Actividad: pintura de otoño

La educación artística permite desarrollar habilidades como la creatividad, la expresión o la concentración. Además, suele gustar mucho a los niños y niñas, por lo que aumenta su motivación. En esta ocasión, os proponemos una actividad de pintura de otoño, con la que además podréis comentar algunos aspectos de esta época del año, como la caída de las hojas de los árboles.

Material

• Hojas de árboles
Bloc de acuarela y témpera de Oxford
• Pinturas de color blanco, amarillo, naranja, rojo y marrón
• Pincel
• Lápiz

Para técnicas de pintura húmedas o mixtas como la de esta actividad, necesitamos un papel con un buen gramaje. El bloc de acuarela y témpera de Oxford tiene un papel artístico de gran calidad, de 300 g, con una cara de grano fino y otra de grano grueso, que le otorga una gran versatilidad para realizar diferentes trabajos. Está disponible en blocs de formato A4+ y A3+ y en láminas A4 y A3.

Procedimiento

1. Escogemos la hoja del árbol que más nos llame la atención.

2. Cogemos pintura naranja, blanca, amarilla y roja, y con este orden ponemos una pequeña cantidad de cada una en la cara exterior de la hoja.

3. Pintamos la hoja mezclando los colores.

4. Giramos la hoja y la ponemos sobre el papel haciendo presión.

5. Dejamos reposar.

6. Una vez secado, dibujamos el tronco del árbol y lo pintamos de color marrón.

¡Y ya tenemos nuestra pintura de otoño! Es muy fácil de hacer y el resultado es para enmarcar, ¿verdad?

“Enseñar es maravilloso”

Josep Maria Alaña fue la primera persona con acondroplasia en ganar una oposición para docente en España. Licenciado en Biología y en Pedagogía, durante más de 30 años impartió clase en diferentes institutos. Posteriormente, trabajó en el departamento de Educación de la Generalitat de Cataluña, en temas relacionados con la formación profesional. Este año ha publicado “Profe y enano. El orgullo de la diferencia”. También es autor de “A 30 centímetros del suelo” y “Mamá, papá, mi tutor de este año es un enano”.

¿Cómo fue su etapa de estudiante?

En los años 50 la escuela no era inclusiva y, por lo tanto, era una escuela dura para las personas que éramos diferentes. En mi caso, yo era siempre el más bajito de la clase.
Como forma de protección, elegí ponerme en el lado de los gamberros y por eso me dejaba una o dos asignaturas para septiembre. Fue una forma de subsistencia.

¿Qué le llevó a ser profesor?

Soy biólogo (entre otras cosas) y quería dedicarme a la investigación, pero me di cuenta de que yo en un laboratorio tendría dificultades: las estructuras no estaban adaptadas, no tenía la suficiente destreza con las manos para manipular el material…
Lo que sí podía hacer era explicar y por eso pensé que podría dedicarme a enseñar. Además, la educación siempre me ha gustado y creo que es un motor de cambio.

¿Está satisfecho con esa elección?

Mucho. Enseñar es maravilloso. Hay momentos realmente mágicos, como cuando encuentras exalumnos y se acuerdan de ti y te dan las gracias.

¿Cómo era su relación con los alumnos?

Era muy buena. Tenía alumnos adolescentes y también algunos mayores que yo (al acabar la carrera, con 22 años, empecé a dar clase en un instituto nocturno). Siempre tuvieron ese sentimiento de protección del diferente.
Yo no era un profesor más, porque incluso necesitaba su ayuda; había alumnos que se encargaban de escribir en la pizarra, porque yo solo podía hacerlo de la mitad para abajo.

Hay otra cosa que me gustaría destacar y es que las personas que somos diferentes tenemos que dejar un tiempo de acomodación a la otra persona. Una vez se ha acomodado, ya no ve las diferencias, solo ve a la persona.

¿Cómo ve la escuela actual? ¿Considera que es inclusiva?

Estamos lejos de una escuela realmente inclusiva. Pero creo vamos hacia un modelo de escuela más autónomo. El contenido lo encontramos fácilmente en internet. Tenemos que trabajar la comunicación, las relaciones con las personas, aprender a ganar y a perder, la responsabilidad…

Es un gran defensor de los derechos de las personas con acondroplasia. ¿Cuáles son sus principales reivindicaciones?

