. Cambiaría la forma de crear los programas de las asignaturas haciendo protagonistas a profesores y a alumnos. Cambiaría la forma de enseñar, cambiaría la forma de evaluar a los alumnos, cambiaría algunas de las herramientas para enseñar (aunque esto ya se está cambiando) y sobre todo cambiaría a todos aquellos profesores que no hacen crecer a sus alumnos, porque los alumnos son seres potencialmente perfectos. Todos llevan un talento que espera ser revelado o liberado por quién cuida de su formación/educación.

En la educación de los niños también tiene un papel fundamental la sociedad (familia, entorno…) ¿Cómo valoras esta influencia? ¿Qué deberíamos tener en cuenta como sociedad para no perjudicar el desarrollo de los niños?
La educación también es producto de la familia y del entorno. No es lo mismo vivir en un entorno pobre de ideas, sin aspiraciones, que en un entorno emprendedor, de lucha y con metas de superación. Aunque tengamos capacidad para discernir lo que es bueno o malo, solemos aprender lo que conocemos. Lo que desconocemos, ni siquiera sabemos que existe. Siempre hemos oído decir que aquellos países/pueblos que no están desarrollados, son más felices que los desarrollados. La diferencia está en que no conocen, o no tienen la misma información, y por lo tanto, son felices con lo que tienen.
Será el alumno, el aprendiz, el que sea capaz con los conocimientos que va adquiriendo, tanto en el aula, como en su entorno familiar y social, el que tendrá que saber gestionar lo que es bueno o malo para él. Sin embargo, necesitará de la ayuda de otros (profesores/coaches/padres/compañeros) que le muestren qué le está faltando para conseguir sus sueños. En definitiva, somos producto del aprendizaje que tenemos cada uno, no solo con las habilidades innatas con las que nacemos, sino con las que aprendemos y desarrollamos a lo largo de nuestra vida.

¿En qué consiste la Gamificación?

Si analizamos la misma palabra Gamificación, término que viene del inglés “gamification” y que toma su raíz de la palabra “game” (juego), llegaremos rápidamente a la conclusión de que se trata de aprender jugando. Por ello también se conoce como “ludificación”.

Se trata de llevar al aprendizaje los valores positivos asociados al juego, como la motivación, la concentración, etc. Dicho en otras palabras, integrar las dinámicas de juego en entornos no lúdicos.

¿Y cuáles son esas dinámicas de juego? Por ejemplo la recompensa, es decir, conseguir un beneficio a cambio de una acción. Puede ser material o pueden ser puntos para subir de nivel en una escala que propongamos adaptada al ámbito educativo. También la proposición de misiones o retos. No es nada nuevo, pero sí se ha potenciado en los últimos años gracias a la tecnología. Aunque no hay que confundir esta herramienta con el todo, existen numerosas aplicaciones que contribuyen a gamificar la educación. Por ejemplo ClassDojo, una app con la que cada alumno tiene un avatar y el profesor les puede asignar puntos positivos o negativos en función de su conducta. Además, se puede invitar a los padres para que sigan el progreso de sus hijos. O Duolinguo, una app para aprender idiomas.

Aunque como decíamos, la gamificación no es sinónima a tecnología. También se puede aplicar de otras formas. Por ejemplo, durante una visita a un museo podemos proponer una serie de preguntas a las que los niños deban buscar respuesta solos, investigando por el museo, observando y leyendo las explicaciones de los carteles. Para motivarlos, harán la actividad en pequeños grupos de 3 o 4 personas y habrá un premio para los tres primeros grupos que acudan al profesor con todas las respuestas correctas. El premio puede ser un punto extra en la nota o un recuerdo del museo… Esto es muy diferente a una visita tradicional en la que el grupo se limita a seguir y escuchar las explicaciones de un guía.

#NeverGiveUp Nunca desistas

Es cuestión de actitud. Lo dice Víctor Kuppers, lo dice Joaquim Valls, y lo dijo Winston Churchill…además de muchos de nuestros entrevistados. A la vida hay que echarle ganas. Y cuando decimos vida hablamos de los estudios, del trabajo, de la familia, de los amigos, de los buenos momentos y también de los malos. A esos últimos hay que echarles más ganas. Cambiar el “no puedo hacerlo” por un “voy a hacerlo” decidido. Nadie nace sabiendo, los profesores lo sabéis mejor que nadie.

