Enseñar y educar, ¿a quién le toca?

Enseñar y educar, ¿a quién le toca?

Popularmente se dice eso de “los maestros enseñan y las familias educan” pero, en realidad, ¿de quién es la responsabilidad de enseñar, del profesor o de la familia? ¿Y la de educar?¿Es lo mismo enseñar que educar?¿Es la enseñanza no formal un complemento a la formal o escolarizada? Estas son algunas preguntas sobre las que queremos reflexionar en este post.

Enseñar vs. educar

Primero de todo, es interesante definir qué entendemos por enseñar y por educar. Dewey definía la educación como el conjunto de procesos por el que un grupo social transmite lo que ya se ha conseguido (objetivos y poderes) para asegurar el crecimiento constante y la propia existencia. Acosta dijo que la educación es la transmisión de la cultura, y que esta acción, contiene el acto de enseñar en si; en palabras sencillas, enseñar forma parte de educar. Ahora bien, lo que se hace en el cole es enseñar, ¿verdad? La enseñanza “formal”, al menos.

Y quizá ahora digas, ¿y qué se considera enseñanza formal y no formal? Según Denis, la enseñanza “formal” surge como concepto sinónimo de escolaridad, o como dijo Temporetti, es un modelo pedagógico que se ajusta a un plan de estudios, calendario académico, regularizado por normativas de obligatorio cumplimiento. La “oficial”, vamos. La enseñanza “no formal” sería aquella que no tiene una relación directa con las instituciones que regularizan según estas condiciones. Para la Organización de las Naciones Unidas, esta sería un complemento a la primera pero… ¿Puede el docente ocuparse de todas las dimensiones del crecimiento del alumno, la educación en valores, personalidad, intereses, habilidades, la enseñanza de materias oficiales, cultura, y complementarlo con materias transversales para su desarrollo; dentro del aula?

Mismo alumno, distintos roles

El mismo alumn@ es el que cumple el rol de hijo cuando está con su familia y de alumno cuando está en la escuela. Durante la adolescencia se suma un tercer ambiente totalmente diferente a estos dos: las calles y sus amigos. En ambos ambientes se le enseña y educa (teóricamente). ¿No puede esto generar cierta confusión durante su desarrollo si hay

 

grandes contradicciones entre los mensajes de ambos ambientes? Si la responsabilidad entre ambas partes se comparte, se puede evitar una crisis en la relación con ambas: el alumno expresará en las aulas los cambios que experimente la familia en lo referente a lo económico, social, cultural, tecnológico; y en el hogar los cambios en cuanto a las relaciones con los demás alumnos y con el propio profesor.

La escuela prepara para la vida, pero no la refleja al completo

  • Puedes aprender geografía para viajar, pero no a resolver los contratiempos que acompañan a un viaje, como ir preparado para distintas condiciones climáticas o ambientales, por ejemplo
  • Puedes aprender matemáticas y economía para entender sobre finanzas y cálculos básicos durante tu vida pero no aprender sobre qué inversiones funcionarán mejor para ti o cómo es el trabajo que mejor te encaja con la personalidad
  • Puedes aprender sobre deporte, pero no adquirir hábito diario individual
  • Puedes aprender sobre las emociones y cómo resolver conflictos, pero no a evitarlos todos.

En la escuela los profesores, dentro de su propia capacidad (que, en general, ya tienen que abarcar la educación de centenares de alumnos durante el curso) tienen la capacidad de generar experiencias que den herramientas a los alumnos, de funcionar como vínculos u orientadores familiares para alinear la experiencia del alumno lo máximo posible dentro y fuera de las aulas. Pero lo que seguro no se puede asumir, es que en clase se enseñe lo que contienen los libros ni que la familia pueda desentenderse del crecimiento y aprendizaje del alumno.

Y tú, profe, ¿qué opinas?

¿Se le dan mal las mates o es discalculia?

¿Se le dan mal las mates o es discalculia?

Lo más fácil es culpar al profesor de que no ha motivado al alumno por falta de talento, preparación o paciencia. El siguiente motivo más alegado es que el estudiante no “vale” para los números o que no los estudia lo suficiente como para hacerlo. Y cuando estos dos motivos se descartan: ¿por qué se le dan tan mal las mates?

¿Discal…qué?

Podríamos definir la discalculia como un trastorno específico del aprendizaje de origen neurobiológico caracterizado por dificultades en la correcta adquisición de las habilidades matemáticas. Si eres profesor, quizá te interese saber que tan solo una de las cinco causas más estudiadas para esta, pone la responsabilidad en el maestro. Se le denomina causa pedagógica y viene asociada al proceso de enseñanza-aprendizaje. Según el autor Aguilar (2014), la discalculia sería una consecuencia de una enseñanza inflexible, rígida, que no tiene en cuenta ni valida las características individuales, facilidad, preferencias del estudiante.

Evaluar puede ayudar

A menudo es difícil evaluar de manera equitativa, óptima y realista a todos los alumnos que estén en el aula. Influyen muchos factores, tanto en el profesor como en el estudiantado. Más aún, que los estudiantes que presentan discalculia, a menudo tienen un coeficiente intelectual acorde a su edad y etapa de desarrollo, progresan adecuadamente en la mayoría de asignaturas y simplemente sufren en el área de las mates. Por ello, es entendible que lo primero que nos venga a la cabeza sea: se le dan mal las mates, debe estudiar más.