Eliminar el estigma. Conozco muchas personas con acondroplasia muy inteligentes; hay profesores, abogados, arquitectos, ingenieros… Pero en este mundo sigue dándose mucha importancia a la imagen y a la primera impresión. Nosotros necesitamos la segunda impresión, necesitamos la acomodación.

Nos gustaría acabar esta entrevista con una reflexión sobre la frase que da título a su libro: El orgullo de la diferencia.

Yo estoy orgulloso de lo que soy y de la gente como yo. Solo aceptando la diferencia podremos avanzar en igualdad. Tenemos que aprender a convivir con nuestras diferencias y respetarlas.

Otra forma de ver la dislexia

Si buscamos la definición de dislexia en la RAE encontraremos que es una “dificultad en el aprendizaje de la lectura o la escritura, frecuentemente asociada con trastornos de la coordinación motora”. Pero un artículo de la Universidad de Cambridge publicado en Frontiers of psychology, da una nueva visión sobre la dislexia.

Dislexia, ¿trastorno neurocognitivo o clave para la adaptación humana?

Según los investigadores que han redactado el artículo, las personas con dislexia estarían más enfocadas a lo exploratorio, lo cual es una estrategia de adaptación humana. La exploración de lo desconocido ha sido clave para la evolución de nuestra especie, que a lo largo de la historia se ha enfrentado a grandes cambios y a la
incertidumbre.

De esta manera, aunque tengan dificultades para el aprendizaje de la lectura o la escritura, las personas con dislexia serían más curiosas, lo que las haría destacar en otras habilidades como el descubrimiento, la creatividad o la innovación.

Helen Taylor, una de las autoras, indica que esto podría explicar por qué estas personas se decantan hacia profesiones relacionadas con las artes, la arquitectura, la ingeniería o el espíritu empresarial.

¿Qué os parece este nuevo enfoque?

“Nuestro objetivo es que los clientes encuentren todo lo que necesitan aquí”

Mª Asún Beltrán de Heredia es propietaria de Caype, un ejemplo de papelería tradicional que este año celebra su 50 aniversario y en la que Oxford tiene presencia desde hace dos décadas. Situada en Vitoria-Gasteiz, su trayectoria profesional fue reconocida en los premios al Turismo, Comercio y Consumo que entrega el Gobierno Vasco y en los Premios Nacionales de Comercio Interior del Gobierno de España (2019).

Enhorabuena por el 50 aniversario. ¿Nos podría contar la historia de la papelería?

Muchas gracias. Nuestra historia se inicia en una tienda dedicada a la compra y venta de estampas y libros religiosos, perteneciente al seminario de Vitoria. La regentaba mi tío, don Constancio Beltrán de Heredia, quien en un momento dado consideró que sería interesante introducir artículos de papelería. Tras pedir permiso al seminario, pudo montar un primer almacén de papelería, de 80 m2. En ese momento es cuando yo empecé a trabajar en el negocio. Tiempo después, el seminario consideró que ya no había vínculo con la papelería y pasó a ser una empresa familiar.
Conforme pasó el tiempo y fuimos creciendo, vimos que no podíamos seguir en el mismo local, en el centro de Vitoria, y nos trasladamos a la ubicación actual, en el polígono industrial de Betoño. Decidimos robotizar nuestro almacén, con más de 300 bandejas en las que los pedidos salen automáticamente, y dejamos un pabellón de 600 m2 donde tenemos la tienda.

Tienen venta online y presencial…

Así es, hemos hecho una inversión muy fuerte en nuestra página web. Pero creo que hay que saber combinar la venta online y darle ese plus al cliente del trato cercano y personalizado. La experiencia de compra es muy importante. A todos nos gusta que nos atiendan, que nos mimen… Si viene un padre o una madre con dudas sobre el tipo de rayado de un cuaderno para su hijo o hija, nosotros podemos asesorarle y recomendarle el producto que necesita.

De hecho, para facilitar la compra del material a las familias, tienen en su web un servicio que permite hacer el pedido con solo seleccionar el colegio y el curso. ¿Cómo gestionan esta herramienta?

Por lo general, ya en mayo nos ponemos en contacto con los colegios para que nos faciliten sus listas. A veces también las depuramos, porque hay referencias que quizás ya no existen y, en ese caso, les aconsejamos el reemplazo.

¿Cómo preparan la vuelta al cole?

