Enseña a tus alumnos a buscar su propósito

OXFORD CHALLENGE – Actividad 1

 

En el día a día del aula, a veces necesitamos centramos tanto en los contenidos que es posible que quizás no nos quede tiempo para algo esencial: cómo se sienten nuestros alumnos y alumnas. Una manera sencilla —y muy potente— de poder trabajar el bienestar emocional es abrir un espacio para hablar de metas personales, de buscar su propósito.

Desde Aula de Papel proponemos una actividad muy fácil de aplicar. Pide a cada estudiante que piense en algo que le gustaría conseguir este curso, a buscar su propósito. No tiene que ser una meta enorme: puede ser mejorar en una asignatura, atreverse a participar más, organizarse mejor, hacer nuevos amigos o sentirse más seguro en clase.

Después, invítales a escribir en su cuaderno:

  • Qué quiero conseguir.
  • Por qué es importante para mí.
  • Cómo me sentiré si lo logro.
  • Cómo me sentiré si me cuesta o no lo consigo al principio.

Aunque parece una propuesta simple, fijarse una meta tiene un impacto emocional es grande. Ayuda al alumnado a poner nombre tanto a sus ilusiones como a sus miedos. Cuando imaginan cómo se sentirían al lograr su meta, refuerzan su motivación y su autoestima. Y cuando contemplan que quizá no les salga a la primera, aprenden algo fundamental: la frustración también forma parte del proceso y no significa que estén fallando.

Si algunos quieren compartirlo en voz alta, se crea un clima especialmente valioso en el aula. Descubren que muchas preocupaciones se repiten, se sienten más comprendidos y se fortalece el sentimiento de grupo. Esto reduce la presión, mejora la convivencia y convierte la clase en un espacio emocionalmente más seguro.

Además, esta dinámica es una herramienta clave para enseñar resiliencia: el alumnado entiende que las dificultades son normales y que avanzar no siempre es lineal. En conjunto, la actividad promueve el bienestar emocional porque invita a conocerse mejor, a ilusionarse con el futuro y a desarrollar una mirada más positiva sobre las propias capacidades. Tener metas no solo impulsa el aprendizaje académico: también fortalece la salud mental al aportar sentido, esperanza y motivación.

Entrevista a Pablo R Coca, autor de Occi y Morons y embajador del Oxford Challenge

La 4ª edición del Oxford Challenge se pone en marcha, brindando a los alumnos de diversas escuelas la oportunidad de expresar su creatividad a través del dibujo, a la vez que reflexionar sobre un ámbito de la salud mental.
La temática de este año, “El poder del entorno seguro”, invita a explorar cómo un ambiente y relaciones de confianza influyen en el desarrollo personal.

Para acompañar a los participantes, contamos con Pablo, psicólogo sanitario y creador de los personajes Occi y Morons (@occimorons), autor de los libros “esas cosas que nos pesan” (Penguin, 2021), “Durante la tormenta: un libro sobre acompañarnos” (Penguin, 2023) y “Las vidas que construimos cuando todo se derrumba” (Planeta 2025) con quien hablamos sobre creatividad, aprendizaje y la importancia de fomentar entornos seguros que permitan a los niños crecer y desarrollarse plenamente.

 

Pablo, trabajas como psicólogo sanitario y también como autor de los personajes Occi & Morons. ¿Cómo conviven esas dos facetas creativas y profesionales en tu día a día? ¿De qué manera se retroalimentan?

Tanto las viñetas como la terapia conviven de una forma muy natural. Mi trabajo en consulta me conecta cada día con problemáticas de familias, adolescentes y adultos: miedos, inseguridades, conflictos, preguntas difíciles de sostener… Occi y Morons nacen precisamente de ahí, de intentar poner palabras, imágenes y metáforas a todo lo que muchas veces cuesta explicar. Además, uso mucho mis libros en consulta porque ayudan a los pacientes a generar conciencia y cambio sobre sus procesos.

 

Cuando te presentamos el Oxford Challenge y su propósito, ¿qué fue lo primero que pensaste? ¿Qué te atrajo del concurso como profesional de la salud mental y como creador?

Lo primero que pensé fue: “Esto tiene sentido”. Para mí es muy importante que las propuestas en las que colaboro estén alineadas con mis valores. Por eso decidí ser embajador de esta edición del concurso y hacer llegar el poder de las viñetas a más personas. Además, el arte es una herramienta fundamental para conectar con aquello que nos pasa y para cuidar nuestra salud mental. 

Como psicólogo y viñetista visito centros educativos de toda España para impartir charlas, talleres y formaciones de salud mental y en todo lo que hago, las viñetas son un pilar muy importante. El lenguaje gráfico da mucho juego para abrir debate, reflexionar o tomar conciencia de nuestra realidad. Todas las viñetas tienen detrás un proceso de reflexión, análisis y síntesis. Por eso, me parece muy interesante que el concurso, además de incentivar con premios, enriquezca a cada alumno/a de cada aula que trabaje con la guía para ser más consciente de la importancia del entorno seguro. Además, la libertad para elaborar los materiales ha sido absoluta y eso también es algo que valoro mucho.

 

Este año, el Oxford Challenge gira en torno a “El poder del entorno seguro”. Desde tu experiencia en terapia con familias, adolescentes y niños, ¿qué elementos son esenciales para crear un entorno realmente seguro para ellos?

Hay varios elementos que son esenciales para crear un entorno realmente seguro:

– Adultos emocionalmente disponibles, que sean capaces de sostener, escuchar y regular las emociones sin reaccionar desde el miedo, la prisa o invalidarlas.
– Vínculos estables y predecibles, donde el niño tiene claro lo que se espera de él y sabe a qué atenerse y no duda de que será cuidado.
– Espacios donde pueda expresar lo que siente, sin burla, castigo ni minimización.
– Límites claros y respetuosos, porque la seguridad no es ausencia de normas, sino coherencia.