Y ahora bien, quizá pueda ser útil tener en mente criterios objetivos para sospechar de esta Dificultad Específica del Aprendizaje, la discalculia, para poder ayudar cuanto antes al estudiante:

  • Proponer a su familia que si el estudiante está lidiando con dificultades persistentes con las matemáticas (y/u otras asignaturas numéricas): un estudio médico, neurológico y psicológico. Este podría ser el mejor diagnóstico complementario fuera del aula.
  • Dentro del aula, repasar cómo ha consolidado el alumno los conceptos básicos, las operaciones y la resolución de problemas matemáticos mediante ejercicios y pruebas en el cuaderno. Es importante permitirle tiempos flexibles para que pueda sentirse cómodo y que tenga significancia esta evaluación.
  • Paralelamente, ofrecerá una confirmación de las sospechas evaluar la percepción visual, auditiva, espacial, temporal, del ritmo, resistencia a las inversiones de las figuras, memoria visual y auditiva, índices de fatigabilidad y atención dirigida, etc. (Gómez Fernández, 2022).

Matema-tips

Al final, será un profesional en pedagogía quien conozca los mejores tips para ayudar a alumnos con discalculia o cualquier otra Dificultad Específica del Aprendizaje, pero aquí os proponemos 3 ideas:

  • Ir poco a poco: cuando expliquemos un concepto nuevo, realizar actividades sencillas, y si procede, repetitivas para asentar con
  • Hacer de la experiencia de aprendizaje una experiencia divertida: haz que participen en la clase, ¡que sea dinámica!
  • Hacer una lluvia constante de dudas y preguntas, es más fácil aprender si hay curiosidad por encontrar la respuesta por uno mismo que en que te den todo respondido sin pregunta
  • Y casi lo más crítico, respeta sus errores. No le ayudas a consolidar ese nuevo concepto, sino que construyen su autoestima y confianza de manera De adulto, agradecerá enormemente esta seguridad.

Este blog es vuestro, profes. Estamos deseando saber qué os ha parecido, qué experiencias habéis tenido que se relacionen o simplemente, vuestra perspectiva propia del tema.

Feliz día 🙂

“¡Cómo les habéis colado la geografía con el Harry Potter, eh…!”

“¡Cómo les habéis colado la geografía con el Harry Potter, eh…!” es el titular basado en una de las perlas que nos trae esta entrevista. Ella es Sara, la cara detrás de @unamochiladeideas. Es maestra y trabaja desde hace unos años en una escuela de Reus, Tarragona. Graduada en Educación Primaria con mención en inglés en 2013, y desde entonces, ha estado (de hecho, sigue estando) en constante formación sobre las TIC, trastornos del aprendizaje (dislexia, asperger y TEA), neuroeducación y metodologías en el aula. Ella nos comparte su tiempo y pasión para responder a nuestras preguntas, ¡esperamos que os ilumine el día tanto como a nosotros!

 

  1. ¿Qué te motivó a crear una cuenta de Instagram dedicada a la educación?

Actualmente, tengo una cuenta educativa en Instagram donde comparto recursos e ideas educativas, titulada ‘Una mochila de ideas’. El único propósito con el que creé esta cuenta en 2020 fue el de compartir, por eso siempre utilizo el hashtag #compartiresvivir. Creo que lo que hago puede ser útil para otros docentes. De hecho, me emociona mucho ver imágenes de otros profesores utilizando mis recursos en sus aulas, o recibir mensajes de agradecimiento de personas que aprecian mi trabajo.

 

  1. ¿Qué mensaje te gustaría transmitir a la comunidad educativa a través de tu trabajo en Instagram y tu libro “Una mochila de ideas”? 

Me gustaría transmitir mi vocación y mis ganas de enseñar y aprender.

Yo disfruto ideando materiales para enseñar los diferentes contenidos del currículum de primaria. No se trata de ‘hacer por hacer’, sino de crear herramientas para convertir a nuestros alumnos en ‘personitas’ curiosas, motivadas y deseosas de aprender y explorar el mundo. Y esto es lo que me gustaría transmitir a toda la comunidad educativa.

 

  1. ¿Cómo seleccionas y diseñas tus recursos, juegos y estrategias para el aula?

Hace un tiempo escribí un artículo relacionado con esta cuestión en la revista en línea educativa “Vokare Educación” (@vokare.educacion), de la cual sigo formando parte. En el artículo titulado “Material educativo de calidad”, destacaba la importancia de tener un buen criterio a la hora de diseñar un recurso educativo.

En el ámbito educativo, actualmente, las redes sociales son infinitas bibliotecas de recursos. Solo hay que echar un ojo al Claustro de Instagram ( #claustrodeig): hay infinidad de recursos y materiales de todo tipo para trabajar lo que quieras. Esto supone una gran ventaja, pero a la vez, una desventaja, ya que se tiene que hacer una buena selección de lo que eliges para tus alumnos porque no existe un recurso universal. Se tiene que adaptar siempre el recurso a las necesidades de los alumnos y alumnas.

 

Lo que suelo hacer a la hora de crear o escoger un recurso es pasarlo por “un colador con 5 agujeros” que corresponden a 5 criterios de calidad (creo que este filtro/ colador es personal, ya que cada uno tiene sus criterios de calidad). Los 5 criterios que menciono que debe cumplir un buen material o recurso educativo, bajo mi punto de vista, son:

  1. Genera aprendizaje
  2. Motiva
  3. Tiene un formato y un diseño adecuado a la edad y necesidad del alumno/a
  4. Potencia la creatividad del alumno/a
  5. Cumple con un objetivo (pedagógico).