Durante el mes de septiembre, ampliamos horario; abrimos de 8 de la mañana a 10 de la noche. Estudiamos los consumos que ha habido el año anterior para tener suficiente stock y, sobre todo, procuramos contar con todas las novedades, para que los clientes encuentren también cosas nuevas. Cada día reponemos para que la tienda esté siempre bien surtida. Nuestro objetivo es que los clientes encuentren todo lo que necesitan aquí.

¿Cuáles son los artículos que nunca faltan para la vuelta al cole?

Cuadernos, blocs de dibujo, carpetas, bolígrafos… Y hay un producto estrella, que son los packs de cuadernos (4+1).

¿Qué destacaría de los productos Oxford?

Destacaría muchas cosas. Principalmente, la calidad, tanto del papel como de las tapas. Es un material muy resistente. Además, el hecho de que la tinta no traspase es algo que se valora mucho de los cuadernos Oxford. Como anécdota puedo explicar que en una ocasión hicimos una prueba con un grupo de 30 personas a las que les dimos dos papeles para escribir, uno Oxford y otro diferente, sin que supieran la marca. Al preguntarles con cuál se quedaban, todas eligieron Oxford.
Por otra parte, me gusta que es una marca que innova, como por ejemplo con los cuadernos con pizarra blanca (Write & Erase). Y también destacaría el colorido.

¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

Yo gestiono las compras y es un trabajo de oficina. Pero donde más disfruto es en tienda. Es muy gratificante el trato personal con los clientes y poder ayudarles. Además, me sirve para coger el pulso y ver qué es lo que más demanda tiene.

3 actividades para el primer día de clase

El primer día del curso siempre es muy especial. Es el momento del reencuentro para muchos alumnos y alumnas, después de más de dos meses sin verse. También es el día de conocer a nuevos compañeros o nuevos profesores. Incluso el colegio o la clase pueden cambiar. Por eso este día se suele destinar a una primera toma de contacto, a conocerse, dejar atrás los nervios y empezar con buen pie el nuevo curso. Aquí van tres actividades para el primer día de clase:

El puzzle

Con unas cartulinas preparamos diferentes figuras: círculos, cuadrados o triángulos de varios colores, estrellas con distinto número de puntas, un trébol, una media luna… Las partimos por la mitad y las metemos en una caja. El primer día de clase, los alumnos deberán coger cada uno una de estas piezas y buscar al compañero que tiene la que falta para completar la figura. Una vez lo haya localizado, deberá presentarse (en caso de que no se conozcan) o explicar cómo les ha ido el verano (si ya se conocían de cursos anteriores). Podemos repetir la actividad unas cuantas veces para que cada alumno interactúe con varios de sus compañeros.

Que levante la mano quien…

Daremos a los alumnos un papel o unas tarjetas con algunas preguntas sobre ellos, como por ejemplo su fecha de nacimiento, una afición, su comida favorita, un deporte que practiquen… Cuando hayan acabado, pasaremos a hacer preguntas a toda la clase, como por ejemplo: ¿quién ha nacido en abril?, ¿a quién le gusta la fotografía?, ¿quién juega a baloncesto? En caso afirmativo, los alumnos deberán levantar la mano. De esta manera, se irán conociendo todos y al ser una dinámica de grupo, pierden un poco el miedo a participar.

Buzón de sugerencias

Cada alumno deberá escribir en un papel lo que espera del curso. Por ejemplo, algo que quiera aprender, cómo le gustaría que fueran las clases, etc. Cuando acaben, deberán introducir el papel en el buzón de las sugerencias (puede ser una caja con una ranura). De esta forma, conoceremos las expectativas de los alumnos o cuáles son sus intereses.

Y en vuestra clase, ¿qué soléis hacer el primer día del curso?

El colegio más…

Vaya por delante que cada colegio es único. Pero dentro de esa singularidad, nos hemos fijado en algunos que han sido destacados por alguna razón.

El colegio más antiguo de España

Nuestra Señora de los Infantes de Toledo, cuya fundación se data entre los años 522 y 531, está considerado el centro más antiguo de España. Así se reconoció en el acto de celebración del 90 aniversario de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos.

El colegio más grande del mundo

Es el City Montessori School (Lucknow, India). Cuenta con más de 50.000 alumnos y de 1.000 clases, algo que le hizo entrar en el libro de los Guinness World Records en 2013.