Es importante remarcar que un entorno seguro no elimina las dificultades, pero da una base firme desde la que niños y adolescentes pueden explorar, equivocarse, pedir ayuda y crecer. Por ello, si hablamos de las aulas, el poder del entorno seguro está en crear espacios donde cada alumno pueda ser quien es sin miedo, sabiendo que, si algo pasa, habrá alguien que lo crea y le sostenga. Y para esto, es esencial generar espacios de diálogo y reflexión como los que se proponen en la guía que he elaborado junto a Oxford.

 

El concurso combina creatividad, aprendizaje emocional y participación colectiva. ¿Cómo valoras este formato y qué crees que aporta a los alumnos que quizá no ofrecen otros métodos más tradicionales?

Este formato llega a lugares donde otros métodos no llegan. No todos los niños ni adolescentes aprenden igual ni se expresan igual. La creatividad abre una puerta distinta a lo emocional y a lo vivencial. Trabajar de manera colectiva ayuda a vernos reflejados en los demás, a que lo que nos pasa puede también estar pasándole a mi compañero/a y, que, nuestras ideas se pueden complementar con las ideas de los demás. Eso refuerza habilidades sociales, empatía y sentido de pertenencia, aspectos clave para la salud mental. Además, al ser un proceso compartido en el aula, se genera diálogo y aprendizaje colectivo, algo clave para construir entornos seguros.

 

En consulta, ¿cuáles son los desafíos emocionales más frecuentes que ves en niños y jóvenes hoy en día? ¿Qué papel juega el entorno escolar en su bienestar psicológico?

En consulta, los desafíos emocionales más frecuentes que veo son los problemas de ansiedad, miedos, autoexigencias, baja autoestima, problemas de regulación emocional, duelos, dificultades en las relaciones y en los vínculos seguros… 

El entorno escolar juega un papel clave en el bienestar psicológico. No solo en lo relativo al rendimiento académico, sino por todo lo que tiene que ver con el clima emocional, ese aire del que hemos hablado antes, y en el que pasan muchas horas los niños/as. Este clima emocional tiene que ver con cómo se gestionan los conflictos en el centro, si hay espacios de debate y escucha, si el alumnado se siente visto y seguro, si los errores se acompañan… Un colegio puede convertirse en un gran factor de protección para la salud mental cuando ofrece seguridad, coherencia y vínculos significativos; o, por el contrario, puede ser un factor de riesgo si solo importa el rendimiento académico y se deja de fuera todo lo demás. 

 

El Oxford Challenge invita a los alumnos a expresarse a través del dibujo. ¿Por qué crees que el arte y la creatividad son herramientas tan potentes para el aprendizaje emocional?

Desde la evidencia en psicología sabemos que el arte y la creatividad son herramientas esenciales para el aprendizaje emocional. Las experiencias emocionales se codifican en gran parte de forma sensorial, corporal y simbólica, y el arte permite acceder a ese registro sin exigir que la persona sepa explicarse bien desde el principio. La investigación en neurociencia y psicología del desarrollo muestra que cuando dibujamos, creamos historias o usamos metáforas visuales, se activan circuitos implicados en la regulación emocional y en la integración de la experiencia. Esto facilita que emociones difíciles de transitar como son el miedo, la vergüenza o la tristeza puedan expresarse de manera segura, sin tener que exponerse contando aquello que nos pasa y sin sentirnos juzgados. Escribir o dibujar permite acercarse a lo que nos duele sin que nos desbordemos. Además, el arte nos permite dar forma a lo vivido, podemos reinterpretar, transformar o reparar aquello que nos ha pasado para vivirlo de una manera menos dolorosa.

 

El proyecto incluye una guía didáctica para que los profesores trabajen temas de gestión emocional en el aula. Desde tu experiencia, ¿qué importancia tiene ofrecer herramientas concretas a los docentes? ¿Qué destacarías de esta propuesta?

No es la primera guía que elaboro para los docentes. La primera fue la guía de lectura para trabajar la salud mental en el aula a través de mi libro “esas cosas que nos pesan” (está disponible en Google). El profesorado agradece mucho este tipo de materiales porque, al estar hechos por profesionales de la salud mental, también les da seguridad a la hora de plantear cómo abordar este tema en clase. La salud mental ha estado muy abandonada en lo educativo por mucho tiempo y es ahora cuando hay una gran necesidad de elaborar programas de promoción y prevención con actividades y recursos que ayuden a los menores a tomar conciencia de la importancia de estos temas. Lo que más destaco de la propuesta es que, más allá de un concurso y de los premios asignados, permite que toda la clase se beneficie de la propuesta y se generen espacios de diálogo y reflexión sobre la importancia de los espacios seguros.

 

Este concurso culmina con que los dibujos ganadores se pintan en las paredes del colegio junto a un artista. ¿Qué impacto crees que tiene para los niños ver su obra convertida en algo colectivo y permanente?

Como niño que fui y que ganó algún que otro concurso artístico, que se reconozcan las habilidades artísticas igual que se reconocen otro tipo de competencias me parece muy importante. El impacto que este tipo de iniciativas puede tener en los alumnos/as puede ser muy positivo, además, debe ser muy emocionante que el alumno ganador vea esa viñeta que creó en un folio como una actividad de clase pintada en un mural de su colegio y haciendo visible su mensaje para toda la comunidad educativa.

 

Como autor de Occi & Morons, ¿qué aprendizajes sobre la infancia, la curiosidad y el pensamiento creativo te ha dado la experiencia de observar y narrar situaciones a través de tus personajes?