En general, deberíamos evitar el “hacer por hacer”, ya que no nos aporta nada, y a nuestros alumnos y alumnas tampoco. Debemos buscar siempre recursos con los que aprender y con los que podamos formar a personitas capaces de comerse el mundo.

 

  1. ¿Cuáles son algunos de los desafíos más comunes que enfrentan los estudiantes con trastornos del aprendizaje?

La diversidad en el aula es un tema que me preocupa. Cada vez hay más alumnos con trastornos del aprendizaje en el aula, y tal y como está diseñado el sistema educativo, es muy difícil llegar a todo el alumnado, y hacerlo bien. Con esto no quiero decir que no se consiga, ni mucho menos, pero sí que creo que es un trabajo difícil y es uno de nuestros mayores retos a nivel profesional.

 

  1. ¿Puedes compartir algunas estrategias efectivas para abordar los trastornos del aprendizaje en el aula? 

Personalmente, tengo algunas estrategias para trabajar con alumnos que tienen necesidades educativas especiales, pero la más efectiva es la anticipación. Anticiparse a las tareas que se realizan en el aula les proporciona más seguridad y, como consecuencia, una mayor autoestima. Un ejemplo muy sencillo de anticipación sería proveer un texto para que lo trabajen en casa antes de abordarlo en el aula (para lectura, dictado, etc.).

También es importante explicarles en qué consiste el trastorno que tienen y cómo trabajaremos con ellos. Es decir, no ocultar información sobre sus necesidades educativas. Deben saber que siempre estamos a su lado, que los apoyamos, que comprendemos su trastorno y que haremos todo lo posible para que se sientan cómodos con el trabajo que realizan en el aula.

 

  1. ¿Cómo abordas las diferencias individuales en el ritmo de aprendizaje de tus estudiantes?

Tengo la gran suerte de trabajar en la escuela en la que ejerzo actualmente, ya que apuestan por el “Team teaching” y en muchas ocasiones somos dos maestros o maestras en el aula y disponemos de bastantes horas de refuerzo. Aún así, este sigue siendo mi mayor reto a nivel profesional.

 

  1. ¿Qué papel juega la creatividad en tu forma de enseñar?

Bajo mi punto de vista, la creatividad es el motor y el centro de mi método de enseñanza. Todo lo que ideo y llevo a cabo en mi aula siempre debe tener como ingrediente principal la creatividad.

 

  1. ¿Cuál es la importancia de la motivación y el interés personal en el proceso de aprendizaje, especialmente para los estudiantes con dificultades?

La motivación es clave para los alumnos con dificultades de aprendizaje porque así pueden aprender, más y mejor, mediante proyectos y actividades motivadoras.

Hace tres años, decidimos en el equipo de ciclo superior de mi escuela empezar a trabajar con una nueva metodología: enseñar contenidos propios de la asignatura de Conocimiento del Medio Social mediante las competencias específicas de las áreas de lenguas, con una temática que nos sirviera de hilo conductor.

Y así lo hicimos. Pokémons, Avengers, Piratas del caribe y Harry Potter fueron los afortunados de acompañarnos durante el último ciclo de la etapa de Primaria. Mediante estas temáticas trabajamos geografía de España y de Europa, etapas de la historia (edad medieval, edad moderna y edad contemporánea), arte, y otros contenidos específicos del currículum del último ciclo de primaria. Lo hacíamos mediante retos, comprensión lectora y oral, expresión escrita y oral, realización de productos finales significativos, etc.

En las primeras evaluaciones, los comentarios del profesorado eran muy positivos, incluso, algunos profesores se preguntaban si estábamos haciendo las cosas bien porque los resultados académicos del alumnado en general eran muy altos. Algunas familias nos comentaban “¡Cómo les habéis colado la geografía con tanto Harry Potter, eh…!”.

Y sí, lo estábamos haciendo muy bien. Esa fue una gran lección: la motivación es primordial para un buen proceso de enseñanza y aprendizaje.

La biblioteca debe ser el corazón del centro educativo

«La biblioteca debe ser el corazón del centro educativo».

José Tomás Ríos (@lenguaycorto) es profesor de Lengua Castellana y Literatura en el IES Príncipe de Asturias de Lorca y responsable de la biblioteca del centro desde hace más de 15 años. Asimismo, ha participado y coordinado varios proyectos de innovación educativa relacionados con la metodología por proyectos y la didáctica de la literatura en educación secundaria y bachillerato.

¿Qué estrategias utilizas para despertar el interés de tus alumnos por la lectura?

En mi opinión, lo primero que un docente que pretenda despertar el interés de su alumnado por la lectura debe tener en cuenta, es el acceso a la misma. Es fundamental ofrecer diversidad de formatos que tengan en cuenta la diversidad de los lectores. Así, los libros de lectura fácil son una buena opción para salvar las dificultades con el idioma en el caso de alumnos extranjeros con un bajo nivel de competencia comunicativa en nuestro idioma. También son una buena opción para alumnos con dificultades o necesidades especiales.