El colegio más bonito del mundo

Así describían el Colegio Alemán de Madrid gracias al premio que ganó en el World Architecture Festival de 2016. Se trata de un moderno edificio, obra del estudio Grüntuch Ernst.

El colegio más frío del mundo

Es el de la ciudad de Oymaykon, en la región habitada más fría del planeta. En invierno, llegan a registrarse temperaturas por debajo de los -60ºC y la media suele rondar los -40ºC. A -56ºC el centro cierra. Dependiendo de la temperatura y del viento, los alumnos también pueden ausentarse justificadamente.

¿Qué os han parecido estos datos?

“El primer paso para atender la diversidad es reconocerla y valorarla”

Iris Carabal es maestra de educación primaria y especialista de Pedagogía Terapéutica. También es autora del blog Avanzando con emociones, donde trata temas y ofrece recursos relacionados con la atención e intervención en niños y niñas con diversidad funcional.

¿Qué le llevó a especializarse en Pedagogía Terapéutica?

Cuando en la carrera cursé la primera asignatura relacionada con las necesidades educativas especiales descubrí que era uno de los temas que más llamaba mi atención dentro del área de la educación. Y a partir de ahí comencé a enfocar mis posteriores estancias en prácticas, la especialización y el resto de formación en la pedagogía terapéutica.

¿Cómo se debería atender la diversidad en el aula?

El primer paso para atender la diversidad es reconocerla y valorarla. Sabiendo que en cada aula vamos a encontrar una casuística concreta y que no siempre contamos con la solución mágica. A partir de ahí, necesitamos partir de una amplia formación continua que pueda guiar nuestra intervención. Atender a la diversidad requiere de mucho tiempo de dedicación en el aula. No es algo que se haga de forma intermitente y algunos días. La atención a la diversidad se atiende durante toda nuestra jornada laboral. Implica autoevaluarse continuamente y coordinarse con las familias y resto de profesionales e implicarse de forma conjunta. También implica poner en práctica muchas medidas y recursos, equivocarse y mejorar para aprender.

¿Cuáles son las dificultades que se dan con más frecuencia en el proceso de aprendizaje de la lectoescritura?

Las dificultades principales que me encuentro tienen más que ver con las barreras del entorno que en la propia dificultad de aprendizaje. La falta de evaluaciones exhaustivas sobre las dificultades de aprendizaje que presentan algunos alumnos y que retrasan la dotación de recursos humanos y de una intervención individualizada, las prisas para que el alumnado adquiera la lectoescritura y lo fácil que se pueden descolgar del grupo clase fomentando en un futuro el abandono escolar, y la escasa puesta en práctica de una amplia variedad de materiales didácticos que les permitan acceder y participar en el proceso de aprendizaje de la lectoescritura y del resto de áreas curriculares.

¿Qué se recomienda en estos casos?

Lo primero de todo, invertir tanto en educación como para poder contar con suficiente personal para llevar a cabo las medidas de atención a la diversidad. A partir de ahí podemos facilitar recursos adaptados y aplicar medidas que respondan a las necesidades individuales del alumnado: uso de material manipulativo y cuentos adaptados con pictogramas, uso de las nuevas tecnologías como recursos específico de intervención y uso de otros software facilitadores para la lectura y la escritura, dar más peso a la realización de actividades prácticas en el aula, emplear adaptaciones de acceso como los códigos de color, simplificar las tareas, dar tiempo extra, uso de autoinstrucciones y otras estrategias metacognitivas, etc.

¿Cómo es el proceso de creación de los recursos que ofrece en el blog? ¿En qué se inspira?

Todos los recursos de mi blog son creados en mi día a día como maestra de PT. Nunca creo materiales porque me lo pidan o porque sea solo para el blog. A lo largo de los últimos 5 cursos he pasado por diferentes modalidades de escolarización y he tenido que realizar diversos materiales. Los más generalizables son aquellos que comparto en el blog. Y al final la inspiración está estrechamente relacionada con las necesidades particulares de mi alumnado.

Respecto al proceso, primero preparo el material para mi alumno y, una vez he hecho las correcciones necesarias tras ponerlo en práctica, hago una copia en la que no se incluye ningún dato o marca personal del alumno. Finalmente, lo reviso y lo cuelgo en el blog. Como la mayoría de mis materiales se tienen que imprimir, plastificar y montar de alguna manera, suelo incluir imágenes del resultado final para guiar a los lectores del blog.