Occi y Morons me han ayudado a darme cuenta de cosas de las que antes no era muy consciente y me han permitido hacerme nuevas preguntas que me han llevado a crear nuevas viñetas e historietas como una forma darle una posible respuesta. También me han dado a ver la importancia del diálogo, porque nos construimos a partir del diálogo que tenemos con los demás, pero también con el diálogo que tenemos con nosotros mismos. La gran mayoría de mis viñetas son un diálogo entre Occi y Morons donde se dan a ver nuevas posibilidades u otras formas de ver las cosas de una manera mucho más amable. Mi trabajo es ese, señalar lo que hemos asumido como norma, cuestionarlo y ofrecer la posibilidad de pensarlo diferente.

 

Según tu experiencia, ¿qué hace que un colegio no solo enseñe, sino que también trabaje la gestión emocional de los alumnos?

El entorno seguro en los centros educativos es algo que se construye día a día por toda la comunidad docente pero también por parte de las familias y de los alumnos/as. Y, por supuesto, requiere de implicación, ganas, esfuerzo y compromiso. Esto es algo que trabajo en mis talleres y formaciones con docentes y familias. Por eso, un colegio que trabaja la gestión emocional de los alumnos/as es un centro que la tiene integrada en su día a día, es decir, no es solo trabajar una guía de actividades sobre las emociones, es abordar lo emocional cuando hay un conflicto en clase. También es importante incidir en ir más allá de la conducta entendiendo que detrás de ella puede haber un gran sufrimiento y esto no quiere decir que los actos no tengan consecuencias, sino que no podemos olvidarnos de esa otra parte que necesita ser acompañada.

 

Las familias a menudo preguntan cómo pueden apoyar a sus hijos ante retos emocionales, escolares o sociales. ¿Qué consejos sencillos darías para fortalecer la autoestima y seguridad de un niño en casa?

En mis talleres y formaciones hablo mucho de la importancia del vínculo. Acompañar a un niño no empieza mirando al niño, sino mirándonos como adultos, mirando al niño que fuimos. Si hablamos de autoestima y seguridad en los niños, esta nace del vínculo. Por eso, cuando un adulto revisa sus miedos, exigencias o formas de reaccionar, puede empezar a estar más disponible emocionalmente para sus hijos/as. ¿Qué sentido tiene pretender manejar la frustración de nuestros hijos si no sabemos cómo gestionar la nuestra? Una vez seamos conscientes de todo esto, el siguiente paso sería preguntarnos qué emociones nos generan las emociones de nuestros hijos/as. Quizá nos generan rechazo, miedo, tristeza, ansiedad o vergüenza. Algo tendremos que hacer primero con todo eso para poder acercarnos a ellos de una manera más sana. Llegados a este punto, me parece importante hablar de que la disponibilidad emocional es la capacidad que tienen los adultos para estar presentes y poder sostener las emociones de los niños. De esto hablo en mi libro Durante la tormenta que trata sobre la importancia de acompañar en la salud mental. Para que quede claro, un vínculo seguro no evita las dificultades, pero le da al niño una base firme desde la que explorar, fallar, pedir ayuda y volver a intentarlo. Una vez entendido esto, podemos empezar a dar siguientes pasos cómo es la escucha activa, la validación, los límites o la confianza.

 

El concurso invita a reflexionar sobre el entorno seguro mediante la expresión artística. ¿Qué te parece esta forma de unir creatividad y educación emocional?

Me parece fundamental y muy necesaria. Abordar la importancia del entorno seguro a través de la expresión artística permite salirse de la norma académica y conectar con lo que los niños sienten, no solo con lo que saben. El arte ofrece un lenguaje alternativo lleno de posibilidades capaces de transformar las aulas y los centros y que, desgraciadamente tenemos muy olvidado.

 

Para concluir, ¿qué consejo darías a los niños y a los profesores sobre cómo crear un entorno seguro y creativo en el colegio?

Como decía antes, esto es un trabajo diario que compromete a toda la comunidad educativa. Me quedaría con algo clave: no es posible ejercer violencia en un aula que no permite la violencia. Y esto se construye en el día a día, en esos pequeños gestos cotidianos. De esta ide nace la portada de esta edición que habla sobre la importancia de ser amable y la importancia de cómo hacemos sentir a los demás.

A los niños, os diría que cuidar a los demás también es una forma de cuidarse, que pedir ayuda es algo muy valiente y que vuestra voz importa. Que habléis cuando creáis que algo no está bien. 

A los profesores, que el clima emocional del aula es tan educativo como cualquier contenido, que generar seguridad abre la puerta a la creatividad, al aprendizaje y al vínculo y que si estáis leyendo esta entrevista y vais a llevar a cabo las actividades con tu clase: GRACIAS por ser parte del cambio, por querer dejar ese granito, por tomarte enserio la importancia de la salud mental.

Y por supuesto, no me olvidaría de las familias. Son esenciales en todo este camino.

Enseñar a estudiar en 2026: técnicas con respaldo científico y recursos Oxford para el aula

Rendir bien no depende solo de cuántas horas estudias, sino de cómo las aprovechas. La investigación en psicopedagogía lleva años señalando lo mismo: hay técnicas que funcionan mejor porque ayudan a recordar a largo plazo, entender de verdad y reducir la sensación de saturación.

Aquí van algunas de las estrategias más respaldadas por la evidencia y cómo puedes aplicarlas con herramientas de Oxford para hacerlo más fácil (y más constante) este 2026.

1) Práctica de recuperación: el hábito que más mejora resultados

Es, básicamente, intentar recordar sin mirar. Parece simple, pero es potentísimo: entrenas la memoria y refuerzas lo aprendido.

Puedes hacerlo de formas muy rápidas:

  • explicarte el tema en voz alta, 
  • responder preguntas, 
  • usar flashcards. 