En general,  la novela gráfica, el cómic o libros con potentes ilustraciones hacen más atractiva la lectura e, indudablemente, incitan a la lectura de todo tipo de alumnado. El cómic, antiguamente denostado en las aulas, suele ser una opción especialmente atractiva para alumnos, a priori, poco lectores.

En cuanto al trabajo en el aula, la lectura no puede ser algo que se mande para casa y de lo que luego deben dar cuenta en un examen. No. Hay que leer en el aula y, en definitiva, acompañar a los estudiantes en sus periplos lectores. Dedicar tiempo a la lectura en clase y comentarla es fundamental para despertar el interés de los alumnos por la lectura. La creatividad después de la lectura en forma de pequeños proyectos o trabajos pueden hacer de la lectura una actividad placentera y agradable, actividades como hacer un librotráiler o un booktuber, o saber hacer una reseña literaria sobre el libro leído. También son interesantes las actividades fuera del aula con recursos que tenemos al alcance de la mano. Recientemente he trabajado una ruta literaria sobre el poeta Eliodoro Puche en formato street escape. Ahora pretendo hacer una ruta de leyendas de Lorca, mi ciudad, que nos sirva como acicate para la lectura de las Leyendas de Bécquer.

Luego están los gustos personales que hacen que a uno le guste más un tipo de libros que otros. Es ahí cuando el papel de la biblioteca escolar se vuelve fundamental. La biblioteca debe ser el corazón de un centro educativo. El sitio donde los alumnos puedan desarrollar sus gustos literarios con la ayuda del docente que asesora y guía. Cuando un alumno, no muy lector, llega a la biblioteca buscando un libro, le pregunto sobre sus gustos. En función de su edad y posibles dificultades, le muestro varias opciones. En definitiva, trato de engancharlo a la lectura con libros.

Por último, las actividades dinamizadoras. La celebración de encuentros con autor de los libros leídos, la celebración de la feria del libro en el centro, el club de lectura; constituyen otro eje fundamental del fomento de la lectura en mi instituto.

 

Desde tu perspectiva, ¿Qué obras literarias consideras imprescindibles para la formación de un lector crítico?

Es muy difícil escoger, porque la lista puede ser demasiado extensa. Sin embargo, creo que un buen lector debe haberse paseado por las grandes obras de la antigüedad clásica y, en concreto, por la literatura homérica: La Odisea y La Iliada.

Indudablemente, hay que leer El Quijote para entender gran parte de la literatura actual. Y luego hay obras con las que puedes casi vivir toda una época, como Bomarzo de Manuel Mujica Lainez.

 

A partir de ahí, es vital leer literatura de todos los géneros literarios, no se puede tener una visión completa si no se lee también poesía, ensayo o teatro.

 

¿Cómo equilibras la enseñanza de obras clásicas con la introducción de literatura contemporánea?

Me parece fundamental que los clásicos estén presenten en las lecturas escolares. Existe el concepto de que leer un clásico es algo negativo y que aleja a los adolescentes de la lectura. Nada más lejos de la realidad. Ulises vuelve a Ítaca tras un extenso periplo por el Mediterráneo, no menor que los que habitualmente hacen miles de migrantes que llegan a las costas españolas. Las hijas de Bernarda no soportan vivir en una sociedad donde “ser mujer es el mayor castigo”.  Los clásicos tienen mucho que decir a los adolescentes y son los centros educativos y sus profesores los que tienen la obligación de mostrarlos y hacerlos accesibles. Versiones adaptadas o ediciones gráficas y en cómic hacen más sencilla esta tarea.

Otra cosa que he escuchado varias veces es que en los institutos solo hay cabida para clásicos como La Celestina o El Lazarillo y que eso también aleja a la juventud de la lectura. No es verdad. Se combinan y conviven perfectamente. Buscamos libros con temáticas cercanas y atractivas pero que mantengan cierta calidad literaria. Autores consagrados como Luis Leante, Care Santos o Juan Ramón Barat tienen títulos que gustan y enganchan a nuevos lectores. Normalmente, si en cada curso de la ESO ponemos tres libros de lectura, una para cada evaluación, procuramos que, al menos uno de ellos sea un clásico, bien adaptado bien en formato gráfico para que sea más accesible. El resto de los títulos pertenecen a la literatura juvenil actual, muchas veces con encuentros con autor incluido.

 

¿Cómo seleccionas obras contemporáneas que no solo sean relevantes para los estudiantes, sino que también aporten un valor literario significativo?

Normalmente, valoro las obras que selecciono para mis estudiantes con una lectura previa. En ese momento juzgo la calidad y valoro las posibilidades que puede tener el libro de conectar con ellos. Por otro lado, mantengo una relación muy estrecha con la biblioteca pública de mi ciudad que, además de organizar encuentros con autor y otras actividades, nos asesoran sobre las lecturas, sobre todo cuando se trata de libros de reciente publicación. El hecho de haber obtenido un premio literario también ayuda pero no siempre es una garantía.

 

Desde tu punto de vista, ¿qué autores contemporáneos consideras particularmente influyentes?

Creo que Irene Vallejo ha conseguido algo muy importante, ha puesto el mundo el clásico en el escenario del siglo XXI. No solo eso, sino que además ha democratizado el ensayo, ha ofrecido la posibilidad de mezclar la erudición con la ficción y ha abierto el camino de muchos otros escritores.