¿A quién van dirigidos estos recursos?

Mis recursos van dirigidos tanto a profesionales de la educación como a las familias. Concretamente, las adaptaciones de acceso, como el pictografiado, son un tipo de recurso que debe ser implementado en todos los contextos posibles y que debe conocer toda la sociedad en su conjunto.

¿Qué le aporta el blog? ¿Qué tipo de feedback recibe acerca de estos recursos?

El mensaje principal que suelo recibir es de agradecimiento porque les ha ayudado a encaminar la intervención educativa o a superar barreras del entorno que entorpecen el aprendizaje de los niños y niñas con necesidades especiales. Y este mensaje es una de las principales aportaciones que recibo del blog y uno de mis objetivos principales cuando decidí abrirlo.

Manifiesto Infancia y Pantallas

Recientemente, un grupo de profesionales interesados en la salud, el bienestar y el desarrollo infantil, ha lanzado el Manifiesto Infancia y Pantallas. Su objetivo es concienciar de la necesidad de preservar la primera infancia (0-6 años) de la sobreexposición a los dispositivos digitales y las pantallas. Consideran que, en general, existe un gran desconocimiento de los efectos contraproducentes que tiene esta exposición abusiva y continuada sobre los niños y niñas, especialmente en los menores de seis años.

El manifiesto no pretende eliminar las pantallas, sino promover la toma de conciencia para identificar los contextos en los que estas son útiles y necesarias y aquellos en los que no.

Los efectos de las pantallas en la primera infancia

Los impulsores del manifiesto indican que según la evidencia científica, la sobreexposición continuada a las pantallas en los menores de seis años tiene efectos en su desarrollo cerebral, en su salud y desarrollo físico, así como en su salud emocional.

Su propuesta

Para prevenir esos efectos nocivos, el equipo impulsor propone:

1. Potenciar la investigación en nuestro país y en nuestro contexto cercano, para generar mayor evidencia sobre los efectos nocivos de la sobreexposición y los impactos a largo plazo del uso de las pantallas.
2. Promover una mayor concienciación social para dejar de normalizar el uso de pantallas antes de los 3 años.
3. Mejorar la regulación en la clasificación de contenidos audiovisuales, adecuándola a los primeros estadios de desarrollo de los niños.
4. Sensibilizar a la sociedad sobre las necesidades de los primeros años de vida.
5. Orientar y acompañar a las familias para una convivencia digital que sea respetuosa con la salud, las necesidades y el ritmo de los niños y niñas.
6. Promover políticas de conciliación familiar y acceso a recursos educativos y de cuidados universales que permitan una crianza responsable.
7. Impulsar la regulación de las empresas de tecnologías digitales para limitar las posibilidades de recopilar información personal infantil sensible con fines comerciales.

Y tú, ¿qué opinas sobre el uso de pantallas en la infancia?

Origami, el pasatiempo para desconectar este verano

El verano y las vacaciones nos invitan a desconectar de la rutina, de los horarios, de las pantallas… Para hacerlo, nada mejor que pasar tiempo al aire libre, disfrutar de la naturaleza o practicar algún pasatiempo como escribir, leer, pintar, dibujar… ¡O hacer figuras de papel! Es lo que conocemos como origami o papiroflexia.

Origami, el arte de darle forma al papel

El origami consiste en doblar el papel para crear diferentes figuras. Solo se necesita un trozo de papel, ya que no se puede cortar ni pegar, sino que las formas se consiguen a través de las dobleces.
Si os animáis a practicarlo este verano, aquí tenéis algunos ejemplos del canal RaniArts:

Cangrejo de papel

Tiburón de papel

Pulpo de papel

Aves de papel

Helado de papel

¿Cuál os gusta más?

“Teníamos claro que la participación en eventos de carácter científico no debía ser un hecho puntual”

Desde 2006, en Benalmádena se celebra la Feria de las Ciencias Ibn Al-Baytar. El evento, organizado por la concejalía de Educación del Ayuntamiento de Benalmádena y el Centro del Profesorado de Marbella-Coín, pretende fomentar el estudio de ciencias y la investigación científica entre el alumnado.
Cuenta con el apoyo de la Fundación Descubre, creada en 2010 por la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa para la divulgación de la innovación y el conocimiento, que ha reconocido el trabajo de divulgación realizado y ha incluido la feria en la Red de Ferias de la Ciencia de Andalucía.