Igual que sabéis que de los errores se aprende y que con una actitud positiva cada equivocación es una oportunidad para mejorar. Díselo a tus alumnos y haz que se lo crean, que confíen y que trabajen para conseguir sus metas. Aunque en ese camino tropiecen alguna vez o se caigan, deben tener la confianza necesaria para levantarse y seguir avanzando. Hay metas que son difíciles de alcanzar, pero una vez lo haces todo el esfuerzo empleado se convierte en recompensa y una agradable sensación de superación. Nunca desistas.
#NeverGiveUp #OxfordNeverGiveUp

Organización en 17 colores

Una de las formas más utilizadas por los alumnos para organizarse el curso es tener un cuaderno de un color diferente para cada asignatura. De esta forma tienen los apuntes siempre a punto ordenados de una forma eficiente e identifican rápidamente cuál es el de cada asignatura. Por eso en Oxford tenemos nuestra gama Europeanbook en 17 colores distintos. Un abanico cromático para satisfacer todos los gustos.
No sólo las tapas són una gran ayuda para la organización por color, sino también las hojas, que una vez arrancadas siguen la codificaicón por color.
A los 12 colores ya existentes de la gama Europeanbook 1, Oxford añade los cinco exclusivos colores de Soft Touch (Lima, Lila, Coral, Aqua Intenso y Rosa Frambuesa). Además, tienen un tacto suave.
bodegon-12 colores400075563

 

 

 

¿Qué opinas de este método de organización?

Lo bueno de volver al cole

Agosto se acaba, septiembre se acerca y con él la vuelta al trabajo para muchos. Durante las vacaciones hemos cambiado las horas de sueño, las actividades de nuestro día a día… La adaptación de nuevo a la rutina puede llevar algunos días y afectar al ánimo. Pero te vamos tres grandes motivos para que te alegres de volver al cole:

1) Ten presente que como profesor tu trabajo es muy importante. Siéntete realizado porque haces una gran labor. Acompañas y guías a pequeñas personas en su descubrimiento del mundo y de la vida. ¡Eres un gran referente para ellas!

2) Recuerda las anécdotas divertidas y los buenos momentos del curso pasado. Seguro que el que está a punto de empezar te deja otros tantos. Los niños son una fuente inagotable de divertidas y originales ocurrencias. Su inocencia es entrañable y estar rodeado de ella no tiene precio.

3) El inicio del curso traerá consigo nuevas caras y la oportunidad de conocer a nuevas personas. Serán muchos meses de convivencia y seguro que algunas se quedarán para siempre en tu corazón.

Estas tres razones son suficientes para tener una actitud positiva después del fin de las vacaciones y la vuelta al trabajo, pero si necesitas más piensa que puedes seguir disfrutando de los días festivos y los fines de semana (y estos solo tardan 5 días en llegar, nada que no puedas superar con facilidad).

El deporte como herramienta educativa

El deporte es beneficioso tanto para la salud física como mental, pero además es una buena herramienta para educar, sobre todo en valores.

¿Qué valores se trabajan con el deporte?
Esfuerzo. Con el deporte debemos esforzarnos por conseguir una meta, que puede ser hacer un tiempo determinado en una carrera, marcar un tanto o cualquier otra meta que nos propongamos.
Trabajo en equipo. Hay muchos deportes que se practican en grupo y cuyos resultados dependerán del entendimiento entre sus miembros.
Relación social. La mayoría de deportes implican una relación con compañeros o adversarios y finalmente se acaban forjando muchas amistades.
Autoconocimiento. El deporte nos ayuda a ser más conscientes de nuestras habilidades y límites.
Obediencia. Muchos deportes se practican en base a un reglamento y para alcanzar las metas hay que cumplir las normas.
Perseverancia. Ligada al esfuerzo, para conseguir nuevas metas y mejorar hace falta ser constante.
Gestión del fracaso. Unos días las cosas salen mejor y otros peor. Hay que saber superar las derrotas para conseguir nuevas victorias.