Con Oxford: las Flashcards Oxford te permiten convertir cualquier tema en preguntas/definiciones/ejemplos, y si las escaneas con Scribzee, puedes repasarlas desde el móvil cuando tengas un rato (y repetir las que más fallas).

2) Repetición espaciada: estudiar menos “de golpe”, recordar más

En vez de hacerlo todo en una tarde, separas los repasos en varios días. Esto mejora la retención y baja muchísimo la sensación de “me lo sé hoy, mañana no”.

Con Oxford: organiza repasos cortos (10–15 min), apóyate en flashcards (físicas o en Scribzee) y guarda tus apuntes escaneados para revisarlos en intervalos.

3) Mapas conceptuales: entender antes de memorizar

Cuando ordenas ideas y relaciones, el tema deja de ser una lista y pasa a tener sentido. Los mapas ayudan a ver jerarquías, conexiones y estructura.

Con Oxford: con hojas/recambios tipo Europeanbook puedes hacer mapas limpios, usar color para destacar nodos y digitalizarlos con Scribzee para revisarlos o ampliarlos más adelante.

4) Resúmenes que sirven de verdad

Resumir bien obliga a seleccionar lo importante y explicarlo con tus palabras. Es una forma directa de comprobar si lo has entendido.

Con Oxford: puedes hacer resúmenes “largos” en Europeanbook o resúmenes rápidos en formato tarjeta (por ejemplo, lo esencial en una flashcard) y guardarlo todo en Scribzee como material de repaso.

5) Estudio colaborativo: cuando estudiar con otros suma

Estudiar acompañado ayuda a mantener motivación, resolver dudas y entender mejor lo difícil (si se hace con método, no solo “juntarse”).

Con Oxford: compartir apuntes escaneados en Scribzee facilita feedback, y las flashcards sirven para retarse con preguntas y repasar en equipo.

Conclusión

Las técnicas más efectivas no son un misterio: la ciencia las lleva años respaldando. La clave en 2026 es hacerlas prácticas y sostenibles. Con cuadernos pensados para estudiar, flashcards versátiles y Scribzee para organizar y repasar, Oxford ayuda a convertir cada sesión en algo más eficiente.

Aprender no es esforzarse más: es estudiar mejor.

Fuente: Estudio elaborado por el Grup de Recerca Interdisciplinari en Didàctica (GRID) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Investigadoras: Dra. Verónica Violant Holz, Dra. Mariona Portell, Dra. Carla Quesada-Pallarès, Dra. Anna Ciraso-Calí, Dra.Paulina E. Robalino-Guerra.

Comenzar 2026 con evidencia: una técnica práctica para mejorar el aprendizaje del alumnado (con recursos Oxford)

Empezar 2026 con un hábito sencillo puede mejorar mucho tu forma de estudiar: tomar apuntes bien. Y no, no es copiar. Tomar notas es un proceso activo: eliges lo importante, lo ordenas y lo reformulas con tus palabras. Eso hace que entiendas mejor, recuerdes más y te cueste menos repasar.

La investigación educativa apunta a algo muy concreto: escribir (especialmente a mano) activa procesos relacionados con atención y memoria, y tus notas se convierten en una “memoria externa” que te ayuda a recuperar la información. Además, si revisas lo que has escrito dentro de las primeras 24 horas, la retención mejora muchísimo.

La técnica: método Cornell (simple y eficaz)

El método Cornell funciona porque estructura la página para que estudies de forma más estratégica:

  • Columna derecha: apuntas lo esencial (ideas, datos, conceptos).
  • Columna izquierda: añades palabras clave y preguntas (para repasar mejor).
  • Parte inferior: escribes un resumen breve con tus palabras.

Este formato te obliga a entender, no solo a transcribir, y te deja los apuntes listos para repasar sin perder tiempo.

Por qué Oxford lo hace más fácil

Aquí es donde el soporte importa:

  • Optik Paper® (Europeanbook): escritura más fluida y cómoda, menos fatiga, más concentración.
  • Uso del color: ayuda a separar ideas y a recordar mejor.
  • Scribzee: escaneas y organizas tus apuntes para revisarlos desde cualquier dispositivo, cuando quieras.

Para empezar en 2026 (sin complicarte)

Prueba esto durante una semana:

  1. usa Cornell en cada tema,
  2. al final añade 3–5 palabras clave y 2 preguntas,
  3. resume en 3 líneas,
  4. revisa al día siguiente.

Conclusión

En 2026, tus apuntes pueden ser más que un “registro”: pueden ser una herramienta real para aprender. Con Cornell + Oxford, cada página queda clara, ordenada y preparada para estudiar mejor.

Fuente: Estudio elaborado por el Grup de Recerca Interdisciplinari en Didàctica (GRID) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Investigadoras: Dra. Verónica Violant Holz, Dra. Mariona Portell, Dra. Carla Quesada-Pallarès, Dra. Anna Ciraso-Calí, Dra.Paulina E. Robalino-Guerra.

Fin de año en el aula: cómo usar mapas conceptuales y el color para repasar todo un trimestre de forma visual

El final de un trimestre es una excelente oportunidad para que tus alumnos hagan una mirada global a todo lo aprendido. Los mapas conceptuales son una herramienta ideal para ello y cuentan con fuerte respaldo científico: organizan el contenido jerárquicamente, conectan ideas y facilitan el aprendizaje significativo (Novak & Gowin, 1984).

Si a esto le sumamos el uso estratégico del color, demostrado por el estudio del GRID como un facilitador de atención, memoria y comprensión… tenemos una herramienta perfecta para repasar antes de las vacaciones.

Por qué funcionan tan bien al cierre del trimestre

Según el estudio:

  • Ayudan a clasificar información de general a específico.