¿Cómo surgió la idea de celebrar la Feria de las Ciencias Ibn Al-Baytar?

En el CEP Marbella-Coín éramos conscientes de que el interés del alumnado por las ciencias disminuye a medida que avanzan sus estudios. Nos planteamos cómo contribuir a un cambio en esta tendencia buscando formas de mejorar la enseñanza de las ciencias en nuestros centros educativos. Percibíamos que la mayoría del profesorado de ciencias de nuestro ámbito utilizaba una metodología transmisiva focalizada en la enseñanza de los conceptos (resultados científicos más relevantes, datos históricos, etc.). Nos dimos cuenta de que la utilización de este enfoque podría provocar una imagen deformada de la ciencia como un compendio de verdades absolutas y provocar, en última instancia, cierto rechazo y desinterés por parte del alumnado. Pensamos que habría que cambiar dinámicas ya preestablecidas en los centros educativos y reorientar la educación científica.

¿Cómo?

Incidiendo en tres líneas de intervención: enseñanza de contenidos, impregnar al alumnado de una cierta cultura científica e involucrarlo en actividades de divulgación científica.

La segunda y tercera nos acercaban a la actividad científica, a su naturaleza, a sus métodos, a sus relaciones con la sociedad y la tecnología, a la vida cotidiana… Implicar al alumnado en actividades de divulgación científica, en las que ejercen un papel activo proponiendo ideas y dinamizando actividades, podía servir como elemento altamente motivador que reforzaba el aprendizaje realizado en el aula. Consideramos que esta era la mejor manera de conectar escuela y sociedad.

Ahora bien, si decidíamos potenciar este ámbito de trabajo habría que responder previamente a las siguientes preguntas: ¿Qué actividades se podrían promover desde los centros educativos para fomentar la enseñanza-aprendizaje de las ciencias fuera del horario o/y contexto escolar? ¿Qué actividades, lugares… presentes en el medio podría utilizar la escuela para mejorar la enseñanza de las ciencias? ¿Qué personas, organismos, colectivos… podrían participar y facilitar estas interacciones?

¿Cómo dieron respuesta a estas preguntas?

Intentamos darles respuesta a través de nuestro Proyecto de Formación. Desde el año 2005, la dinamización de las ciencias se convirtió en una de sus líneas prioritarias. Este nuevo enfoque de la enseñanza de las ciencias nos hizo ver que tendríamos que incidir en dos frentes: mejorar las prácticas docentes en el ámbito científico-técnico para que se implementara una metodología de investigación en la acción en el aula y el trabajo por competencias del alumnado y, además, mostrar a la ciudadanía la importancia que hoy en día tiene la ciencia para toda la sociedad, utilizando a los centros educativos como agentes transmisores y de cambio.

En este sentido, por un lado, diseñamos actividades con una incidencia directa en el aula que mostraran enfoques metodológicos competenciales que debían implementarse en ella y, por otro lado, participamos en proyectos de divulgación científica en colaboración con ayuntamientos y otros organismos oficiales.

¿Cómo fueron esos inicios?

El camino no fue fácil; en estos años no era habitual que un centro de profesorado se involucrara de manera tan directa en la organización de actividades de divulgación científica. Aunque estábamos convencidos que ésta era la doble vía en la que debíamos seguir trabajando, en ciertos momentos nos asaltaban las dudas.

Pero siguieron adelante…

Para nuestro equipo fue un gran apoyo moral que la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía lanzara, en mayo de 2010, la iniciativa Esfuerzo Educativo de Andalucía (Plan Esfuerza), en la que, entre otras, se reunían como medidas para la mejora del sistema educativo y para asumir los nuevos retos de la sociedad actual, que se organizaran campañas de divulgación científica y se potenciara la visita y participación de escolares en ferias y encuentros de interés científico-tecnológico. Esta iniciativa continuó reforzándose con los programas “Profundiza” y “Andalucía Profundiza.”