También, autores como Arturo Pérez Reverte, Antonio Muñoz Molina o, el ya desaparecido, Javier Marías, están muy presentes en la sociedad no solo por su literatura sino también por sus artículos de opinión y publicaciones en periódicos de tirada nacional.

Con respecto a la literatura más juvenil, es indiscutible la presencia que J.K Rowling y su Harry Potter tienen hoy en día en el mundo literario y en el cine. Luego, autores como Carlos Ruiz Zafón, Laura Gallego, Care Santos o, más recientemente, Eloy Moreno tienen títulos que son casi una apuesta segura entre los más jóvenes. Otra cosa son los autores de manga que causan furor entre muchos de nuestros estudiantes: Eichiro Oda, creador de One Piece, o Masashi Kishimoto, autor de Naruto, son solo algunos ejemplos.

 

¿Cómo integras temas y problemáticas actuales presentes en la literatura contemporánea en tu enseñanza?

Yo creo que los grandes temas de la literatura universal son también los grandes temas de la humanidad. No es algo, por tanto, exclusivo de la literatura contemporánea. Sigue habiendo muchos “Ulises” naufragando en el Mediterráneo, “Adelas” que quieren romper barreras sociales, o personas como Azarías que necesitan visibilidad social.

Uno de los proyectos que hemos llevado a cabo en el instituto ha sido la realización de un congreso sobre la obra de Federico García Lorca. Uno de los temas presentes en los trabajos de los alumnos era el papel tradicional del hombre y la mujer, un tema de absoluta vigencia. Debatir sobre la sentencia de Bernarda: “…hilo y aguja para la hembra, látigo y mula para el varón”, da muchísimo juego en clase en relación a la relevancia social de la mujer en el pasado y en el presente.

Las novelas de Delibes dan pie a hablar de la España vaciada que Sergio del Molino muestra en sus libros y artículos de opinión.  Desde el punto de vista de la novela juvenil, libros como Desconocidos de David Lozano, tratan un tema muy importante hoy en día para los adolescentes, que es el de los riesgos de las redes sociales.

Por último, este año hemos incorporado un libro llamado Hermanito: Miñán, que cuenta la historia de Ibrahima Balde, un guineano que se vio obligado a salir de su casa para buscar a su hermano y que terminó siendo víctima de las mafias de la inmigración hasta llegar a España. La historia real se puede rastrear fácilmente en Internet y es un complemento perfecto a la lectura de la obra.

 

¿Podrías compartir un ejemplo de una obra que haya tenido un impacto especial en tus alumnos?

Tengo muchos ejemplos, pero hay uno que nunca falla y que ya he citado en preguntas anteriores. Se trata de La casa de Bernarda Alba. Cuando la leemos en clase, sorprende, además de la vigencia de los temas, el férreo autoritarismo de Bernarda. Les cuesta creer que aun siendo ficticio refleja una situación verosímil de una España ya del pasado.

 

¿Qué métodos empleas para fomentar la discusión y el intercambio de opiniones entre los estudiantes sobre las obras que han leído?

Comentar la obra en clase y acompañarlos en su lectura es fundamental. Además, llevo a cabo proyectos de lectura donde no solamente demuestran si han comprendido o no la obra, sino que opinan sobre ella con argumentos. Con un guion y unas pautas establecidas previamente los ayudo a elaborar una reseña. En otras ocasiones, y en función del nivel, nos hemos servido más de lo visual. En este sentido, la elaboración de un librotráiler o el uso del formato “booktuber” para dar cuenta de lo leído ha sido muy motivador y útil para trabajar el texto argumentativo en relación a las lecturas.

 

De los últimos libros que has leído, ¿hay alguno en particular que te haya gustado mucho o que haya dejado un impacto significativo en ti?

Hermanito: Miñan es la historia de Ibrahima, un migrante guineano que, sin quererlo, inicia un peligroso periplo por distintas ciudades africanas en busca de su hermano pequeño (“miñán» en el idioma pulaar).  Es una historia real.

Ibrahima Balde llegó como refugiado al País Vasco en 2018. Hay un vídeo en YouTube donde puedes ver su historia, además de varios artículos de periódicos. Utiliza un lenguaje sencillo y cercano a la oralidad. El uso de la segunda persona hace que parezca que estás delante de Ibrahima escuchando su historia. Una historia dura, durísima. Un perfecto antídoto contra la intolerancia y la xenofobia. En definitiva, una pequeña joya, que puede ser una buena lectura para jóvenes y para lectores de todas las edades.

 

Si pudieras retroceder en el tiempo y darte un consejo al tú de hace 10 años, ¿cuál sería ese consejo?

Me diría dos cosas.

La primera es que a veces menos, es más. En ocasiones, pensamos que cuanto más contenido y más cosas expliquemos mejor y no es así. El aprendizaje es más significativo si lo focalizamos en un tema y lo exprimimos al máximo. Por ejemplo, ¿estudiamos la poesía del siglo XX? Muy bien, pues vamos a centrar el aprendizaje en un autor, en García Lorca o en Miguel Hernández, y vamos a trabajarlo en clase.

La segunda es que las metodologías deben ser siempre complementarias y nunca excluyentes. Podemos trabajar por proyectos, pero también está bien la clase magistral. En ambas formas puede haber aprendizaje. Y si somos capaces de combinar las dos redundará en un mejor aprendizaje y formación de nuestro alumnado.

 

¿Es diferente el día del docente del día del profesor?

¿Es diferente el día del docente del día del profesor?