  • Conectan conceptos mediante relaciones claras.

  • Permiten “ver” la lógica de un tema completo.

  • Reducen la carga cognitiva (Sweller, 2011).

  • Favorecen un repaso más rápido y visual.

En resumen: son ideales para evaluar comprensión global antes de final de año.

Cómo crear un mapa conceptual eficaz (paso a paso para tus alumnos)

1. Elegir el concepto central

Escribe el contenido general del trimestre en la parte superior del cuaderno o en una flashcard A5.

2. Leer y seleccionar ideas clave

Pídele al alumnado que subraye con color los conceptos más importantes.
El estudio identifica colores pálidos como calmantes (azul claro) y colores como el amarillo suave como estimulantes para el estudio.

3. Jerarquizar

Dividir en:

  • conceptos principales

  • subtemas

  • ejemplos o aplicaciones

4. Conectar

Unir con flechas + palabras enlace (causa, implica, depende de, conduce a…).

5. Repaso activo

Una vez creado, deben cerrar el cuaderno e intentar explicar el mapa en voz alta.
Esto activa la recuperación, una de las técnicas más efectivas para aprender (Carpenter et al., 2022).

Una actividad ideal para el último día antes de vacaciones

Propón a tus alumnos:
  Crear un “Mapa Conceptual del Trimestre” en su cuaderno Oxford.
  Usar color para diferenciar:

  • conceptos clave

  • ejemplos

  • relaciones
    Escanearlo en Scribzee para conservarlo como material de repaso. Guardarlo en una carpeta llamada “Cierre 2025” o “Resumen del trimestre”.

De esta manera, conviertes el repaso final en un ejercicio visual, organizado y significativo.

Conclusión

Los mapas conceptuales, combinados con un uso inteligente del color, permiten que el alumnado cierre el año con una visión clara y estructurada del aprendizaje. Son una herramienta simple, eficaz y profundamente pedagógica.

Aula de Papel puede animar a los profesores a introducir estas prácticas como un ritual de fin de trimestre que mejora la memoria, la comprensión y la motivación del alumnado.

Fuente: Estudio elaborado por el Grup de Recerca Interdisciplinari en Didàctica (GRID) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Investigadoras: Dra. Verónica Violant Holz, Dra. Mariona Portell, ,Dra. Carla Quesada-Pallarès, Dra. Anna Ciraso-Calí, Dra.Paulina E. Robalino-Guerra.

 

Cierra el trimestre con éxito: cómo enseñar a tus alumnos a hacer resúmenes realmente eficaces

El final de año , es un momento perfecto para parar, mirar atrás y ayudar a los alumnos a cerrar el trimestre con claridad. Una de las habilidades más poderosas para consolidar aprendizajes —y una de las más utilizadas por los estudiantes— es hacer resúmenes. Sin embargo, la mayoría de alumnos no sabe realmente resumir: copian, subrayan sin criterio o seleccionan información al azar.

Hoy te traemos una guía práctica, basada en evidencia científica, para enseñar a tus estudiantes a hacer resúmenes efectivos, aprovechando herramientas como los cuadernos Oxford con Optik Paper®, el uso del color y las flashcards.

¿Por qué enseñar a resumir es tan importante? (y más a final de año)

El estudio psicopedagógico llevado a cabo por el grupo GRID (UAB) para Oxford demuestra que resumir implica un procesamiento profundo, lo que activa la comprensión y la memoria a largo plazo. Al sintetizar, los estudiantes seleccionan, jerarquizan y reorganizan información (Craik & Lockhart, 1972).
En épocas de evaluaciones, esto supone una ventaja directa:

  • reduce la carga cognitiva

  • clarifica ideas esenciales

  • ayuda a estudiar con menos ansiedad

  • favorece detectar dudas a tiempo

En resumen: enseñar a resumir es enseñar a pensar.

Una técnica sencilla que funciona: el método 3–2–1

Para cerrar el trimestre, te proponemos una estructura fácil, perfecta para primaria y secundaria:

En una página o flashcard A5, el alumno debe escribir:
✔ 3 ideas clave del tema
✔ 2 preguntas sobre contenido que no entendió o quiere profundizar
✔ 1 reflexión personal (para qué sirve, qué relación tiene con otra unidad, etc.)

La evidencia indica que combinar síntesis + autocuestionamiento mejora de forma significativa la retención y comprensión (Rosenshine, 2012).

El poder del color para organizar la información

Tal como recoge el estudio, el color:

  • mejora la atención

  • facilita la memoria (Roy et al., 2021)

  • ayuda a guiar visualmente conceptos importantes

Puedes enseñar a tus alumnos a usarlo así:
  azul = conceptos principales
  amarillo = ejemplos o casos
  verde = definiciones
  morado = dudas

Un sistema visual coherente facilita que puedan repasar antes de fin de trimestre de forma más autónoma.

Cómo integrar esta técnica en tu aula antes de las vacaciones

  1. Dedica 20 minutos en clase a practicar el resumen 3–2–1 con un texto corto.

  2. Pídeles que creen una flashcard por tema, usando color para jerarquizar.

  3. Escanead las flashcards en Scribzee, de manera que puedan repasar desde casa durante las vacaciones.

  4. Revisad las preguntas de manera colaborativa en clase: es un momento valioso para detectar ideas no comprendidas.

Conclusión

Acabar el año con buenos resúmenes es, para muchos estudiantes, la diferencia entre estudiar con claridad o con confusión. Enseñarles a resumir es regalarles una herramienta de por vida.
Y con materiales como Oxford Europeanbooks, flashcards y Scribzee, este proceso se vuelve visual, organizado y mucho más motivador.