Teníamos claro que la participación en eventos de carácter científico no debía ser un hecho puntual, una actividad extraescolar más, descontextualizada, sino que debía ser el colofón que muestra el trabajo desarrollado por nuestro alumnado en la clase.
El verdadero reto que debíamos asumir en los centros educativos era introducir de manera efectiva el método científico en las programaciones de aula. El alumnado debía ser capaz de construir las ideas científicas a través de observaciones, experimentos, análisis y discusiones que, con la adecuada guía o metodología aplicada por el personal docente, debían ser actividades que pudieran realizarse en el aula. Como consecuencia, era esencial que se fomentara la elaboración de proyectos de investigación por parte del alumnado para que este comprobara de primera mano las dificultades que conlleva poner en marcha una investigación, desde la definición de la idea y los objetivos del proyecto hasta el desarrollo de la misma.

Con este objetivo nacieron dos proyectos: Encuentro de Experiencias de Investigación del Alumnado en el Aula y la Feria de las Ciencias Ibn Al-Baytar. Teníamos referencias de certámenes de este tipo que se venían celebrando en Extremadura, País Vasco y Cádiz con gran éxito de participación. Decidimos que era la mejor actividad formativa que podíamos organizar para que se implementara una metodología de investigación en la acción en el aula y el trabajo por competencias del alumnado se convirtiera en una realidad.

¿Cuáles son sus principales objetivos?

Desde el centro de Profesorado Marbella-Coín pretendemos dinamizar la enseñanza de las ciencias y conseguir que, en el marco de nuestra escuela, la experimentación y la investigación lleguen a materializarse. Conscientes de que el aprendizaje científico requiere del desarrollo de estrategias mentales que permitan el acercamiento a la realidad y el posterior análisis crítico de las observaciones realizadas, podemos identificar varios objetivos:

1. Actualizar las competencias profesionales del profesorado en referencia a metodologías activas.
2. Despertar el interés por cuestiones científico-tecnológicas en el alumnado de cualquier etapa educativa.
3. Dar a conocer la figura de Ibn Al-Baytar.
4. Promover el trabajo de investigación en el aula.
5. Contribuir a que el alumnado alcance las competencias clave propuestas en el
actual modelo educativo a partir de la realización de actividades científico- tecnológicas.
6. Involucrar a entidades públicas y privadas en el fomento de la cultura científica.

¿Qué beneficios aporta la feria a los alumnos y alumnas?

La Feria de las Ciencias Ibn Al-Baytar es un espacio donde el alumnado de diferentes cursos, centros de enseñanza y localidades conviven, intercambian experiencias científicas y se convierten, por un día, en divulgadoras y divulgadores de la ciencia. Es una experiencia muy motivadora que transforma los centros educativos y al alumnado en agentes activos que muestran la importancia de la educación científica en la sociedad actual, tanto para la preparación de quienes se dedicarán a la ciencia en el futuro, como por su papel esencial en la formación ciudadana.

¿Cuántos centros participan en la feria? ¿Cuántos alumnos han pasado por ella?

El número de centros que participan en la feria es variable, aunque la media son unos doce o trece. Disponemos de un espacio limitado, lo que condiciona el número de solicitudes que podemos aceptar cada año.
En cada stand tenemos la representación del alumnado de cada centro y turnos de mañana y tarde por lo que el número total anual de alumnado investigador puede alcanzar los 500.

Si tenemos en cuenta que llevamos doce años de recorrido, podríamos afirmar que la feria ha tenido un impacto sobre 7000 estudiantes. Sin contar con los visitantes, que han podido ser alrededor de 25000 personas.

¿Cuáles son los requisitos para participar? ¿En qué consiste la participación del alumnado?

La participación en la feria está dirigida a todos los centros educativos de nuestra zona y está abierta para todos los sectores de la comunidad educativa (alumnado, profesorado, familias, PAS).

Cada centro participante debe remitir su ficha de experiencias a la dirección de correo electrónico de nuestra feria. El alumnado investigador muestra en cada uno de los stands habilitados para tal fin las experiencias realizadas en el aula.
Además, el alumnado puede participar en el concurso anual de carteles. El cartel ganador será el que se empleará en la siguiente convocatoria.
Como consecuencia de la pandemia, y gracias al apoyo que la Fundación Descubre, disponemos de un entorno virtual donde los centros educativos suben vídeos y sus experiencias científicas más destacadas.

¿Qué tipo de trabajos se suelen presentar?

La muestra de trabajos es variada y cada año los centros se superan dando pasos y profundizando en la investigación. Los ejemplos de actividades mostrados durante este curso pueden verse en la web.