El jueves 5 de octubre celebrábamos el proclamado “Día Mundial del Docente” por la UNESCO y la Organización Internacional de los Trabajadores. Hoy, en España, 27 de noviembre, celebramos el día del maestro o profesor. Naturalmente nos surge la duda, ¿es que no celebramos lo mismo entonces?

Sí, celebramos la figura del profe en ambos casos. Que existan dos fechas diferentes se debe, simplemente, a que cada país puede elegir cuándo homenajearla. Cada casa es un mundo, y cada país funciona como una casa.

El país español escogió el día 27 de noviembre en honor a San José de Calasanz (1557- 1648), sacerdote, educador y considerado el fundador de la escuela pública gratuita moderna en Europa. Su idea de abrir en Roma una escuela que incluyese a niños de todas las clases sociales, también a aquellos menos privilegiados, fue revolucionaria. Esta iniciativa fue el punto de partida para la creación de las Escuelas Pías, una congregación religiosa que se convirtió en un importante motor de cambio en el sistema educativo de la época.

Calasanz se centró en la educación elemental, ofreciendo una base sólida en lectura, escritura y aritmética; pero también consideraba fundamental la enseñanza de valores morales y religiosos, la interacción entre maestros y estudiantes, la participación activa de los estudiantes en su propio aprendizaje y la adaptación de la enseñanza a las necesidades individuales de los alumnos. ¿Os suena? Es porque este esquema educativo ha trascendido en gran parte hasta nuestros días en España.

Pero no podemos cerrar este histórico artículo sin decir que, sin duda, los docentes se han ganado a pulso tener dos días especiales, donde se celebre que existan, ejerzan y apoyen a todos los alumnos en las aulas. De hecho, os lo merecéis cada día.

¡Feliz día docentes, sois la verdadera revolución!

Subrayar o no subrayar, esa es la cuestión

Tal y como bien dice el titular: subrayar o no subrayar, esa es la cuestión. Permíteme introducir este artículo exponiendo varios tipos de alumn@, a ver si identificas alguno en tu aula:

  • Los pintores: subrayan TODO el texto. Títulos, párrafos principales, ejemplos, y casi los pies de imagen o tablas.
  • Los “código morse”: no entienden del todo qué subrayar y lo hacen dejando pequeños espacios sin color que corresponden a preposiciones, determinantes…
  • Los creativos: subrayan en lápiz o bolígrafo y con las líneas más curvas que un puerto de montaña. Ya de paso tunean las fotografías del autor retratado en la página con algún «bigotillo», «uniceja», gafas, etc.
  • Los “aesthetic”: subrayan las palabras y conceptos clave, asociando cada contenido a un color y además lo hacen de manera visualmente agradable. Son a menudo aquellos a los que también les gusta tener los cuadernos siempre pasados a limpio, con títulos en lettering y toda la colección de sus materiales ordenados.
  • Los prácticos: subrayan solo las palabras clave con una línea sencilla. El libro se ve de lejos mayoritariamente limpio y despejado, con mínimas marcas. Ideales para reutilizar en próximas generaciones, de hecho.

Tengamos en cuenta que estamos en este artículo siempre refiriéndonos a subrayar (o no) libros que pertenezcan al alumno. No hacemos referencia a los que son de disposición pública, como los de bibliotecas o archivos públicos.

En algunos de los casos que hemos mencionado, como por ejemplo el de los alumnos “creativos” o a los “código morse”, podría considerarse blasfemia llamarle “subrayar” a lo que hacen. Hay quien podría opinar incluso que podría acercarse más a ensuciar o maltratar el libro de estudio. En el caso de los pintores, es a menudo una falta de entendimiento del objetivo de subrayar, o que simplemente no es un método útil para ellos a la hora de estudiar (en cuyo caso sería interesante detectarlo para proponer métodos complementarios de apoyo).

Pero parece que si Charles Darwin también subrayaba debe ser porque funciona. Los textos resaltados son llamadas de atención para el lector, una manera de parase y meditar sobre el concepto que remarcan. De hecho, un profesor puede utilizar el subrayado para beneficiar a sus alumnos, ya que:

  • fomenta la comprensión,
  • facilita la comprensión de la organización del contenido estudiado,
  • facilita la revisión,
  • mejora la retención de ideas clave,
  • fomenta la toma de notas,
  • identifica puntos de discusión.

Y también ofrece muchas otras ventajas que seguro podréis identificar en vuestros alumnos.

Y tú, ¿qué fomentas en tu aula: lápiz, rotulador subrayador o “free style”?

Cuéntanoslo en comentarios, te leemos 🙂

« Para entender la dislexia hay que formarse en dislexia »

Nerea Riveiro es la personita detrás de @pedagoque. Ella es pedagoga especializada en Dificultades de Aprendizaje, como la dislexia, o en la lectoescritura, Altas Capacidades y Atención Temprana. Su vocación pasa por lograr una educación inclusiva y de calidad con una metodología muy concreta y diferente. Su método se enfoca en potenciar las habilidades de los niños/as y adolescentes, brindándoles herramientas para que sean lo más autónomos posible. Hemos conversado con ella acerca de indicadores de detección, dificultades emocionales y evaluación de progresos de jóvenes con dislexia y qué productos existen en el mercado para poder adaptar las clases y recursos lo máximo posible a cada alumno. 