Fuente: Estudio elaborado por el Grup de Recerca Interdisciplinari en Didàctica (GRID) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Investigadoras: Dra. Verónica Violant Holz, Dra. Mariona Portell, ,Dra. Carla Quesada-Pallarès, Dra. Anna Ciraso-Calí, Dra.Paulina E. Robalino-Guerra.

Ideogramación — cuando las ideas se convierten en imágenes

La ideogramación es una técnica que transforma palabras en imágenes para representar conceptos de forma intuitiva y visual. Según el estudio de la UAB, esta estrategia combina creatividad, pensamiento crítico y comprensión profunda, al conectar el lenguaje verbal con el pensamiento gráfico.

 ¿Por qué funciona?

La ideogramación se apoya en tres pilares:

  1. Pensamiento divergente – fomentar la creatividad y la generación de nuevas ideas.

  2. Aprendizaje significativo – condensar conceptos complejos en palabras clave visuales.

  3. Intuición didáctica – acompañar la comprensión con signos y símbolos simples.

Cómo crear tu propio ideograma

Materiales recomendados: flashcards Oxford® A5 o libretas Europeanbook.

  1. Selecciona las ideas principales del tema.

  2. Estructura y conecta esas ideas con líneas o categorías visuales.

  3. Transforma las palabras en imágenes o símbolos que representen el contenido.

Esta técnica estimula la flexibilidad cognitiva: obliga a analizar, sintetizar y visualizar la información, lo que mejora la memoria y la comprensión.

Hazlo más interactivo

Usa Scribzee® para escanear tus ideogramas y crear tu galería digital de ideas. También puedes combinarlos con flashcards, añadiendo en una cara el dibujo y en la otra su explicación.

La ideogramación convierte el estudio en una experiencia creativa y significativa: aprender con la cabeza y con las manos.

Fuente: Estudio elaborado por el Grup de Recerca Interdisciplinari en Didàctica (GRID) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Investigadoras: Dra. Verónica Violant Holz, Dra. Mariona Portell, Dra. Carla Quesada-Pallarès, Dra. Anna Ciraso-Calí, Dra.Paulina E. Robalino-Guerra.

Cómo tomar notas (y aprovecharlas al máximo)

Tomar apuntes no es copiar lo que oímos, sino pensar mientras escribimos. Según la investigación realizada por el grupo GRID de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), escribir a mano ayuda a organizar mejor las ideas, priorizar la información importante y planificar el discurso. En otras palabras, tomar notas es aprender dos veces.

El método Cornell: estructura y claridad

El estudio recomienda aplicar el método Cornell, un sistema muy eficaz para organizar los apuntes.
Con las libretas Oxford® Europeanbook o sus recambios de hojas, puedes dividir cada página en tres zonas:

  • Una columna izquierda para palabras clave o preguntas. 
  • Una columna derecha para las notas principales. 
  • Y un espacio inferior para resumir la información esencial. 

Esta técnica mejora la comprensión y facilita la revisión posterior, reforzando la memoria a largo plazo.

 Algunos consejos para tomar notas efectivas

  • Escucha activa: no copies todo, selecciona lo esencial. 
  • Usa colores: los tonos de las libretas Oxford® te ayudan a organizar temas y mejorar la atención visual. 
  • Revisa pronto: repasa tus apuntes en las 24 horas siguientes para consolidar lo aprendido. 
  • Digitaliza con Scribzee®: escanea tus notas, guarda tus apuntes y accede desde cualquier dispositivo. 

Combinar escritura manual, color y digitalización convierte la toma de notas en un proceso visual, activo y eficiente.

Fuente: Estudio elaborado por el Grup de Recerca Interdisciplinari en Didàctica (GRID) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Investigadoras: Dra. Verónica Violant Holz, Dra. Mariona Portell, Dra. Carla Quesada-Pallarès, Dra. Anna Ciraso-Calí, Dra.Paulina E. Robalino-Guerra.

Entrevista a Andreu Dotti Boada, CEO y cofundador de Innovamat

A Andreu Dotti no le gustaba nada ir a la escuela: la dislexia y el TDAH marcaron su infancia, como ocurre con muchos niños y niñas. Pero lo que parecía un obstáculo se convirtió en el motor para transformar la manera de aprender matemáticas. Con solo 20 años, junto con su equipo, fundó Innovamat, un proyecto que hoy llega a más de medio millón de alumnos en ocho países y que quiere cambiar la visión que tenemos de las matemáticas: que dejen de ser un problema y se conviertan en una herramienta para pensar, razonar y disfrutar.

En Aula de Paper hemos querido hablar con él sobre innovación educativa, motivación en las aulas y cómo maestros y alumnos pueden aprender de una manera más dinámica y organizada.

Andreu, de pequeño no te gustaba ir a la escuela. La dislexia y el TDAH marcaron tu experiencia.

¿Cómo influyó esto en la decisión de dedicarte a cambiar la forma en que se enseñan las matemáticas?

Es cierto que mi experiencia en la escuela no fue buena. Me costó mucho asumir que no valgo menos que los demás; solo que mi cerebro aprende de manera diferente. Gracias a ello también desarrollé otras habilidades. Por ejemplo, siempre he sido muy curioso y emprendedor, me ha encantado organizar cosas. Lo primero que monté fue un equipo de fútbol en el pueblo y luego una academia de refuerzo extraescolar con amigos de la universidad. Desde allí, hablando con maestros, nos dimos cuenta de que había una necesidad dentro de las aulas de matemáticas.

A los 20 años ya comenzaste con este proyecto. ¿Qué necesidad visteis en aquel momento y cómo se convirtió en la base de Innovamat?