Además de estos valores, el deporte también puede ser útil para que los niños aprendan otros conceptos de geografía e historia, por ejemplo, ya que muchos deportes y competiciones se juegan en diferentes lugares y tienen interesantes historias detrás. Incluso existen estudios que afirman que el deporte mejora el rendimiento escolar.

Pupila, la futura plataforma de vídeos educativos

anna pupilaAnna Gelabert es una emprendedora que juntamente con su socia Mar Rivas han ideado Pupila, una plataforma online colaborativa de recursos audiovisuales educativos. Su idea es que en ella los profesores puedan encontrar material de calidad y acorde a sus necesidades. El proyecto aún está en fase de desarrollo, pero ya han ganado un premio por él. Pupila ha sido escogido como mejor proyecto del centro Yuzz Girona. Hablamos con Anna para saber más sobre él.

¿Cómo surgió la idea?
Tenemos una productora audiovisual y hace aproximadamente dos años estuvimos hablando con una editorial para realizar contenidos audiovisuales. A raíz de ahí hemos estado en contacto con maestros y gracias a ellos detectamos que había una necesidad y decidimos hacer algo para resolverla.

¿Qué tipo de material encontraremos en Pupila?
Queremos que los contenidos sigan las competencias y el currículum escolar. En cuanto al formato, la idea es combinar grabación y animación y hacer vídeos de producción propia de entre 3 y 5 minutos de duración. Además, los vídeos se complementarán con otros recursos como, por ejemplo, preguntas sobre el contenido de los mismos, recursos adicionales, retos, etc.

¿Quién podrá acceder a estos contenidos?
Podrán acceder al contenido todas las personas que estén interesadas. La plataforma será abierta a todo el mundo y gratuita. Pero está pensada especialmente para profesores y alumnos.

Una de las tendencias educativas del momento es la denominada Flipped Classroom o Aula invertida. ¿Pupila podría ser un soporte para este tipo de enseñanza?
Totalmente. Aunque hemos planteado la plataforma para que se pueda utilizar dentro del entorno escolar, creemos que la plataforma puede ser una herramienta perfecta para trabajar desde casa. Los maestros podrán personalizar las lecciones como quieran juntamente con un vídeo de referencia, podrán añadir preguntas, información destacada, recursos adicionales, etc. Podrán enviar la lección a través del correo electrónico a sus alumnos y realizar un seguimiento desde la misma plataforma.

Hace poco habéis realizado un Focus group con profesores. ¿Cómo fue la experiencia?
Fue una experiencia muy bonita. Nos reunimos con algunos profesores de primaria en sesiones de dos horas. Estamos muy contentas con la participación. Para Pupila es imprescindible conocer el punto de vista del maestro. Ahí se planteó, por ejemplo, la idea del Aula invertida. Esta, y muchas otras ideas, nos han servido para seguir perfeccionando el proyecto.

¿Qué otras conclusiones sacasteis del Focus group?
Por ejemplo, el planteamiento de los vídeos. Los profesores coincidieron en que hay que plantearlos como retos más que como simples vídeos de contenidos. También estuvimos discutiendo sobre la estructura de la plataforma, sobre si se debía estructurar por asignaturas o por competencias. Una tercera idea interesante que nos trasladaron los maestros fue la posibilidad de interactuar con la plataforma y guardar los vídeos que más les interesen.

Contáis con los profesores para desarrollar el proyecto, pero también queréis contar con ellos para crear el contenido… ¿Cómo pueden colaborar?
Queremos que compartan sus conocimientos. Para ello les pedimos que nos manden sus ideas y sus mejores ejemplos. Nosotras realizaremos la producción de los vídeos. Por ejemplo, pongamos que hay un profesor en Tarragona que explica la ley de la gravedad con los castellers y nos traslada esta idea. Nosotras haremos la producción audiovisual y la colgaremos en Pupila con el debido reconocimiento a este profesor.