 

¿Cómo diseñas y adaptas tus sesiones de pedagogía infanto-juvenil para abordar las necesidades individuales de cada niño o adolescente?

“Al ofrecer sesiones individualizadas es mucho más sencillo para mí poder hacerlo. Los recursos educativos generalmente los elaboro yo adaptados a las necesidades de cada niño/a, o bien utilizo los recursos de otros compañeros de la profesión y los adapto a los objetivos que tenga que trabajar con los peques.”

 

¿Cuáles son las señales de alerta para identificar la dislexia?

“Estas señales de alarma dependerán un poco de la etapa educativa en la que se encuentre el niño/a, pero por norma general podemos observar: 

  • Errores de generalización en verbos como “he ponido”.
  • Confusión de conceptos espacio-temporales.
  • Dificultades para explicar de manera organizada sucesos o historias.
  • Dificultades para afianzar las correspondencias entre sonidos y letras.
  • Tarda en aprender a leer.
  • Le cuesta retener las tablas de multiplicar.
  • Tarda mucho en hacer los deberes y no le da tiempo a copiar datos de la pizarra.
  • Comete errores de precisión al leer y escribir.
  • Lectura visiblemente más lenta.
  • Errores en la escritura: inversión, omisión o sustitución de sílabas o letras, errores de ortografía arbitraria, errores en la norma de la mayúscula y signos de puntuación.
  • Baja calidad de redacción.”

 

¿Cuáles consideras que son las principales dificultades emocionales que enfrentan los niños con dislexia?

“En general tienen un bloqueo emocional grande. Creen que no pueden, que son incapaces. Muchos de ellos han recibido etiquetas como “vago/a” o “despistado/a” o han pasado desapercibidos en la escuela porque solo obtienen buenos resultados a costa de mucho trabajo. Al final, opino que el gran reto al que se enfrentan es la baja autoestima o la ansiedad. ”

 

¿Cómo evalúas el progreso de un alumno con dislexia y qué indicadores consideras clave?

“Un niño con dislexia siempre tendrá dislexia. Es importante destacarlo. La dislexia es un trastorno del neurodesarrollo y, por lo tanto, no se cura.  

Muchas familias, la primera pregunta que te hacen es “¿pero hasta cuándo tendrá que recibir apoyo?”. Las dificultades son permanentes, mejorarán con la intervención, mucho, pero es relevante saber que cuando se retira el apoyo se ve un retroceso evidente. 

 

Yo suelo evaluar los progresos con pruebas estandarizadas como el “Prolexia” o con la realización de las mismas actividades meses después: es ahí donde podemos observar las mejorías. Además, trimestralmente planteamos objetivos y repasamos cuáles han sido alcanzados de los fijados anteriormente.”

 

¿Qué consejos darías a los educadores para apoyar a niños con dislexia en el aula?

“El principal es que para entender la dislexia hay que formarse en dislexia. Saber qué pauta es la adecuada para trabajar con ellos. Por ejemplo, muchos peques con dislexia tienden a escribir oraciones juntando todas las palabras, sin dejar espacios. Elegir un buen material es fundamental para ayudar a evitar la segmentación de palabras o sílabas.  En estos casos se recomienda una pauta Montessori o bien una pauta con líneas, que marque la separación entre palabras.”

 

Entonces, ¿qué tipo de libretas o material de escritura crees que sería el más adecuado para niños y adolescentes con dislexia? ¿Cuáles son las características clave que debería de tener?

“Lo más importante es no trabajar en pautas con cuadrículas, porque podría ocasionar que segmenten las palabras en función de las letras o sílabas para que queden en los cuadraditos. La pauta Montessori de las libretas tapa blanda de Oxford, tanto A4 como A5 podrían adecuarse perfectamente. 

También se deben tener en cuenta cuando los niños/as se inician en la lectoescritura los milímetros de la pauta. Comenzaremos siempre con más milímetros y a medida que vayamos integrando la escritura y el tipo de letra (en proporción y tamaño) iremos disminuyéndolos. Las libretas de tapa blanda de 5 mm se adecuan a las necesidades de los niños con los que trabajo. Me gustan porque las libretas pueden ir creciendo con los niños, ya que las hay de diferentes milímetros, por lo que el tamaño de la letra se va adaptando a ellos con la pauta adecuada. 

Otro punto a tener en cuenta, no tanto para niños/as con diagnóstico de dislexia, sino para los que tienen diagnóstico de disgrafía (dificultad en la escritura), es el grosor del papel. Estos niños/as suelen tener dificultades con la presión a ejercer con el lápiz sobre el papel. Los cuadernos de Oxford tienen un grosor a prueba de ruptura por borrado o por exceso de presión, por lo que los elijo para mis sesiones de disgrafía. 

Paralelamente, los niños/as con disgrafía necesitan trabajar la presión, la proporción y el tamaño u orientación de la letra, por lo que una pauta de línea simple o papel sin pauta le estaría perjudicando. En cambio, es mejor escoger un papel con pauta Montessori para elevar las crestas y bajar los pies de las letras. 

 

¿Cómo crees que el material y los recursos visuales pueden apoyar el desarrollo de habilidades de lectura y escritura en niños con dislexia?

“Como profesionales debemos estar formados para saber elegir los materiales adecuados para los niños/as con los que trabajamos, ya que de no ser así les estaríamos perjudicando. 