Inmersos en el mundo del refuerzo extraescolar, entramos en contacto con el sector educativo y nos dimos cuenta de que podíamos ayudar a los docentes de matemáticas. Muchos alumnos las rechazaban, no las entendían o las afrontaban con ansiedad y miedo.

Tras la buena acogida y al ver el potencial de las actividades que proponíamos, muchos centros nos pidieron materiales para poder utilizarlos también en sus aulas de matemáticas, durante el horario lectivo.

El reto, entonces, era ofrecer a los docentes una trayectoria completa y coherente que les permitiera estructurar todas las clases del curso y, al mismo tiempo, dar continuidad a toda la etapa escolar. Fue en ese momento, en 2017, cuando conocimos a Laura Morera y Cecilia Calvo, dos doctoras en didáctica de las matemáticas y maestras con amplia experiencia, con quienes comenzamos a conceptualizar materiales curriculares de matemáticas.

La investigación en didáctica de las matemáticas acumulaba ya décadas de experiencia, con instituciones de prestigio como el NCTM (National Council of Teachers of Mathematics), el Instituto Freudenthal (Universidad de Utrecht) o las facultades de Didáctica de muchas universidades. Había, por tanto, mucho conocimiento generado, pero faltaban materiales estructurados que facilitaran su transferencia al aula.

Así, en 2017 desarrollamos los primeros materiales de matemáticas para 1º de primaria, pensados para ofrecer herramientas a los docentes para gestionar el aula y fomentar un aprendizaje significativo. Ese mismo año comenzamos con 13 escuelas piloto y cerca de 500 alumnos, que nos ayudaron a mejorar la propuesta y a crecer año tras año.

Dices que no queréis que las matemáticas jueguen un papel negativo en la vida de los alumnos. ¿Cómo lo hacéis posible en las aulas?

Primero, atendiendo las necesidades de los docentes y ayudándoles a ayudar a los alumnos. Después, entendiendo que todos los alumnos son diferentes, siguiendo las evidencias y los marcos teóricos existentes en investigación educativa. Esto implica ayudar al alumnado a construir profundamente el conocimiento y desarrollar la fluidez de pensamiento. Y recordando también que el esfuerzo es importante: atender las necesidades de los alumnos no significa allanarles el camino, sino guiarlos para que comprendan que el esfuerzo y la perseverancia son fuentes enormes de aprendizaje. El momento en que un alumno termina resolviendo un problema de matemáticas que le ha costado un esfuerzo es incomparable.

Las matemáticas siguen una jerarquía muy definida: cada nuevo concepto se construye sobre bases sólidas que deben comprenderse antes de avanzar. Por eso diseñamos materiales que respetan este proceso, garantizando que cada alumno asimile profundamente los contenidos y pueda progresar con seguridad y confianza. Para nosotros es prioritario que el alumnado entienda los contenidos y el porqué de lo que hace, que construya conocimiento mientras le da sentido a través de habilidades y desarrolle fluidez con los contenidos.

Innovamat no es solo para alumnos, también acompaña a los maestros con materiales y formación. ¿Cómo ayudáis a un docente a hacer las clases más dinámicas y motivadoras?

Los docentes son la pieza clave de todo este entramado. Nuestro equipo está formado por muchos maestros y profesores de todas las etapas educativas, así como siete doctores y doctoras en Didáctica de las Matemáticas. Por eso, al proponer los materiales educativos tenemos muy en cuenta las necesidades dentro del aula.

Nosotros reivindicamos el papel esencial de los maestros y les acompañamos y formamos para que se sientan seguros a la hora de guiar a sus alumnos en la construcción del conocimiento. Les ofrecemos material didáctico para que en la clase de matemáticas haya conversación, manipulación y un ambiente de resolución de problemas, y para que puedan guiar al alumnado, plantearles preguntas y dar sentido a todo lo que ocurre en clase.

Además, también les ofrecemos herramientas de evaluación como informes detallados para seguir el progreso de cada alumno y tomar buenas decisiones en el aula. En este sentido, organizamos formaciones recurrentes sobre gestión del aula. Además, un especialista en didáctica de las matemáticas acompaña a cada escuela durante todo el curso para ofrecer formación y soporte de manera continua.

En Aula de Paper destacamos la importancia de organizar el estudio con herramientas como las flashcards de colores, los cuadernos que permiten separar por temas o la digitalización de apuntes con Scribzee para poder repasarlos en cualquier momento.

¿Qué importancia tiene la organización del aprendizaje en matemáticas y cómo pueden los profesores combinar propuestas como Innovamat con recursos que ayuden a memorizar y estructurar mejor los contenidos?

El docente es quien mejor conoce la realidad de su aula y de su alumnado. Desde Innovamat les ofrecemos una propuesta curricular completa pero flexible, para que puedan adaptarla a las necesidades específicas de sus alumnos.

El registro tiene un papel clave en la generación de hábitos y en la consolidación del aprendizaje. Por eso, cada sesión de matemáticas que proponemos termina con un momento de registro en papel, donde el alumno recoge en su cuaderno lo que ha trabajado. Cualquier recurso que contribuya a organizar el aprendizaje es, sin duda, más que bienvenido.

Innovamat apuesta por el razonamiento, la experimentación y el diálogo en lugar de la simple memorización. ¿Cómo se puede encontrar el equilibrio entre razonar y retener lo aprendido?

La memoria es una herramienta potentísima en educación, pero a veces puede ser engañosa, porque te puede hacer creer que has entendido un proceso matemático cuando en realidad solo lo sabes hacer porque lo has memorizado. La investigación en didáctica de las matemáticas no deja dudas: para aprender matemáticas hay que entender realmente los contenidos, generar fluidez y desarrollar habilidades como la resolución de problemas, el razonamiento o la capacidad de hacer conexiones, tanto dentro como fuera del aula. La memorización es necesaria, pero debe ser la consecuencia de la comprensión profunda y la práctica sistemática, no la estrategia principal de aprendizaje.