El proyecto aún está en fase de desarrollo… ¿En qué punto os encontráis?
Nuestro siguiente paso es hacer una prueba piloto al inicio del curso. Queremos hacer 5 o 10 vídeos y pasarlos a un grupo de profesores para que nos den su opinión y saber lo que funciona y lo que no, con el objetivo de tener una plataforma base a final de año.
Paralelamente, estamos trabajando en el plan de empresa para hacer una ronda de financiación que nos permita ser solventes. Por último, buscaremos colaboradores y patrocinadores para poder ofrecer todo el contenido de forma gratuita a los usuarios de Pupila.

Seguiremos atentos a las novedades de Pupila. Si tú también quieres hacerlo, puedes subscribirte en su web www.pupila.es.

Perros en el colegio

Con motivo del Día Mundial del Perro recogemos en el blog la iniciativa de la asociación Galgos 112, que ha llevado de visita a varios peludos a las aulas de diferentes colegios para sensibilizar a los más pequeños y educarles en la tenencia responsable y el respeto hacia los animales (puedes ver un ejemplo aquí).

Para quien no conozca esta asociación, Galgos 112 fue creada en 2008 por un grupo de personas con el objetivo de dar a conocer la realidad de los perros lebreles, galgos y podencos en España, a la vez que busca contribuir a cambiar la vida de estos animales que algunas personas ven como simples herramientas, por lo que suelen ser víctimas del maltrato y el abandono.

Para ello, una de las acciones que llevan a cabo es la elaboración de programas educativos destinados a escuelas y visitan centros con varios ejemplares para que los alumnos se familiaricen con ellos y trasladar mejor el mensaje de la asociación.

Con iniciativas como esta los niños conocen la realidad de estos animales y sirve para sensibilizarles sobre su cuidado, algo básico para intentar acabar con el maltrato y el abandono.

¿Conocéis alguna otra asociación o protectora de animales que también lleve su labor a las aulas?

10 consejos para hablar en clase

En el caso de un/a profesor/a, casi tan importante como los conocimientos es saber transmitirlos. A continuación os enumeramos 10 consejos para hablar en clase (aunque la mayoría se pueden aplicar ante cualquier otro auditorio).

  1. Usa lenguaje sencillo y adaptado a la edad de los alumnos. Usar un vocabulario extremadamente formal o lleno de tecnicismo no ayuda a conectar con la clase.
  2. Lanza ideas claras y cortas. Las más importantes se pueden desarrollar explicándolas con otras palabras.
  3. Intercala diferentes tonos y ritmos. De inicio, debemos subir un poco el volumen respecto a una conversación normal. Por otra parte, hay que enfatizar palabras, hacer una marcada pausa después de una idea importante para sugerir la reflexión o ralentizar la pronunciación si explicamos algo complejo. Estas inflexiones, usadas en su justa medida, ayudan a mantener la atención de los oyentes.
  4. Los gestos refuerzan el mensaje que queremos transmitir. Nada de brazos cruzados y pasos lentos de un lado a otro de la clase, de explicar sentado desde la silla escondido tras la mesa, o de meter las manos en los bolsillos.
  5. Mantén una buena postura. Cuidar el lenguaje corporal es básico en cualquier exposición pública. Lo ideal es es tener la espalda recta y la cabeza alta, con la barbilla ligeramente elevada.
  6. Contacto visual. Tener contacto visual con los oyentes es otro de los recursos para que se mantengan atentos. Cuando miramos a alguien le estamos enviando en cierta manera un mensaje, le estamos diciendo que le estamos viendo, que le estamos hablando a él.
  7. Usar anécdotas y bromas en la medida de los posible. Cualquier cosa que se presente como extraordinaria o divertida tendrá más repercusión.
  8. Lanza preguntas retóricas. Aquí se debería aplicar el punto 3. Darle una entonación destacada a la pregunta, con una pausa corta al final para que cada alumno tenga unos segundos de reflexión. Incluso se puede volver a repetir la pregunta para alargar ese tiempo de reflexión y animarlo con el contacto visual.
  9. Demuestra entusiasmo. Por más que lo hayas explicado cien veces intenta hacer un relato entusiasta. El entusiasmo es contagioso y clave de la motivación.
  10. Usar soportes complementarios a la explicación. Si tenemos que explicar las partes de una flor y lo hacemos con una rosa en la mano es probable que los alumnos retengan mejor el mensaje.

¿Aplicas todos estos consejos? ¿Sabes de algún otro?