En general, para niños/as que no tienen una necesidad específica de escritura o lectura, al inicio lectoescritor con letra ligada debemos utilizar una pauta Montessori para desarrollar adecuadamente el trazado de las letras y de todas las grafías. A partir de tercero de primaria, cuando ya esté integrada la letra ligada y comencemos a personalizar la escritura, es recomendable utilizar pautas de línea única con márgenes, como las libretas de la gama Write&Erase de Oxford de una línea, que vienen con una pizarra blanca borrable en su interior, ya sea en el interior de las tapas o extraíble.”

7 trucos para alumnos con TDAH que todo profe debería conocer

Si eres profesor, mamá o papá de una personita con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) seguramente conoces los desafíos diarios que enfrenta, o más bien que superáis juntos. Los profes en las tutorías decís o, si eres padre/madre te dicen, que le cuesta concentrarse en las clases, la organización de tareas no parece su punto fuerte, por la mañana ves que es el único que no trae desayuno al cole o si eres progenitor, te toca estar ahí a la hora del patio para llevárselo. Si has asentido mientras leías estos ejemplos cotidianos, quizá quieras probar a ver cómo reacciona tu personita al implementar algunos pequeños cambios en su rutina cotidiana, tanto dentro como fuera del aula:
  • Usar ayudas visuales como gráficos o esquemas para resumir la información.
  • Fomentar breves descansos para moverse durante las clases largas.
  • Establecer rutinas diarias claras y horarios fijos para hacer los deberes.
  • Utilizar una agenda o aplicación para hacer un seguimiento de las tareas y fechas de entrega.
  • Escuchar y dialogar sobre cómo se siente a la hora de ponerse a realizar sus tareas. A menudo, te dará pistas para ver qué herramientas le faltan o cómo puedes ayudarlo a fluir mejor en las clases.
  • Enseñar habilidades de organización, en casa con tareas sencillas encadenadas (rutinas) o para temas académicos, como usar carpetas o separadores para mantener los materiales organizados.
  • Los cuadernos con cuadrículas 8×8 facilitan la atención y la concentración: Las cuadrículas más grandes proporcionan un espacio visualmente menos abrumador que le puede ayudar a reducir las distracciones visuales, permitiéndole concentrarse mejor en la tarea de escritura o copia. Además:
  • Mejoran la organización porque permiten una disposición más ordenada de la información en la página de las notas y las tareas. Esto hace más sencilla la recuperación de datos y la comprensión.
  • Algunos niños con TDAH tienden a escribir de manera apresurada y desordenada. Un cuadro más grande, como por ejemplo tamaño 6 x 6 / 8 x 8 permite una escritura más espaciada y legible y así ayudar a que tengan menos probabilidad de pasar por alto información importante al copiar de la pizarra o de un libro de texto.
  • Ayudar a los niños a tomar su tiempo al escribir o copiar por tener mucho espacio disponible lo que puede reducir la impulsividad y los errores frecuentes.

DIY Halloween: una postal en 3D para ponerte los pelos de punta

La temporada de brujas, calabazas y castillos encantados está a la vuelta de la esquina, y qué mejor manera de celebrarla que con una manualidad creativa. En este video, encontrarás una propuesta de manualidad para todos los amantes de la terrorífica celebración: una postal de Halloween en 3D con témperas Oxford.

Necesitarás:

  • Pinceles, tijeras, lápiz y goma

 

Observa el paso a paso del siguiente video y dale color a tus pesadillas. ¡Tu creatividad pone los límites!

Anímate a compartir tu diseño o el de tus alumnos en redes sociales con toda la comunidad el hashtag #DiyElAulaDePapel

¡Revolución en las aulas!

Los expertos la denominan la “Cuarta Revolución Industrial”. Es probable que nuestros hijos, dentro de unos años, la estudien en sus libros de historia. A día de hoy, más que un párrafo a memorizar, es una realidad a la que adaptarse en todos los sectores y edades.

La misión de los profesores en esta revolución es la de adoptar nuevos enfoques que sean compatibles con la tecnología digital que hoy llega a las aulas, integrar la ola de dispositivos, apps, plataformas web y recursos digitales con el enfoque pedagógico que corresponda a cada asignatura (o incluso a cada alumno).

Esto, como puede intuirse, no está exento de retos: estar en formación continua, constantemente evolucionando no es tarea fácil. Terminas tu jornada laboral y no solo tienes que realizar una planificación del contenido y conciliar tu vida personal con la laboral, sino que además debes esforzarte y formarte para meterte en esta rueda tecnológica. El número de Apps Educativas disponibles está en constante crecimiento debido a la facilidad con la que se pueden crear y distribuir en las diferentes plataformas disponibles (iOS, Android, Windows, web) y las regiones geográficas. Las hay para prácticamente cada categoría que te pueda venir a la mente: matemáticas y ciencias, deporte, idiomas, historia, arte y más. Y los profesores deben estar al día de todo ello.

La formación en línea hace más accesible mejorar sus habilidades digitales en el día a día. Existen muchas posibilidades en la red para adquirir las llamadas “competencias digitales para docentes”, conectar con otros colegas y profesionales, o estar al día de los eventos de interés.

Todo ello, permite concluir este artículo diciendo que, sin duda, los docentes se han ganado a pulso tener un día especial donde se celebre que existan, ejerzan y apoyen a todos los alumnos en las aulas. ¡Feliz día docentes, sois la verdadera revolución!