Muchos alumnos aún viven las matemáticas con miedo o desmotivación. ¿Cómo te imaginas un aula de matemáticas dentro de diez años si logramos este cambio de mirada?

El aula de matemáticas del futuro ya es, afortunadamente, una realidad en el presente. Un aula dinámica, donde la construcción del conocimiento se articula a través de la conversación matemática, la manipulación y la resolución de problemas.

Es un espacio donde el alumno asume un papel activo en su aprendizaje, acompañado por un docente que orienta, plantea buenas preguntas y da sentido a los procesos que se desarrollan.

En esta aula se manipula, se representa, se debate y se conectan ideas. El alumnado encuentra un entorno seguro, donde el error se concibe como una oportunidad para aprender y avanzar. En definitiva, un aula donde todos se sienten capaces de pensar matemáticamente, con confianza y sin miedo.

Cuentas con un gran equipo de maestros, doctores e investigadores. ¿Qué papel juega la investigación para llevar a las aulas métodos que realmente funcionen y no solo intuiciones?

Para nosotros, la investigación es fundamental. Todo lo que ofrecemos lo hacemos porque sabemos que funciona, porque está sustentado en evidencia científica y en la observación directa en el aula. La investigación nos permite avanzar con rigor y humildad.

También tenemos nuestro propio grupo de investigación, para no dejar de indagar y generar evidencia que permita medir el impacto de la propuesta, descubrir factores que influyen en el aprendizaje y transferir resultados para contribuir a la didáctica.

En este documento, Libro Blanco: El aprendizaje de las matemáticas, hemos recopilado todos los marcos teóricos que sustentan la investigación detrás de los materiales. El documento también incluye la coherencia con los currículos internacionales y los criterios pedagógicos que guían los recursos y materiales de Innovamat. Es una guía de referencia para entender en profundidad nuestra visión sobre el aprendizaje de las matemáticas y el rigor científico que orienta nuestro trabajo.

Hoy estáis presentes en nueve países y llegáis a más de medio millón de alumnos. ¿Qué significa para ti ver cómo una experiencia personal se ha convertido en una herramienta global?

Es una responsabilidad y, al mismo tiempo, la confirmación de que vamos por buen camino. Las necesidades que detectamos en las aulas no son exclusivas de un país o de un tipo de escuela: los alumnos aprenden de manera similar en cualquier lugar y los docentes se enfrentan a retos parecidos.

Saber que nuestro trabajo está contribuyendo a que más alumnos disfruten de las matemáticas, aprendan a razonar y a pensar, y que los docentes se sientan acompañados, nos da una enorme motivación para seguir mejorando y creciendo.

Cada país tiene sus particularidades, sus currículos y sus tradiciones educativas, pero la esencia del aprendizaje de las matemáticas es universal: curiosidad, pensamiento crítico, resolución de problemas y comprensión profunda. Que nuestra propuesta llegue a tantas escuelas significa que estamos acercando un modelo de aprendizaje basado en evidencias y en la práctica real del aula, y eso es muy gratificante.

Para cerrar, ¿qué mensaje darías a docentes, alumnos y familias que todavía ven las matemáticas como un obstáculo?

A los docentes les diría: confíen en sus alumnos, denles oportunidades para pensar y experimentar, y busquen apoyos y herramientas que les ayuden a guiar el aprendizaje.

A los alumnos: no tengan miedo de equivocarse, cada error es un paso más hacia entender y razonar. Las matemáticas son una herramienta maravillosa para pensar mejor.

Y a las familias: apoyen la curiosidad, celebren los esfuerzos y no solo los resultados. Aprender matemáticas no es memorizar fórmulas, es aprender a pensar, a razonar y a comprender el mundo que nos rodea.

La escritura manual como motor cognitivo del aprendizaje

En la era digital, donde predominan las pantallas y el tipeo, la escritura manual sigue siendo un pilar insustituible para el aprendizaje profundo. El estudio psicopedagógico elaborado por la UAB evidencia que escribir a mano activa una red neuronal más amplia y compleja que la escritura en teclado, involucrando áreas del cerebro vinculadas al control motor, la atención y la memoria. Esta activación potencia la consolidación del conocimiento y mejora la comprensión lectora

En la infancia y la juventud, la escritura manual desempeña un rol decisivo en la codificación simbólica y fonológica, fundamentales para el aprendizaje de la lectura y la alfabetización . No obstante, su valor se extiende a lo académico y metacognitivo: fomenta la organización de ideas, la planificación del discurso y la jerarquización de información relevante, lo cual impulsa un aprendizaje activo, reflexivo y autorregulado .

La investigación de la UAB también señala que quienes toman notas a mano suelen retener y comprender mejor la información que quienes lo hacen con dispositivos digitales, debido a que la escritura manual obliga a sintetizar y reelaborar el contenido. Este beneficio se acentúa en estudiantes con dificultades atencionales, como aquellos con TDAH, quienes se benefician del componente motor y sensorial de la escritura manuscrita . En definitiva, según los hallazgos de la UAB, la escritura manual constituye mucho más que un medio de registro: es una herramienta cognitiva y metacognitiva que promueve la atención, la memoria y la reflexión crítica. Reivindicar su práctica en el contexto educativo actual es apostar por un aprendizaje más profundo, integral y duradero.

 

Fuente: Estudio elaborado por el Grup de Recerca Interdisciplinari en Didàctica (GRID) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).
Investigadoras: Dra. Verónica Violant Holz, Dra. Mariona Portell, ,Dra. Carla Quesada-Pallarès, Dra. Anna Ciraso-Calí, Dra.Paulina E. Robalino-Guerra.